Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: JOB 20-21¿Nunca has preguntado a los que pasan por el camino? ¿No has prestado atención a sus respuestas, que el malvado se libra del día de la destrucción, y que será librado del día de la ira? Job 21:29-30.
La vida parece injusta. Parece haber una injusticia fundamental en la raíz de las cosas, y esto es lo que hace que a muchos les preocupen las afirmaciones de los cristianos sobre un Dios amoroso, fiel, justo y santo. A menudo se oye la pregunta: Si hay un Dios bueno, ¿por qué permite que sucedan cosas malas? Job plantea esta misma pregunta. Les dice a sus amigos piadosos y respetables: Sus argumentos no concuerdan con los hechos. Dicen que Dios siempre castiga a los malvados. ¿Qué pasa con esos malvados que viven sin que nadie los toque? Dios nunca les hace nada. ¿Qué pasa con el hecho de que parece tratar a la gente con mucha injusticia? Personas que parecen no merecer nada más que la gracia de Dios, que son personas amorosas, amables y bondadosas, tienen problemas interminables y mueren abandonadas. Y algunos que son egoístas, crueles y egocéntricos son los que parecen poder vivir sin luchar. ¿Qué pasa con esto?
Job les dice a sus amigos: Si tan solo preguntaran entre los viajeros, la gente que recorre el mundo y ve la vida, verían que apoyan lo que digo. Los malvados a menudo escapan del día de la calamidad. Esto no solo sucede aquí; sucede en todas partes. Los malvados viven por encima de la ley, y nadie les dice que están obrando mal. Se salen con la suya. Mueren con gran honor, sus tumbas son adornadas y custodiadas, y Dios no hace nada al respecto. Así que finalmente dice en el versículo 34: ¿Cómo pueden consolarme con sus tonterías? ¡De sus respuestas no queda más que falsedad!
Si pretendes discutir con Job, más te vale tener tus argumentos bien preparados. Este hombre es capaz de discernir el error lógico de la postura de estas personas. Su teología no concuerda con la experiencia, y ahí radica el problema..