El Camino para Disfrutar

Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
Lea: Nehemías 8:13-18
Y hallaron escrito en la ley que Jehová había mandado por medio de Moisés, que habitaran los hijos de Israel en tabernáculos en la fiesta solemne del mes séptimo. (Nehemías 8:14)
La naturaleza de la salud ha sido demostrada para nosotros de un modo dramático en los versículos finales de este capítulo. Dios había anticipado las necesidades de estas personas. Siglos antes había provisto una ayuda visual de lo más asombrosa para recordarles que la verdad les evitaría una mayor destrucción. Esta es la Fiesta de los Tabernáculos, un recordatorio de que habían sido llamados como un pueblo de Egipto. Su partida había sido repentina y precipitada. Ni siquiera debían de sentarse para comer la comida de la Pascua. Tenían que comerla de pie, con sus báculos en las manos, llevando puestas las ropas para el viaje, dispuestos para marcharse. Ellos salieron con la palabra de mando y dejaron atrás Egipto en una noche. Cuando llegaron al desierto, después de haber viajado un día entero, y se hizo de noche, ¿dónde iban a encontrar un lugar en el que resguardarse? Dios le había dicho a Moisés que sería preciso que el pueblo recogiese ramas de los árboles para refugiarse, y después Dios ordenó que hiciesen esto una vez cada año. A pesar de que después tendrían sus hogares en los que vivir, debían de construir estas ramadas y vivir en ellas durante siete días. Esto era para enseñarles que eran siempre peregrinos y extranjeros en la tierra, y este mundo no iba a ser su hogar. Todas las grandes bendiciones de la vida no se encontrarían necesariamente en este tiempo presente, sino que les estarían esperando en la gloria. Por lo tanto, no tenían motivos para sentirse angustiados si no tenían todo lo que otros a su alrededor estaban intentando conseguir en esta vida.
Esta es la verdad que nos librará de las presiones de este tiempo. No debemos de aferrarnos con fuerza a las cosas. No debemos de creer que las casas, los autos, el dinero y las ganancias materiales tienen una enorme importancia. Aunque carezcamos de estas cosas, los grandes tesoros en nuestra vida permanecen intactos. El estar constantemente luchando por conseguir lo que todo el mundo tiene es una equivocación. Dios nos enseña que no debemos de aferrarnos con fuerza a estas cosas. No debemos olvidar nunca que estamos en el mundo pero que no somos del mundo. No debemos de establecernos nunca de una manera definitiva. A mí me encanta la manera en que lo ha expresado C. S. Lewis: “Nuestro amable Padre celestial ha provisto muchas posadas maravillosas para nosotros a lo largo del trayecto, pero Él se ocupa de una manera especial de nosotros durante nuestro viaje y se asegura de que nunca confundamos ninguna de ellas con el hogar”. Somos peregrinos y extranjeros que pasamos por este mundo. Participamos en él, en ocasiones profundamente, pero no debemos nunca de considerarnos a nosotros mismos como parte de él..

La verdad...

 Tomado de: Amor propio

Por María Lozano

El dinero cambia a la gente (La cruda realidad)
​El dinero no cambia a las personas, solo les quita la máscara.
​¿Te ha pasado? Alguien de tu familia o un amigo cercano prospera un poco y de repente ya no te conoce. Se les olvida quién les dio la mano cuando no tenían nada. El dinero es el mejor detector de gente falsa. Si hoy alguien se siente superior a ti por lo que tiene en el banco, alégrate: te quitaron de encima a una persona que nunca fue leal, solo era interesada. .

Gracias por este Nuevo Amanecer

 Tomado de: Amor propio

Por María Lozano

Antes de mirar el teléfono,
antes de pensar en pendientes,
aprende a agradecer.
Si hoy despertaste, ya tienes un milagro en tus manos.
Agradecer a Dios por un nuevo día
no es costumbre… es conciencia..

Lo Más Asombroso

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Mirad cuál amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.
1 Juan 3:1a RV.
Aquí hay algo asombroso. No es el hecho que Dios ame, sino cómo ama. ¡Qué clase de amor es este! Literalmente, la palabra griega para “cuál” "¿qué clase de amor es este?", significa ¿de qué país procede esto? Es una exclamación de asombro, de sorpresa. ¿Qué clase de país es este, qué tierra extranjera es esta, que se representa en un amor así? Es la singularidad del amor de Dios lo que se tiene en cuenta en todo esto. ¿En qué es extraño el amor de Dios? Bueno, dice Juan, en que nos hace hijos de Dios.
Quizás algunos de ustedes estén pensando: Puede que esto les sorprenda a ustedes, pero a mí no me sorprende. ¿Por qué no debería ser hijo de Dios, como cualquier otra persona? Si piensan así, entonces no entienden lo que es la justicia. Romanos 5 nos revela cómo nos vio Dios cuando nos encontró: Cuando aún éramos impotentes, cuando éramos debiles, cuando no podíamos contribuir a la redención que necesitábamos desesperadamente, cuando no había nada que pudiéramos hacer al respecto, e incluso nuestro bien estaba contaminado por el interés propio, de modo que no podíamos contribuir en absoluto, en el momento justo, cuando aún éramos impotentes, Cristo murió por los impíos, por todos nosotros (Romanos 5:6). Pero no termina ahí: siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Romanos 5:8). Mientras aún éramos pecadores, o mientras éramos orgullosos, arrogantes en nuestra actitud hacia Dios, tratándolo con desprecio e indiferencia. Cuando éramos así, Cristo murió por nosotros. Pero esto no agota su descripción.
Uno o dos versículos más adelante, dice que si, siendo enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él por la muerte de su Hijo... (Romanos 5:10). Si, siendo enemigos de Dios; no solo débiles, no solo pecadores, orgullosos y susceptibles en nuestra actitud, sino también cuando nos oponíamos rotundamente a Dios, siendo enemigos de su gracia, traicioneros, odiosos, resentidos por lo que Dios hacía y resistiendo cada intento que hacía por alcanzarnos. Ahora, dice Juan, ¡qué amor tan asombroso! Dios nos cubre con el manto ensangrentado de su amor y nos llama sus hijos. Y no solo nos llama así, sino que nos hace así: ¡Y eso es lo que somos ! (1 Juan 3:1b).

Diste lo mejor de tí, ahora te toca disfrutar de tu cosecha

 Tomado de: Amor propio

Por María Lozano

Dedicaste media vida a cuidar, a guiar y a sacrificarte. Fuiste manos que alimentaron, pies que corrieron y corazón que perdonó todo por amor a tus hijos. Pero hoy, quizás sientes un vacío porque ellos ya volaron, porque tienen sus propias vidas o porque a veces olvidan llamarte. No te sientas triste; ese era el propósito: que ellos fueran libres y fuertes gracias a ti.

​Tu misión como madre o padre cambió, pero tu valor sigue siendo inmenso. No te quedes esperando sentada a que ellos te den la felicidad; búscala tú en las cosas pequeñas que antes no podías hacer. Inscríbete en ese curso, viaja, sal con amigas, cultiva tu jardín. No eres una carga, eres una raíz sabia que ya cumplió con dar sombra y ahora merece disfrutar del sol. .

Mi soledad no es un vacío , es mi lugar sagrado

 Tomado de: Amor propio

Por María Lozano

​A veces la gente te mira con lástima porque te ve sola, sin entender que estar sola es una elección de libertad. Has llegado a una etapa donde prefieres mil veces tu propio silencio que una conversación vacía. Has aprendido que no hay soledad más triste que estar acompañada de personas que te hacen sentir que no encajas o que debes fingir ser alguien más para ser aceptada.

​Estar sola te ha enseñado a escucharte, a saber qué quieres y, sobre todo, qué es lo que ya no estás dispuesta a tolerar. Es en esos momentos contigo misma donde has recuperado tu fuerza y has sanado heridas que otros ni siquiera sabían que tenías. Tu soledad no es un castigo, es el filtro que mantiene lejos a la gente tóxica y cerca a tu propia esencia. .

Gracias Señor...

Tomado de: Amor propio
Por María Lozano
Gracias, Dios, por un día más…
Hoy no fue perfecto.
Hubo cansancio…
Hubo preocupaciones…
Hubo momentos en los que el corazón pesó más de lo normal.
Pero aquí estoy.
Respirando.
De pie.
Con vida..

Entrada destacada

El Camino para Disfrutar

Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano Lea: Nehemías 8:13-18 Y hallaron escrito en la ley que Jehová había mandado por medio de Moisés,...