Monterrey

 Tomado de: Guillermo Rosales Medellín

Por María Lozano

Si conocieras mi paraíso,
en el cual no hay manzanas,
ni Evas, ni serpientes.
Aun así la pasión
es estridente.
Si probaras mi café
que, de madrugada, bebo,
caliente y en penumbras..Aun así con mi pasión
te deslumbras.
Si me dejaras darte un beso,
o tres o cinco o más,
me tratarías como rey.
Comprobarías mi pasión.
Y ni estarías allá, sino en Monterrey.
Guillermo Rosales Medellín.
DAR

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

Morir para Servir: Una Parábola

 Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano Juan 12.23-26. Imagínese dos granos de trigo tirados en el piso de un granero cálido y acogedor...