Tomado de: Reflexión Bíblica
Por María Lozano
Señor, gracias por rescatar mi vida del precipicio, ayúdame a dar testimonio de las maravillas que has obrado en mi vida. Permíteme demostrar que así como me has defendido cuando más lo necesitaba, de ese mismo modo lo harás con todos tus amados hijos. Ayúdame a recordar que los tiempos malos no permanecerán para siempre y los buenos en el Cielo con Jesús, son interminables. Lléname con el poder de Jesús para ser una luz de esperanza para los débiles que necesitan fuerza.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entrada destacada
Morir para Servir: Una Parábola
Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano Juan 12.23-26. Imagínese dos granos de trigo tirados en el piso de un granero cálido y acogedor...
-
Tomado de: Jesús Lo Es Todo Por María Lozano Hola: Leyendo algunas cosas que pusieron en facebook, encontré está hermosa pagina JES...

No hay comentarios:
Publicar un comentario