El Poder de Purificar

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: HEBREOS 1:3B-4
Habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la majestad en las alturas. Hebreos 1:3b
Jesús es la palabra final y completa de Dios para el hombre porque ha resuelto el problema más profundo de la vida humana: el problema del pecado. Ante las tragedias que acontecen, todos nos preguntamos: ¿Qué le pasa a la humanidad? ¿Qué le pasa a la vida? ¿Por qué el mundo está tan mal? ¿Por qué nuestros periódicos están llenos de asesinatos, violencia, odio, corrupción y oscuridad? La respuesta universal de las Escrituras es: el pecado del hombre, o, para decirlo de forma aún más realista y útil, el egoísmo del hombre. Ahí reside la raíz de todo, la terrible mancha que todos llevamos dentro y que jamás podremos borrar con nuestros propios esfuerzos. Como Lady Macbeth, todos queremos gritar y maldecir esa mancha. Sin embargo, nunca desaparece.
La asombrosa declaración de las Escrituras es que la razón por la que el Creador del mundo se convirtió en el Niño de Belén fue para purificar el egoísmo humano, para resolver el problema insoluble y lavar la mancha imborrable. La buena noticia es que cada uno de nosotros que ha encontrado a Cristo, que ha venido a él y que lo sigue, descubre una y otra vez que él tiene el poder de limpiarnos. Tiene el poder de borrar la culpa del pasado, ya sean los últimos 50 años de vida o los últimos cinco minutos. Tiene el poder de limpiarla, lavarla y ponernos de nuevo en pie con una página en blanco para escribir cada día, para vivir de nuevo la vida en el poder y la gracia del Dios viviente. Ese es el mensaje más grande de todos. Cuando hubo efectuado la purificación de los pecados (¡qué agonía, qué terrible dolor implica esa frase!), se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. Jesús es el Señor: este fue el credo primigenio de la Iglesia y es el credo de todos los que ahora lo conocen. Él ha resuelto ese problema crucial de la vida humana; tiene el control y está al mando de todos los acontecimientos humanos..

Tenemos una Responsabilidad Bíblica de Advertir a Otros

Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
"Esta vez Jonás obedeció el mandato del Señor y fue a Nínive, una ciudad tan grande que tomaba tres días recorrerla toda. El día que Jonás entró en la ciudad, proclamó a la multitud: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruida»". Jonás 3:3-4 (NTV)
Cuando Dios envió a Jonás a Nínive, su misión fue la de anunciar a las personas sobre las severas consecuencias por su desobediencia. Dios quería que supieran que su juicio estaba cerca, pero ellos todavía tenían una oportunidad de arrepentirse y obedecerle.
Dios quería dar a las personas de Nínive una segunda oportunidad.
Pero también Él tuvo que darle a Jonás una segunda oportunidad, porque el profeta estaba sentado dentro de un gran pez. Una vez que Dios lo rescató, la Biblia dice, "Esta vez Jonás obedeció el mandato del Señor y fue a Nínive, una ciudad tan grande que tomaba tres días recorrerla toda. El día que Jonás entró en la ciudad, proclamó a la multitud: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruido»" Jonás 3:3-4 (NTV).
Una advertencia es un aviso de precaución sobre un peligro, trampa o problema. Y Dios algunas veces trae personas a nuestras vidas para advertirnos porque no escuchamos las advertencias de Dios.
En más de cien versículos del Nuevo Testamento nos dicen que advirtamos a otros. Es parte de nuestra responsabilidad como seguidores de Jesús.
En Hechos 20:31 Pablo escribe : “¡Cuidado! Recuerden los tres años que pasé con ustedes —de día y de noche mi constante atención y cuidado— así como mis muchas lágrimas por cada uno de ustedes” (NTV)..

Naturaleza

 Tomado de: Poeta enamorado de la Luna

Por María Lozano


Es tan hermosa la naturaleza
divina, con praderas verdes de
gracia, cristalina y ríos qué
cantan con dulce pureza
repletos de vida y misterio, y
belleza
Sus aguas descienden en
blancas cascadas, como
himnos eternos de voces
sagradas y al caer su canto
en la roca Serena parece la
vida fluir sin cadena.
Las montañas altas de nieve
vestidas se alzan majestuosas
calladas, erguidas y entre ellas
la nieve se eleva al cielo como
un suspiro de eterno anhelo.
Del cielo desciende el rocío
bendito, cuál lluvias celestial
sutil infinito, que besa las flores
silvestres y bellas, mecidas al
viento como las estrellas..

¡ Nada nos Separará de Su amor!

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia?
(Romanos 8:35) La respuesta: ¡Nada nos apartará del amor de Dios! Puede que nos olvidemos de él algún día, pero Dios nunca se olvidará de nosotros. Su amor no tiene fin y alcanza tanto al agradecido como al ingrato a través de su misericordia. Cuando somos conscientes de este amor, todo en la vida cobra sentido. Hasta podemos ver las tribulaciones, las persecuciones y las luchas de otra manera. Fuimos creados para engrandecer a Dios a través de nuestra vida. Todas las cosas que nos suceden - sean buenas o malas - continúan bajo esta misma orden: ¡qué Dios sea glorificado! Al final, «todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios, de los que han sido llamados conforme a su propósito» (Romanos 8:28). Cuando Dios entregó a su hijo Jesús, él mostró su amor por nosotros. No lo olvides, eres hijo amado de Dios. Él te ama y nada te separará de su amor. Experimenta el amor de Dios Lee más sobre este amor en la Palabra de Dios. Todo lo que está escrito en la Palabra apunta hacia el amor de Dios. ¡Relaciónate con ese amor! Nuestro Dios está vivo y quiere relacionarse con nosotros. Búscalo en oración, procura la intimidad con Dios a través del Espíritu Santo. ¡Comparte su amor! El amor de Dios es para compartirlo. Habla sobre su amor y ama a tu prójimo. Cuando hablamos con las demás personas sobre el amor de Dios, él derrama aún más de su amor sobre nosotros..

Con el Tiempo cada uno Demuestra lo que Es...

 Tomado de: Milk MagTorre

Por María Lozano

Con los años uno aprende que no puede andar por la vida intentando cambiar a la gente. Cada quien actúa desde lo que lleva dentro: desde sus heridas, sus valores, sus carencias, su educación y hasta desde aquello que nunca quiso reconocer de sí mismo.
Así que no te desgastes tratando de enseñarle a alguien a tener empatía, respeto o buenos sentimientos. Si no los trae dentro, por más explicaciones que le des, no van a aparecer por arte de magia.
Hay personas que te van a tratar bonito porque así son, y otras que van a lastimarte porque eso es lo que tienen para dar. Y aunque duela, también eso es información..

Pescadores de Emociones

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

LECTURA: ECLESIASTÉS 2:1-11; 12:13-14.
Existen muchas maneras en las cuales las personas buscan una “emoción”; por ejemplo, los adictos usan drogas para obtener una emoción momentánea, otros buscan la adrenalina que les brindan las actividades de alto riesgo en las que ponen en peligro sus vidas; otros se emocionan creyendo que encontrarán “oro” en un río o lograrán ser ricos de la noche a la mañana.
Desgraciadamente, el gran anhelo por sentir estas emociones hace que muchas personas se dañen a sí mismas y a quienes los aman, ya que en la búsqueda de esa falsa felicidad, muchos están dispuestos a perderlo todo a cambio de conseguir placer momentáneo.
A través del libro de Eclesiastés, el rey Salomón reconoció que tenía ese problema. Él trató de encontrar emociones en muchas clases diferentes de actividades. Probó la risa (Eclesiastés 2:2), el vino (v.3), el trabajo (vv.4-6), las posesiones y hasta un harén (vv.7,8), y muchas pero muchas cosas más (vv.9,10). Sin embargo, finalmente entendió que toda esa búsqueda de emoción y placer, era una pérdida de tiempo sin significado alguno (v.11). Comprendió que a pesar de que las emociones brindan felicidad, realmente es una sensación pasajera de la que pronto se despierta a la cruda realidad.
Al final de esto, Salomón concluye en su libro que lo único que puede darnos un propósito y placer duraderos, es la relación que tengamos con Dios (Eclesiastés 12:13,14). Entendió que las cosas de este mundo son temporales como las flores del campo, que un día están y luego ya no. Entendió que para todo existe un tiempo (Eclesiastés 3:1-15) y que lo más importante es la aprobación de Dios..

Lo que aprendí...

 Tomado de:Milka MagTorre

Por María Lozano

Lo que aprendí sola no lo explico, porque hay caminos que no se cuentan, se cargan.
Nadie me dijo cómo levantarme cuando las fuerzas se acababan. Nadie me enseñó a tomar decisiones con miedo, a secarme las lágrimas rápido para que nadie notara, a seguir adelante aunque por dentro estuviera librando batallas que nadie conocía.
No hubo una voz diciéndome qué hacer, ni una mano acomodando mis pasos. Hubo momentos en los que tuve que ser mi propio consejo, mi propio abrazo y mi propia compañía.
Aprendí a no esperar que alguien viniera a salvarme. Aprendí que también se puede renacer en silencio, sin anunciarlo, sin pedir permiso y sin que nadie se dé cuenta del cambio que está ocurriendo dentro de ti..

Entrada destacada

El Poder de Purificar

 Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: HEBREOS 1:3B-4 Habiendo efectuado la purificación de nuestros pecad...