El Amigo más íntimo de Nuestro Señor.

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

EL AMIGO MÁS ÍNTIMO DE NUESTRO SEÑOR. Juan 1-12:
Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre. (Juan 20:31)
Este evangelio fue escrito por el discípulo de quien fue dicho que "Jesús lo amaba". Juan fue el amigo íntimo más cercano de nuestro Señor durante los días de Su ministerio; ello implica que es un evangelio muy importante.
DEVOCIÓN DEL 14 DE OCTUBRE
¿QUIÉN ES JESÚS?
POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: JUAN 1:1-4
Éste estaba en el principio con Dios. Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. Juan 1:2-3.
Juan dice sin ninguna duda que Jesús es Dios. Declara que Jesús es el Creador de todas las cosas. Esto explica la personalidad extraña y asombrosa de Jesús. Él es el originador de todas las cosas. En ocho ocasiones diferentes en el primer capítulo de Génesis dice: “Dijo Dios: ‘Sea la luz’. Y fue la luz. Dijo Dios: ‘Haya un firmamento en medio de las aguas’. Y fue así. Dijo Dios: ‘Haya hierba que dé semilla, árbol que dé fruto’. Y fue así”. El Hijo de Dios habló, y fue hecho lo que el Padre había diseñado con Su asombrosa mente..

Predicar la Palabra

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Que prediques la palabra y que instes a tiempo y fuera de tiempo. Redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
2 Timoteo 4:2.
Este versículo nos habla de algo que es esencial y del cual es preciso que nos ocupemos, para que se cumpla la oración de nuestro Señor y para que avance el reino de Dios, y hacer que se cumpla esa asombrosa obra que empezó cuando Él apareció por primera vez en la tierra. Sin embargo, cuando leemos la frase “que prediques la palabra”, la mayoría de nosotros creemos que esto va dirigido exclusivamente a los predicadores, como yo mismo creía, y que uno debe hacer esto en la iglesia, sobre una plataforma o detrás del púlpito.
Esta palabra no va exclusivamente dirigida a los predicadores. Incluye a todo el pueblo de Dios, porque Pablo no sólo quiere decir “predicar”; la palabra es en realidad “anunciar, proclamar, establecer la verdad, darla a conocer”. No es algo acerca de lo que se discute; lo declaramos porque Dios mismo lo ha dicho. Esto es algo que se puede hacer tomando una taza de café, en la oficina, o en un carro mientras conduce usted al trabajo. Es algo que puede surgir en cualquier lugar en cualquier momento, cuando los corazones humanos están abiertos, buscando y anhelando claridad, es allí donde está el lugar y la oportunidad para “predicar la Palabra”.
“Proclamad las buenas nuevas”, dice Pablo. No se trata de noticias acerca de lo que debemos hacer para Dios. Esa distorsión ha sido ampliamente propagada por todo el mundo y en este país, dando como resultado un cristianismo falso. El evangelio es la historia de lo que Dios ha hecho ya por nosotros; es lo que ministra a los corazones adoloridos. El evangelio es la noticia de que Dios nos ama, siente tristeza por nosotros y nos ve cuando estamos sufriendo; ve nuestra agonía, nuestro fracaso y nuestra debilidad. El evangelio es que Dios nos ve en nuestro atrevimiento orgulloso, a pesar de lo cual sigue amándonos. Y ya ha hecho algo al respecto, por medio de la muerte y la resurrección de Jesús. En esa serie de sucesos asombrosos que tuvieron lugar cuando apareció Jesús en la tierra, Él acabó con el dominio absoluto del mal sobre los corazones humanos, encontrando la manera de dejar a un lado Su propia sentencia de muerte. Por medio de aquellos que abren sus corazones al Salvador, ha encontrado la manera no solamente de morir, sino de venir y vivir en nosotros y de empezar el proceso de renovarnos, haciéndonos de nuevo y restaurando nuestra herencia perdida. Ésa es la palabra que debemos proclamar. Esto es algo que debe hacer todo cristiano en todas las circunstancias imaginables de la vida..

Inofendible

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Padre, has colocado tu Espíritu Santo en mi para que ahora pueda reaccionar ante la ofensa como Cristo lo hizo, en toda sabiduría y amor, buscando siempre glorificar tu nombre y cumplir el propósito que Cristo sea formado en mí, amén.
LEE LA PALABRA DE DIOS
“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.” Santiago 1:19-20.
“Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban, diciendo: Profetízanos, Cristo, quién es el que te golpeó”, Mateo 26:67-68.
REFLEXIONA
Vemos en varias ocasiones cómo los fariseos y religiosos continuamente, a través de acusaciones, trampas e insultos, trataban que Jesús cayera en sus provocaciones, pero Él les respondía con una sabiduría perfecta, en equilibrio y calma, confrontaba con preguntas pero sin caer en devolver insulto por insulto.
Su actitud era Inofendible porque su identidad y autoridad no dependían de la aprobación humana, sino de la aprobación del Padre que con su Espíritu le guiaba en todo, conforme a las escrituras. (Mateo 12:3-4, Mateo 19:4-5, Lucas 20:3-4)
Inofendible no se trata de nunca ofenderse, sino, de no permanecer en la ofensa, ni de responder con ofensa. Esto es imposible para la carne, necesitamos de la cruz y de aprender de Aquel único manso y humilde de corazón para hallar paz en medio de la confrontación, es decir, un corazón inofendible es aquel que elige no guardar rencor ni dejar que la ofensa controle sus emociones, negándose a mantenerse en enojo y permitiendo así el reflejo de la mansedumbre de Jesús. (Mateo 11:28, Efesios 4:26)..

El que Confía en el Señor

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Amado Padre, me has unido a tu Hijo, para darme junto con Él, toda plenitud, toda esperanza y disfrutar de tu amor, el reino de Dios ha venido a mi corazón por tu Espíritu y ahora todo lo demás lo vivo para glorificar tu nombre, me has dado bendición sobreabundante, para ser bendición para otros y mostrar tu generosidad y gracia a los que necesitan calmar su sed espiritual, amén.
LEE LA PALABRA DE DIOS “Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.” Jeremías 17:7-8. REFLEXIONA El hombre que confía en el Señor, y no en su propio brazo, tiene también 3 características esenciales: *Es un hombre plantado junto a las aguas de reposo: ¿Quién y cómo es un hombre que es como el árbol plantado junto a las aguas? Es aquel que al confiar en Cristo, ha sido unido a la fuente de vida eterna: “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” (Juan 7:38). Su gozo, plenitud y fortaleza no dependen de las circunstancias externas sino de su unión a Cristo, y cada vez está siendo sobreedificado y arraigado a Cristo: “arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.”, Colosenses 2:7, su madurez es el crecimiento de la vida de Cristo en él. *El “calor” de la vida no le afecta: Las dificultades, los problemas no lo conmueven, no lo sacan de su misión, puede estar viviendo en las circunstancias más difíciles pero Dios le revela el propósito, vive por fe no por vista en las cosas temporales..

La Senda de los Justos...

 Tomado de: Palabra de Vida

Por María Lozano

Buscar los caminos de Dios nos garantizan el mejor premio para un ser humano, vivir en el Reino De Dios por la eternidad, no hay dinero, ni titulo, ni prestigio en esta tierra que nos pueda llevar a la casa del Creador, así que seamos sabios en esta vida , no para movernos por el mundo y buscar sus riquezas y lujos , sino para hacer la voluntad de Dios
• Filipenses 2:15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo,
• Job 11:17 Tu vida será más radiante que el mediodía, y hasta la oscuridad será como la mañana.
• Job 17:9 Sin embargo el justo se mantendrá en su camino, y el de manos limpias más y más se fortalecerá..

Dios, Nunca te Dejará ni te Abandonará

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes.
(Deuteronomio 31:8) Estas palabras se las dijo Moisés al joven Josué. Imagínate, ¡tener que liderar un pueblo en la conquista de una gran promesa! Solo con pensarlo nos damos cuenta de cuán grande era el desafío. Cuando Moisés le dijo estas palabras a Josué, quiso dejar bien claro que él no estaría solo: ¡el Señor mismo iría delante de él! En realidad, esas palabras más que una profecía eran un testimonio. Moisés era testimonio vivo de que Dios había estado al frente de su pueblo. Desde la salida de Egipto y hasta Canaán, el Señor no desamparó a su pueblo. Dios es fiel y cumple todo lo que dice, y fue con esa certeza que Moisés animó a Josué. El mismo Dios que los sacó de la esclavitud los guiaría hasta poseer la promesa. No tengas miedo, Dios nunca nos dejará. A veces miramos atrás y nos sentimos solos, pero en realidad Dios está ahí al frente nuestro. Al seguir sus pasos logramos avanzar. Dios no solo está con nosotros, sino que nos ayuda a seguir adelante confiados en sus promesas. No te desanimes, no tengas miedo, el mismo Señor irá delante de ti ÉL NUNCA TE DEJARÁ Esfuérzate en tener una mayor comunión con Dios. Quien lo busca lo encuentra. Lee la Biblia. Cuando conocemos las promesas y vemos lo que Dios ya ha hecho, nuestra fe aumenta y también la voluntad de seguir avanzando. Si tienes la sensación de estar solo, ora. Habla con Dios, tienes acceso a él a través de su Hijo Jesucristo..

Aliento de Vida

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano


«Amado Padre, gracias por ser el dador de vida; hoy te pido que el poder vivificante de tu Santo Espíritu avive el fuego de mi corazón, para poder disfrutar la vida en plenitud a la que me has llamado, por medio de la obra de Jesús a través de su resurrección. Que tu aliento de vida me levante de mi condición de desesperanza y muerte, para caminar nuevamente en comunión contigo. Lléname una vez más de tu Santo Espíritu, en el nombre de Jesús, amén.»
2. Lee la palabra de Dios
“Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová”. Ezequiel 37:5-6.
3. Reflexiona
Esta visión en Ezequiel fue dada a los judíos desfallecientes que estaban en cautiverio, para animarlos espiritualmente, porque Dios los iba a restaurar de su dispersión tan prolongada, anunciando de esta manera que Israel renacería como nación.
Ningún poder creado puede dar vida y restaurar de la manera que dice el pasaje de Ezequiel, solo Dios puede hacerlo. Aquí se describe que la piel y la carne cubrieron los huesos secos y luego se le dio una orden al viento que soplara sobre esos cuerpos para que revivieran. El viento en la Biblia es figura del Espíritu Santo y representa el poder vivificante. Solo Dios puede hacer que nos levantemos, cuando pone su aliento de vida dentro de nosotros para que volvamos a vivir.
Es lo mismo que expresó el Señor Jesús a Nicodemo en Juan 3:8 “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. Nuestro amado Salvador habla de la necesidad de un nuevo nacimiento y de una regeneración; nacer de nuevo es el comienzo de una vida espiritual (Juan 3:5-6)..

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