Tomado de: Entre café y libros
Por María Lozano
Lo mejor de esos minutos fue sentir dónde apoyabas tu cabeza.Oprimías un poco mi corazón pero era lindo.
Nuestros pulsos fueron uno.
Tus manos acariciándome
y las mías, a ti.
Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano Juan 12.23-26. Imagínese dos granos de trigo tirados en el piso de un granero cálido y acogedor...
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