Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: MARCOS 15:1-20Para complacer a la multitud, Pilato les soltó a Barrabás. Marcos 15:15a
Todos los evangelistas nos hablan de Barrabás. Era un revolucionario sanguinario, implacable y despiadado; un asesino. Lo interesante de él es su nombre, que significa «hijo del padre». Y, en una dramática coincidencia histórica, según algunos manuscritos antiguos, hay indicios que su nombre probablemente era Jesús Barrabás: Jesús, el hijo del padre. No veo cómo podríamos leer y comprender esto sin saber que, una vez más, Dios está guiando silenciosamente los acontecimientos entre bastidores, sacando a la luz cosas que de otro modo jamás se sabrían. Porque esta multitud se enfrenta a la disyuntiva de elegir entre Jesús, el hijo del padre, que gobierna por la fuerza y se gana la vida con su ingenio; y Jesús, el Hijo del Padre, que gobierna por amor y está dispuesto a sacrificarse.
¿Por qué eligieron a Barrabás? La respuesta parece ser que estaban decepcionados con Jesús. Esta era la multitud que, pocos días antes, lo había recibido en Jerusalén. La ciudad estaba llena de personas a las que Jesús había sanado. Los ciegos habían recuperado la vista, los sordos habían recuperado el oído y los cojos habían vuelto a caminar. Él había despertado en la gente la esperanza, el ardiente deseo, de que este era realmente el Mesías, que había venido a liberarlos del yugo de Roma. Todas sus ideas sobre el mesianismo giraban en torno a la idea que Él sería quien los liberaría de la odiada esclavitud romana. Ahora, al verlo de pie, indefenso ante el gobernador romano, al ver su aparente falta de voluntad o incapacidad para defenderse o hacer algo contra los romanos, toda su lealtad hacia Él se derrumbó. Llenos de ira y decepción, se volvieron y eligieron a Jesús, el hijo del padre que vivía por la fuerza: Barrabás, el asesino..Nosotros también nos enfrentamos a la misma decisión que aquellos judíos tuvieron que tomar entre Barrabás y Jesús. ¿Alguna vez te has sentido decepcionado con Jesús, decepcionado con Dios? ¿Alguna vez esperaste que actuara de cierta manera por lo que entendías de Él, de su vida y de su naturaleza, pero no hizo las cosas como pensabas que debían hacerse? Yo me he sentido enojado y decepcionado con Dios. Estaba casi convencido de que no cumplió su promesa, pues estaba seguro de saber lo que iba a hacer, y Dios me decepcionó. Mi corazón se llenó de rabia porque Dios actuara de esa manera, a pesar que Dios nos ha dicho una y otra vez: «Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni mis caminos vuestros caminos», declara el Señor. «Como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos» (Isaías 55:8-9). No podemos comprender a Dios. Él será fiel a sí mismo, nunca mentirá, nunca nos engañará; pero es más grande de lo que podemos comprender. Es más grande que nosotros. Y al igual que esta multitud, cuando nos enojamos con Dios, nos disgustamos con Jesús y nos apartamos de Él, siempre hay otro Jesús Barrabás esperando entre bastidores para que lo sigamos. POR FAVOR ORA CONMIGO Señor mío y Dios mío, me doy cuenta que la vida me obliga constantemente a elegir entre Barrabás y Cristo. Concédeme que elija al Señor Jesús, ante quien toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Señor guía mi camino y ayúdame a elegirte pase lo que pase. Amén.
APLICACIÓN DE VIDA
¿Qué pensamos de Jesús cuando nuestras circunstancias no se ajustan a nuestras expectativas? ¿Nos decepciona eso? ¿A quién debemos acudir entonces?Te bendigo en nombre de nuestro Señor Jesucristo. Un fuerte abrazo.


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