Por María Lozano
Señor, sé que gracias a ti ningún arma forjada contra mi prosperará en mi contra. Teniéndote a ti a mi lado, protegiéndome a mí y a mi familia sé que nada ni nadie nos hará daño porque contamos con tu protección divina.
Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano Juan 12.23-26. Imagínese dos granos de trigo tirados en el piso de un granero cálido y acogedor...
No hay comentarios:
Publicar un comentario