Gracias por este Nuevo Amanecer

 Tomado de: Amor propio

Por María Lozano

Antes de mirar el teléfono,
antes de pensar en pendientes,
aprende a agradecer.
Si hoy despertaste, ya tienes un milagro en tus manos.
Agradecer a Dios por un nuevo día
no es costumbre… es conciencia..

Lo Más Asombroso

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Mirad cuál amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.
1 Juan 3:1a RV.
Aquí hay algo asombroso. No es el hecho que Dios ame, sino cómo ama. ¡Qué clase de amor es este! Literalmente, la palabra griega para “cuál” "¿qué clase de amor es este?", significa ¿de qué país procede esto? Es una exclamación de asombro, de sorpresa. ¿Qué clase de país es este, qué tierra extranjera es esta, que se representa en un amor así? Es la singularidad del amor de Dios lo que se tiene en cuenta en todo esto. ¿En qué es extraño el amor de Dios? Bueno, dice Juan, en que nos hace hijos de Dios.
Quizás algunos de ustedes estén pensando: Puede que esto les sorprenda a ustedes, pero a mí no me sorprende. ¿Por qué no debería ser hijo de Dios, como cualquier otra persona? Si piensan así, entonces no entienden lo que es la justicia. Romanos 5 nos revela cómo nos vio Dios cuando nos encontró: Cuando aún éramos impotentes, cuando éramos debiles, cuando no podíamos contribuir a la redención que necesitábamos desesperadamente, cuando no había nada que pudiéramos hacer al respecto, e incluso nuestro bien estaba contaminado por el interés propio, de modo que no podíamos contribuir en absoluto, en el momento justo, cuando aún éramos impotentes, Cristo murió por los impíos, por todos nosotros (Romanos 5:6). Pero no termina ahí: siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Romanos 5:8). Mientras aún éramos pecadores, o mientras éramos orgullosos, arrogantes en nuestra actitud hacia Dios, tratándolo con desprecio e indiferencia. Cuando éramos así, Cristo murió por nosotros. Pero esto no agota su descripción.
Uno o dos versículos más adelante, dice que si, siendo enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él por la muerte de su Hijo... (Romanos 5:10). Si, siendo enemigos de Dios; no solo débiles, no solo pecadores, orgullosos y susceptibles en nuestra actitud, sino también cuando nos oponíamos rotundamente a Dios, siendo enemigos de su gracia, traicioneros, odiosos, resentidos por lo que Dios hacía y resistiendo cada intento que hacía por alcanzarnos. Ahora, dice Juan, ¡qué amor tan asombroso! Dios nos cubre con el manto ensangrentado de su amor y nos llama sus hijos. Y no solo nos llama así, sino que nos hace así: ¡Y eso es lo que somos ! (1 Juan 3:1b).

Diste lo mejor de tí, ahora te toca disfrutar de tu cosecha

 Tomado de: Amor propio

Por María Lozano

Dedicaste media vida a cuidar, a guiar y a sacrificarte. Fuiste manos que alimentaron, pies que corrieron y corazón que perdonó todo por amor a tus hijos. Pero hoy, quizás sientes un vacío porque ellos ya volaron, porque tienen sus propias vidas o porque a veces olvidan llamarte. No te sientas triste; ese era el propósito: que ellos fueran libres y fuertes gracias a ti.

​Tu misión como madre o padre cambió, pero tu valor sigue siendo inmenso. No te quedes esperando sentada a que ellos te den la felicidad; búscala tú en las cosas pequeñas que antes no podías hacer. Inscríbete en ese curso, viaja, sal con amigas, cultiva tu jardín. No eres una carga, eres una raíz sabia que ya cumplió con dar sombra y ahora merece disfrutar del sol. .

Mi soledad no es un vacío , es mi lugar sagrado

 Tomado de: Amor propio

Por María Lozano

​A veces la gente te mira con lástima porque te ve sola, sin entender que estar sola es una elección de libertad. Has llegado a una etapa donde prefieres mil veces tu propio silencio que una conversación vacía. Has aprendido que no hay soledad más triste que estar acompañada de personas que te hacen sentir que no encajas o que debes fingir ser alguien más para ser aceptada.

​Estar sola te ha enseñado a escucharte, a saber qué quieres y, sobre todo, qué es lo que ya no estás dispuesta a tolerar. Es en esos momentos contigo misma donde has recuperado tu fuerza y has sanado heridas que otros ni siquiera sabían que tenías. Tu soledad no es un castigo, es el filtro que mantiene lejos a la gente tóxica y cerca a tu propia esencia. .

Gracias Señor...

Tomado de: Amor propio
Por María Lozano
Gracias, Dios, por un día más…
Hoy no fue perfecto.
Hubo cansancio…
Hubo preocupaciones…
Hubo momentos en los que el corazón pesó más de lo normal.
Pero aquí estoy.
Respirando.
De pie.
Con vida..

El Mejor Regalo...

Tomado de: Amor propio
Por María Lozano

Algún día, tus hijos no recordarán cuánto dinero ganaste o qué marca de ropa les compraste." EL MEJOR REGALO...Recordarán el tiempo que les dedicaste, las palabras que les dijiste cuando estaban tristes y el amor que pusiste en cada abrazo." EL TIEMPO NO VUELVE No te desgastes buscando tesoros afuera, cuando el tesoro más grande ya está sentado en tu mesa." TU TESORO ESTÁ EN CASA Si tus hijos son tu mayor bendición, deja un
❤️ y comparte este mensaje. Dios guarde a tu familia." DIOS BENDIGA TU HOGAR

Descanso tranquila...

 Tomado de: 5 Minutos de Pensamientos y Reflexiones

Por María Lozano

Tengo 62 años — y no, no pienso renunciar a mi independencia. No estoy buscando a alguien de quien tenga que hacerme cargo. No quiero llenar vacíos ajenos ni sacrificar mi propia paz.
¿Cercanía? No es mi prioridad. ¿Dramas? Ya tuve suficientes para toda una vida.
Crié a mis hijos. Di, amé, protegí. Y todavía llevo dentro cicatrices de heridas que nunca sanaron del todo. No necesito agregar nuevas.
Llevo catorce años sola. Por decisión propia. En calma. Completa. Y nunca antes me había sentido tan fuerte, tan centrada, tan en equilibrio conmigo misma. No necesito etiquetas ni lástima. No necesito que el mundo sienta pena por una mujer que eligió la soledad. Porque esto no es vacío — es plenitud. Es libertad. Es claridad. Es tener el control de mi propia vida.
No quiero que me “domestiquen”. No necesito que me “rescaten”. Mi fuerza está aquí, en el derecho de vivir a mi manera: sin permisos, sin expectativas, sin necesidad de aprobación.
Envejecer no es una derrota. Es un logro. Es volver a una misma después de un camino largo de lucha — y poder decir por fin:
“Llegué. Estoy aquí. Me pertenezco”..

Entrada destacada

Gracias por este Nuevo Amanecer

 Tomado de: Amor propio Por María Lozano Antes de mirar el teléfono, antes de pensar en pendientes, aprende a agradecer. Si hoy despertaste,...