Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
No te hagas amigo de gente violenta,ni te juntes con los iracundos, no sea que aprendas sus malas costumbres y tú mismo caigas en la trampa. (Proverbios 22:24-25) Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! (Filipenses 4:4) ¡El pueblo de Dios es, o debería ser, el pueblo más feliz de la tierra! No porque la vida con Jesús sea un mar de rosas o porque todo nos salga siempre bien, sino porque Jesucristo es nuestra alegría, fuente de esperanza y paz. Él es la razón de nuestra existencia. También tenemos la certeza de que él nos cuida y nos ama incondicionalmente. Por todo eso, tenemos motivos de sobra para estar alegres. No te dejes influenciar negativamente. Tu alegría no debe estar condicionada por los problemas o dificultades. Todo lo que Jesús ya hizo es suficiente para motivar nuestro sentido del humor diariamente. Cristo se entregó por amor, permitiéndonos vivir una nueva vida con esperanza y alegría. Alégrate en Dios
Recuerda todas las mañanas lo que Jesús ha hecho en tu vida. ¡Él te ama con amor eterno!
Da gracias por la salvación, el perdón, la transformación y la liberación que Dios ha traído a tu vida.
Lee la Biblia y llena tu corazón de satisfacción verdadera a través de la Palabra de Dios..