¡ Nada nos Separará de Su amor!

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia?
(Romanos 8:35) La respuesta: ¡Nada nos apartará del amor de Dios! Puede que nos olvidemos de él algún día, pero Dios nunca se olvidará de nosotros. Su amor no tiene fin y alcanza tanto al agradecido como al ingrato a través de su misericordia. Cuando somos conscientes de este amor, todo en la vida cobra sentido. Hasta podemos ver las tribulaciones, las persecuciones y las luchas de otra manera. Fuimos creados para engrandecer a Dios a través de nuestra vida. Todas las cosas que nos suceden - sean buenas o malas - continúan bajo esta misma orden: ¡qué Dios sea glorificado! Al final, «todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios, de los que han sido llamados conforme a su propósito» (Romanos 8:28). Cuando Dios entregó a su hijo Jesús, él mostró su amor por nosotros. No lo olvides, eres hijo amado de Dios. Él te ama y nada te separará de su amor. Experimenta el amor de Dios Lee más sobre este amor en la Palabra de Dios. Todo lo que está escrito en la Palabra apunta hacia el amor de Dios. ¡Relaciónate con ese amor! Nuestro Dios está vivo y quiere relacionarse con nosotros. Búscalo en oración, procura la intimidad con Dios a través del Espíritu Santo. ¡Comparte su amor! El amor de Dios es para compartirlo. Habla sobre su amor y ama a tu prójimo. Cuando hablamos con las demás personas sobre el amor de Dios, él derrama aún más de su amor sobre nosotros..

Con el Tiempo cada uno Demuestra lo que Es...

 Tomado de: Milk MagTorre

Por María Lozano

Con los años uno aprende que no puede andar por la vida intentando cambiar a la gente. Cada quien actúa desde lo que lleva dentro: desde sus heridas, sus valores, sus carencias, su educación y hasta desde aquello que nunca quiso reconocer de sí mismo.
Así que no te desgastes tratando de enseñarle a alguien a tener empatía, respeto o buenos sentimientos. Si no los trae dentro, por más explicaciones que le des, no van a aparecer por arte de magia.
Hay personas que te van a tratar bonito porque así son, y otras que van a lastimarte porque eso es lo que tienen para dar. Y aunque duela, también eso es información..

Pescadores de Emociones

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

LECTURA: ECLESIASTÉS 2:1-11; 12:13-14.
Existen muchas maneras en las cuales las personas buscan una “emoción”; por ejemplo, los adictos usan drogas para obtener una emoción momentánea, otros buscan la adrenalina que les brindan las actividades de alto riesgo en las que ponen en peligro sus vidas; otros se emocionan creyendo que encontrarán “oro” en un río o lograrán ser ricos de la noche a la mañana.
Desgraciadamente, el gran anhelo por sentir estas emociones hace que muchas personas se dañen a sí mismas y a quienes los aman, ya que en la búsqueda de esa falsa felicidad, muchos están dispuestos a perderlo todo a cambio de conseguir placer momentáneo.
A través del libro de Eclesiastés, el rey Salomón reconoció que tenía ese problema. Él trató de encontrar emociones en muchas clases diferentes de actividades. Probó la risa (Eclesiastés 2:2), el vino (v.3), el trabajo (vv.4-6), las posesiones y hasta un harén (vv.7,8), y muchas pero muchas cosas más (vv.9,10). Sin embargo, finalmente entendió que toda esa búsqueda de emoción y placer, era una pérdida de tiempo sin significado alguno (v.11). Comprendió que a pesar de que las emociones brindan felicidad, realmente es una sensación pasajera de la que pronto se despierta a la cruda realidad.
Al final de esto, Salomón concluye en su libro que lo único que puede darnos un propósito y placer duraderos, es la relación que tengamos con Dios (Eclesiastés 12:13,14). Entendió que las cosas de este mundo son temporales como las flores del campo, que un día están y luego ya no. Entendió que para todo existe un tiempo (Eclesiastés 3:1-15) y que lo más importante es la aprobación de Dios..

Lo que aprendí...

 Tomado de:Milka MagTorre

Por María Lozano

Lo que aprendí sola no lo explico, porque hay caminos que no se cuentan, se cargan.
Nadie me dijo cómo levantarme cuando las fuerzas se acababan. Nadie me enseñó a tomar decisiones con miedo, a secarme las lágrimas rápido para que nadie notara, a seguir adelante aunque por dentro estuviera librando batallas que nadie conocía.
No hubo una voz diciéndome qué hacer, ni una mano acomodando mis pasos. Hubo momentos en los que tuve que ser mi propio consejo, mi propio abrazo y mi propia compañía.
Aprendí a no esperar que alguien viniera a salvarme. Aprendí que también se puede renacer en silencio, sin anunciarlo, sin pedir permiso y sin que nadie se dé cuenta del cambio que está ocurriendo dentro de ti..

Generoso Con lo que Dios te Dió

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

*Por favor ora conmigo*
Padre Dios, gracias por tu gran amor al adoptarme como tu hijo. Gracias por atraerme hacia ti por medio de tu Santo Espíritu. Enséñame a permanecer en tu presencia y ayúdame a disfrutar cada día de la comunión que tu Hijo Jesús restauró para mí. Amén.
*Lee la Palabra de Dios*
“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.” 1 Juan 3:2.
*Reflexiona*
Un bebé no aprende a hablar ni a pensar de la noche a la mañana; su desarrollo es un proceso gradual. Observamos cambios constantes en su comportamiento y emociones, los cuales reflejan su crecimiento.
Cuando ese bebé crece y se convierte en niño, sigue aprendiendo principalmente por imitación: aunque comienza a entender el significado de algunas palabras, es la observación constante de sus padres o de las personas que lo cuidan lo que realmente le enseña cómo vivir y relacionarse con el mundo. El entorno, el ejemplo y las palabras de sus padres también son vitales para estimular sus capacidades.
En la vida espiritual ocurre algo similar. Al nacer de nuevo, recibimos la vida de Cristo, pero nuestro crecimiento no es instantáneo; es un proceso que requiere el entorno adecuado. La Comunión del Espíritu Santo es ese entorno vital. El apóstol Pablo nos recuerda en 2 Corintios 3:18 que, al contemplar al Señor, somos transformados “de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”.
Al permanecer en comunión con Cristo, su Santo Espíritu nos impulsa para que a través de la oración, la lectura de la Palabra, la congregación, el testimonio y la obediencia empecemos a experimentar su amor, su gozo y su paz. Quizás no comprendamos todo al principio, pero la revelación llega a medida que permanecemos en su presencia..

Vive Feliz de la Vida

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

No te hagas amigo de gente violenta,
ni te juntes con los iracundos, no sea que aprendas sus malas costumbres y tú mismo caigas en la trampa. (Proverbios 22:24-25) Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! (Filipenses 4:4) ¡El pueblo de Dios es, o debería ser, el pueblo más feliz de la tierra! No porque la vida con Jesús sea un mar de rosas o porque todo nos salga siempre bien, sino porque Jesucristo es nuestra alegría, fuente de esperanza y paz. Él es la razón de nuestra existencia. También tenemos la certeza de que él nos cuida y nos ama incondicionalmente. Por todo eso, tenemos motivos de sobra para estar alegres. No te dejes influenciar negativamente. Tu alegría no debe estar condicionada por los problemas o dificultades. Todo lo que Jesús ya hizo es suficiente para motivar nuestro sentido del humor diariamente. Cristo se entregó por amor, permitiéndonos vivir una nueva vida con esperanza y alegría. Alégrate en Dios Recuerda todas las mañanas lo que Jesús ha hecho en tu vida. ¡Él te ama con amor eterno! Da gracias por la salvación, el perdón, la transformación y la liberación que Dios ha traído a tu vida. Lee la Biblia y llena tu corazón de satisfacción verdadera a través de la Palabra de Dios..

¿Qué se Requiere para Obedecer?

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Lea: Juan 14:21-26
El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él. (Juan 14:21)
El leer esto: “Obedecedme y me amaréis”, produce un cristianismo mecánico y árido, sin calor ni gozo o gloria alguna. Pero lo que Jesús dice es: “Si me amáis, me obedeceréis”. Esto es algo fácil de hacer; no es difícil. Fíjese usted en que no dice: “Si me amáis, tendréis que guardar mis mandamientos”. No, es causa y efecto: “Si me amáis, el resultado será que guardaréis mis mandamientos”. Ese es el secreto de todo comportamiento apropiado en la experiencia cristiana. La prueba de nuestro amor es la obediencia.
Si se requiere el amor para obedecer, ¿qué es lo que produce el amor? Esa es la cuestión. Si ve usted a un cristiano desobedeciendo a Cristo o si se siente usted tentado a desobedecer, ¿qué es lo que hará que usted se dé la vuelta y hará que obedezca usted? Es el amor, y ¿cómo produce usted el amor? ¿Qué es lo que hará que le ame usted? Eso es lo que une el versículo 20 con el 21. Es ese secreto básico de nuestra identidad que crea el amor: el Espíritu en nosotros, liberando en nosotros el amor de Jesús y despertando al mismo tiempo nuestro amor hacia Él.
Recuerde usted cómo lo expresa Juan en su primera epístola: “Nosotros lo amamos a él porque él nos amó primero” (1 Juan 4:19). El recordar esto despierta el amor, o, como lo expresa Pablo en Romanos 5: “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (v. 5). Por lo tanto, la manera de producir amor es recordar quién es usted, a quién le pertenece usted y quién es Él, Su muerte, Su resurrección y Su unidad con usted, el hecho de que Él mora en su vida. No puede recordarse usted esto sin experimentar un sentimiento renovado de Su amor y sentir gratitud hacia Él por ser quien es y lo que Él ha hecho en su vida. Cuando ese amor empiece a fluir, entonces usted se sentirá motivado a obedecer..

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