Mujeres trabajadoras.

 Tomado de: Rafael Llamas  Jiménez

Por María Lozano

En un pueblecito chico
de mi vieja Andalucía,
se levantaban temprano
antes que llegara el día.
Mientras subía el café,
preparaban el canasto,
el pañuelo y el sombrero
y se iban para el tajo.
Se amarraban a la cintura
con una cuerda aquel saco
y recogían a mano
el algodón sin descanso.
Dejaban los cascabillos
limpios y a paso ligero
bajo la atenta mirada
y la sombra del manijero.
Se acababa la faena
y les pesaba en la romana
los kilos que habían cogido
y vuelta a empezar mañana.
A esas mujeres del campo,
Carmen, Fernanda o Pilar,
nadie les pasaba lista
a la hora de estudiar.
Nunca fueron al colegio
porque había que trabajar.
¡Que le pregunten al trigo!
¡A la vid y el olivar!

Autor: Rafael Llamas Jiménez

¡¡¡Si El Hijo Os Libertare!!!

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. (Juan 8:36) Buscamos liberarnos de la culpa, los miedos, las ansiedades y las cadenas invisibles que intentan aprisionar nuestras almas. Sin embargo, ninguna fuerza terrenal, filosofía humana ni logro personal puede tocar lo más profundo de nuestro ser como Cristo. Solo el Hijo de Dios tiene poder para romper las cadenas que nos impiden una vida plena. Cuando Jesús declara que él mismo es quien libera, no se refiere a una libertad superficial. Es una transformación que comienza en el interior. Además de quitar el peso del pecado, él restaura, renueva y guía el corazón hacia un nuevo propósito. La libertad que Cristo ofrece no depende de circunstancias externas, pues nace de una obra realizada en la cruz, sellada por su amor eterno. Si el Hijo te libera, eres libre del pasado, de las acusaciones y mentiras que intentan definir quién eres. Libre de la necesidad de cargar solo con tu dolor. Libre para empezar de nuevo, para caminar con esperanza, para elegir el bien, para vivir en paz, incluso en medio de las tormentas. Libre para comprender que tu identidad no reside en tus fracasos ni limitaciones, sino en la gracia que te ha alcanzado. Esta libertad, sin embargo, también es una invitación a caminar con Cristo diariamente, a entregarle las áreas que aún nos resistimos a soltar, a confiar cuando no entendemos y a seguirlo incluso cuando el camino parece estrecho. Pero es precisamente en este camino que experimentamos el poder de su promesa. Si el Hijo te libera, eres libre, verdaderamente libre. Que esta verdad toque tu corazón hoy, brindándote fuerza, fe y renovación para seguir adelante en la luz de aquel que te llamó a vivir plenamente. Viviendo la libertad Busca la presencia de Jesús diariamente a través de la oración y la Palabra, permitiendo que él renueve tus pensamientos y guíe tus decisiones con sabiduría. Abandona las cargas innecesarias..

Alerta, Peligro, Cuidado

 Tomado de: Alfonso  De Caro

Por María Lozano


POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: HEBREOS 3:7-15
Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón tan malo e incrédulo que se aparte del Dios vivo. Antes bien, exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: «Hoy», para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado, porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio. Hebreos 3:12-14.
Participamos en Cristo si esa fe que comenzó continúa produciendo en nosotros aquello que sólo la fe puede producir: el fruto del Espíritu. Ésta es una importante advertencia de este libro; una advertencia que es en contra del peligro del endurecimiento: de oír las palabras y creerlas, entender lo que significan, pero de no tomar ninguna acción sobre ellas; el riesgo de tener la verdad en la cabeza pero nunca dejar que llegue al corazón. Pero la verdad conocida nunca hace nada; es la verdad aplicada que nos libera. La verdad simplemente conocida sólo nos enorgullece con soberbia de conocimiento. Podemos citar las Escrituras de memoria, podemos memorizarlas, podemos conocer el mensaje en cada libro y sabernos el libro completo de tapa a tapa, pero la verdad conocida nunca hará nada por nosotros. Es la verdad aplicada, la verdad sobre la que actuamos, que se mueve y cumple y cambia.
El terrible peligro el cual el escritor está señalando es que la verdad que es conocida pero sobre la cual no actuamos es un horrible efecto del endurecimiento de corazón, de modo que ya no es capaz de actuar, y perdemos la habilidad de creer. Esto es lo que quiso decir el Señor Jesús cuando dijo a Sus discípulos: “Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de los muertos” (Lucas 16:31).
Un hombre me dijo: “Si tan sólo tuviéramos la capacidad de hacer milagros como lo hacía la iglesia primitiva, entonces realmente podríamos avanzar esta causa cristiana. Si pudiéramos llevar a cabo estas cosas de nuevo y tuviéramos bastante fe para hacer milagros, podríamos hacer que la gente creyera”. Pero tuve que decirle que después de treinta y cinco años de observar esta escena y estudiar las Escrituras, estoy completamente convencido de que si Dios nos concediera este poder, como es perfectamente capaz de hacer, de tal forma que milagros del poder de Dios fueran demostrados a cada paso, ¡no habría ni un solo cristiano más añadido a la causa de Cristo de lo que hay ahora! Al cierre del ministerio de Jesús mismo, después de esa notable demostración del poder de Dios en medio del pueblo, ¿cuántos estuvieron con Él al pie de la cruz? Una pequeña banda de mujeres y un solo hombre, y habían sido ganados no por Sus milagros sino por Sus palabras..

Cómo Eliminar y Reemplazar tus Viejos Hábitos

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

“Presta suma atención a estos asuntos. Entrégate de lleno a tus tareas, para que todos vean cuánto has progresado”. 1Timoteo 4:15 (NTV)
Si bien se te dio una naturaleza completamente nueva en el momento de la conversión, todavía tienes hábitos, patrones y prácticas que deben eliminarse y reemplazarse.
Deja ir los temores que te impiden crecer. La verdad nos hará libres, pero a menudo nos hace miserables primero. El miedo a lo que podríamos descubrir si enfrentamos honestamente nuestros defectos de carácter, puede mantenernos viviendo en la prisión de la negación. Solo cuando se le permite a Dios brillar la luz de su verdad sobre nuestras fallas, fracasos y complejos, podemos comenzar a trabajar en ellos. Es por eso que no puedes crecer sin una actitud humilde y enseñable.
Deja de basar tu identidad en tus “defectos”. Decimos: “Soy como soy”… o “Así es como soy”. La preocupación inconsciente es que, si me libero de mi hábito, de mi dolor o de mi problema, ¿quién seré? Este miedo definitivamente puede hacer lento tu crecimiento.
Los buenos hábitos tardan en desarrollarse. Recuerda que tu carácter es la suma total de tus hábitos. No puedes pretender tener integridad a menos que sea tu costumbre ser siempre honesto. ¡Un marido que es fiel a su esposa casi siempre no es fiel en absoluto! Tus hábitos definen tu carácter.
Recuerda: debes practicar todos los días los hábitos que te harán más como Cristo..

El Poder de Purificar

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: HEBREOS 1:3B-4
Habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la majestad en las alturas. Hebreos 1:3b
Jesús es la palabra final y completa de Dios para el hombre porque ha resuelto el problema más profundo de la vida humana: el problema del pecado. Ante las tragedias que acontecen, todos nos preguntamos: ¿Qué le pasa a la humanidad? ¿Qué le pasa a la vida? ¿Por qué el mundo está tan mal? ¿Por qué nuestros periódicos están llenos de asesinatos, violencia, odio, corrupción y oscuridad? La respuesta universal de las Escrituras es: el pecado del hombre, o, para decirlo de forma aún más realista y útil, el egoísmo del hombre. Ahí reside la raíz de todo, la terrible mancha que todos llevamos dentro y que jamás podremos borrar con nuestros propios esfuerzos. Como Lady Macbeth, todos queremos gritar y maldecir esa mancha. Sin embargo, nunca desaparece.
La asombrosa declaración de las Escrituras es que la razón por la que el Creador del mundo se convirtió en el Niño de Belén fue para purificar el egoísmo humano, para resolver el problema insoluble y lavar la mancha imborrable. La buena noticia es que cada uno de nosotros que ha encontrado a Cristo, que ha venido a él y que lo sigue, descubre una y otra vez que él tiene el poder de limpiarnos. Tiene el poder de borrar la culpa del pasado, ya sean los últimos 50 años de vida o los últimos cinco minutos. Tiene el poder de limpiarla, lavarla y ponernos de nuevo en pie con una página en blanco para escribir cada día, para vivir de nuevo la vida en el poder y la gracia del Dios viviente. Ese es el mensaje más grande de todos. Cuando hubo efectuado la purificación de los pecados (¡qué agonía, qué terrible dolor implica esa frase!), se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. Jesús es el Señor: este fue el credo primigenio de la Iglesia y es el credo de todos los que ahora lo conocen. Él ha resuelto ese problema crucial de la vida humana; tiene el control y está al mando de todos los acontecimientos humanos..

Tenemos una Responsabilidad Bíblica de Advertir a Otros

Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
"Esta vez Jonás obedeció el mandato del Señor y fue a Nínive, una ciudad tan grande que tomaba tres días recorrerla toda. El día que Jonás entró en la ciudad, proclamó a la multitud: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruida»". Jonás 3:3-4 (NTV)
Cuando Dios envió a Jonás a Nínive, su misión fue la de anunciar a las personas sobre las severas consecuencias por su desobediencia. Dios quería que supieran que su juicio estaba cerca, pero ellos todavía tenían una oportunidad de arrepentirse y obedecerle.
Dios quería dar a las personas de Nínive una segunda oportunidad.
Pero también Él tuvo que darle a Jonás una segunda oportunidad, porque el profeta estaba sentado dentro de un gran pez. Una vez que Dios lo rescató, la Biblia dice, "Esta vez Jonás obedeció el mandato del Señor y fue a Nínive, una ciudad tan grande que tomaba tres días recorrerla toda. El día que Jonás entró en la ciudad, proclamó a la multitud: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruido»" Jonás 3:3-4 (NTV).
Una advertencia es un aviso de precaución sobre un peligro, trampa o problema. Y Dios algunas veces trae personas a nuestras vidas para advertirnos porque no escuchamos las advertencias de Dios.
En más de cien versículos del Nuevo Testamento nos dicen que advirtamos a otros. Es parte de nuestra responsabilidad como seguidores de Jesús.
En Hechos 20:31 Pablo escribe : “¡Cuidado! Recuerden los tres años que pasé con ustedes —de día y de noche mi constante atención y cuidado— así como mis muchas lágrimas por cada uno de ustedes” (NTV)..

Naturaleza

 Tomado de: Poeta enamorado de la Luna

Por María Lozano


Es tan hermosa la naturaleza
divina, con praderas verdes de
gracia, cristalina y ríos qué
cantan con dulce pureza
repletos de vida y misterio, y
belleza
Sus aguas descienden en
blancas cascadas, como
himnos eternos de voces
sagradas y al caer su canto
en la roca Serena parece la
vida fluir sin cadena.
Las montañas altas de nieve
vestidas se alzan majestuosas
calladas, erguidas y entre ellas
la nieve se eleva al cielo como
un suspiro de eterno anhelo.
Del cielo desciende el rocío
bendito, cuál lluvias celestial
sutil infinito, que besa las flores
silvestres y bellas, mecidas al
viento como las estrellas..

Entrada destacada

Mujeres trabajadoras.

 Tomado de: Rafael Llamas  Jiménez Por María Lozano En un pueblecito chico de mi vieja Andalucía, se levantaban temprano antes que llegara e...