Mujer Despierta

 Tomado de: Poeta enamorado de la Luna

Por María Lozano

Mujer…
¿en qué momento te convencieron
de que valías por lo que exhibes
y no por lo que eres?
¿Quién te enseñó a fragmentarte,
a convertir tu cuerpo en escaparate,
a negociar tu esencia
por un instante de aprobación?
Te están vendiendo la mentira
de que mostrarte es poder,
cuando muchas veces
es solo la forma más elegante de vaciarte.
Te quieren perfecta…
pero rota por dentro..

Mantén tus Bendiciones con las Manos Abiertas

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

“La verdadera sumisión a Dios es una gran riqueza en sí misma cuando uno está contento con lo que tiene. Después de todo, no trajimos nada cuando vinimos a este mundo ni tampoco podremos llevarnos nada cuando lo dejemos”. 1 Timoteo 6:6-7 (NTV)
Dios está más interesado en tu carácter que en tu comodidad. Él no te dará cosas si no has aprendido el principio del contentamiento primero.
El contentamiento no es una falta de ambición. No es una falta de objetivos. El contentamiento significa que tu felicidad no depende de tus circunstancias.
¿Cómo eliminas el descontento? Eliminas la causa: comparar. Comparamos todo: Casas, jardines, automóviles, esposos y esposas, ropa, la educación de nuestros hijos...
Cada vez que comparas, te vas a sentir descontento. Tienes que aprender a dejar de compararte con los demás.
Pablo dice en Filipenses 4:12: “Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias” (NVI). La satisfacción no viene naturalmente; es algo que tenemos que aprender. Si hacemos esto, Dios promete satisfacer todas nuestras necesidades financieras.
La Biblia dice, “La verdadera sumisión a Dios es una gran riqueza en sí misma cuando uno está contento con lo que tiene. Después de todo, no trajimos nada cuando vinimos a este mundo ni tampoco podremos llevarnos nada cuando lo dejemos” 1 Timoteo 6:6-7 (NTV).
Uno de los mayores secretos para aprender a estar contento es darse cuenta que realmente no tienes nada. ¡Todo está prestado por algunas décadas! No trajiste una sola cosa a este mundo, y tampoco vas a sacar nada de eso. Solo puedes usarlo mientras estás aquí en la tierra.
La Biblia llama a esto mayordomía. Eres el administrador o el responsable de lo que Dios te permite tener mientras estás aquí, pero en realidad no es tuyo. Cuando entiendes que solo eres un administrador de las bendiciones que Dios permite en tu vida y las sostienes con la mano abierta, no estarás nervioso de perderlas..

Abundando en Acciones de Gracias.

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Amado Padre, quiero ser una persona que abunde en acciones de gracias, que reconozca que tú eres la fuente de todo; que toda bendición que recibo proviene de ti. Solo el hecho de tener a tu Hijo Jesús en mi corazón como mi Señor y mi Salvador es un motivo de gratitud. Gracias por haberme escogido desde antes de la fundación del mundo, por hacerme tu hijo y coheredero de todas tus riquezas en gloria, Amén. Lee la Palabra de Dios Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias”. Colosenses 2:6-7. Reflexiona Aceptar a Cristo como Señor de nuestra vida es el comienzo de una vida con Él. Pero debemos seguirle día a día, a través de su Palabra y la guía del Espíritu Santo para poder arraigarnos, edificarnos y fortalecernos en la fe. Esto se logra si vivimos para Él, dedicándole nuestras vidas y sometiéndonos a su voluntad como dice Romanos 12:1-2; aprendiendo de Él, de su vida y sus enseñanzas, estudiando su Palabra, como Él lo dijo en Juan 5:39; y reconociendo el poder que nos fue dado por el Espíritu Santo, Hechos 1:8. Pablo dice que debemos estar arraigados en Cristo para recibir su fortaleza, así como las plantas están arraigadas por sus raíces al suelo para poder nutrirse y fortalecerse. Cuanto más dependamos de Él, menos posibilidades habrá de ser engañados por filosofías de vida basadas en ideas humanas, que no tienen en cuenta a Dios. Resistamos la herejía renovando nuestra mente con el estudio de su Palabra y enfocándonos en Cristo. Pablo nos dice “andad en Él”; o sea que nuestra vida debe ser en Cristo, caminando con Él. Siendo conscientes de su Presencia, profundizando y edificándonos con su Palabra. Seremos entonces como un gran árbol que tiene las raíces bien profundas en el suelo para recibir sustento y fuerza. Como creyentes debemos recibir de nuestra fuente de vida, que es Cristo, la fuerza para permanecer en nuestro andar cristiano. Como una casa que si tiene buenos cimientos se mantiene firme ante las inclemencias del tiempo. Nuestra vida debe resistir cualquier tempestad si está fundamentada en Jesucristo, Mateo 7:24. Mientras vivamos bajo el Señorío de Cristo, veremos que Él actúa poderosamente en nosotros y nuestras vidas deben abundar en acciones de gracias. El verdadero creyente se mantiene firme en la fe que ha recibido y no olvida las enseñanzas fundamentales acerca de Jesús, porque la Verdad inalterable es que Jesucristo es el Señor. Una característica constante en su vida cristiana debe ser la gratitud, por todo lo que ha hecho en él, por su gracia y amor. Si estamos llenos del Espíritu Santo seremos agradecidos, como lo dice el Señor en Efesios 5:18-20 “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”..

Historia Sorprendente...

 Tomado de: Más Allá del Hecho

Por María Lozano

En 1924, el mundo de Lillian Gilbreth se detuvo. De un día para otro, se quedó viuda, sola y con 11 hijos que alimentar.
Pero mientras ella preparaba el funeral de su esposo, el mundo empresarial ya estaba conspirando para deshacerse de ella.
Muchos ejecutivos solo habían tolerado a Lillian porque su esposo, Frank, estaba vivo. Para ellos, una mujer con un doctorado en psicología dándoles consejos sobre ingeniería industrial era "inadmisible". Los clientes empezaron a cancelar contratos. El mensaje era cruel y directo: "Vuelve a casa, este no es tu lugar".
Lo que no sabían era que estaban subestimando a una genio.
Lillian no era solo "la esposa de". Ella era la mente que entendía algo que los hombres ignoraban: no puedes mejorar una fábrica si no entiendes la mente del trabajador. Ella no veía piezas, veía personas.
Cuando las puertas de las fábricas se le cerraron por ser mujer, Lillian hizo un giro brillante que cambió la historia.
"¿Quieren que esté en la cocina? Bien. Entonces seré la dueña de todas las cocinas del mundo".
En los años 20, las cocinas eran trampas de cansancio. Estaban tan mal diseñadas que las mujeres caminaban kilómetros de forma absurda solo para preparar una cena. Lillian aplicó la ingeniería de precisión al hogar. Observó, midió y analizó cada movimiento.
Gracias a su rebeldía, hoy tienes:
El cubo de basura con pedal (para que no uses las manos).
Los estantes en la puerta del refrigerador..

Feliz descanso

 Tomado de: Amor propio

Por María Lozano

Cuando la cabeza descansa y el silencio llega, es el momento perfecto para entregarle a Dios todo lo que pesa en el corazón.
Él ha cuidado de ti durante todo este camino, y no te va a soltar ahora. Confía: mientras tú duermes, Él trabaja, ordena y prepara un mañana lleno de luz y de bendiciones.
Cierra los ojos con paz. Tu fe es el ancla que te sostiene y la esperanza es la promesa de que siempre amanecerá.
Bendita noche y dulces sueños.

Espera Pacientemente el Tiempo de Dios

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano


“Descansa en el Señor; espera pacientemente a que actúe. . . No te inquietes ni te preocupes, solo conduce al mal”.
Salmo 37:7-8 (NVI)
Es frustrante cuando tienes prisa y Dios no. ¡Y Dios nunca tiene prisa!
La Biblia dice que un día es como mil años y mil años como un día para Dios. Una de las cosas más inútiles de hacer es presionar a Dios. Cuando tratamos de tomar el asunto en nuestras propias manos y ayudar a Dios, nos metemos en problemas.
Proverbios 19:2 dice: “La impaciencia te traerá problemas”.
Cuando recibes un sueño de Dios y tomas la decisión de seguirlo, pero luego te ves obligado a ir a la sala de espera de Dios, puedes comenzar a tratar de descubrir formas de cumplir el sueño de Dios por tu cuenta, sin su ayuda..

¿Por qué haces lo que no quieres hacer?

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

“Conocerán la verdad, y la verdad los harán libres”. Juan 8:32 (NVI)
¿Alguna vez te has preguntado por qué haces lo que no quieres hacer o por qué es tan difícil hacer lo que sabes que es correcto? Nuestra naturaleza pecaminosa es la causante que muchas veces tomemos una mala decisión. Tal vez te identificas con el Apóstol Pablo cuando dice, "Realmente no me entiendo a mí mismo, porque quiero hacer lo que es correcto pero no lo hago. En cambio, hago lo que odio... Entonces no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí. Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa no existe nada bueno. Hacer Quiero lo que es correcto, pero no puedo" Romanos 7:15,17-18 (NTV). Aún después de convertirte en un creyente, existe esta tensión dentro de ti. Tienes la buena naturaleza que Dios te dio, pero también tienes la antigua naturaleza pecaminosa que te acecha. ¡Pero existe una salida! Jesús prometió en Juan 8:32, “Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” Juan 8:32 (NVI). El secreto para cambiar, no es la fuerza de voluntad. No es una pastilla. No hay una resolución. No es hacer un voto. El secreto para cambiar no es algo que haces o dices. El secreto para tener un cambio personal es algo que tú conoces . Conoces la verdad. Cuando cambias tu manera de pensar, también cambias tu manera de sentir. Y cuando cambias tu manera de sentir, cambia tu forma de actuar. Detrás de cada conducta destructiva hay una mentira que ha creído. Quizás sea una mentira sobre ti mismo, o sobre tu pasado, tu futuro, Dios, o los demás. ¿Por qué haces algo que sabes que está mal para ti? Porque crees que hay alguna especie de recompensa. ¡Eso es una mentira! Solamente puedes cambiar y cumplir el propósito de Dios para tu vida si comienza con la verdad de Dios. Si quieres cambiar la forma en que vives, tienes que empezar en tu mente. Tienes que conocer y creer la verdad de Dios. Cuando conoces la verdad, la verdad te hace libre. Lo que tienes que hacer es exponer y destapar las mentiras que has estado aceptando. Algunas las adquiriste en el parque de juegos cuando eras un niño o de la televisión. Algunas las adquiriste de tus padres o incluso las inventaste tú mismo. Pero son mentiras, y cuando rechazas las mentiras en tu cabeza y a cambio descubres lo que Dios tiene para decirte, experimentarás la libertad como nunca la habías sentido..

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