Las 4 Leyes de la Vida

 Tomado de:Letras de Maar

Por María Lozano

La primera dice:
"La persona que llega a nuestra vida, es la persona correcta"; es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
La segunda ley dice:
"Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante.
No existe el: "si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
La tercera dice:
En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuándo comenzará..

Estrecha es la puerta...

 Tomado de: Palabra de Vida

Por María Lozano

Si no estamos dejando de seguir haciendo todo aquello que nos gustaba es porque estamos en el camino ancho, el del placer y los gustos por lo que queremos, y no obedeciendo la palabra de Dios la cual nos sirve como guía de como Nuestro Señor nos pide que tenemos que vivir nuestra vida
• Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
• Marcos 8:34 Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

La flor del narciso y el espejo del corazón

por María Lozano
Cada primavera, la flor del narciso despliega una belleza delicada que atrae la mirada. Su nombre proviene de la antigua historia de Narciso, el joven de la mitología griega que, cautivado por su propio reflejo en el agua, fue incapaz de apartar la vista de sí mismo. Según el relato, en el lugar donde murió brotó una flor que llevaría su nombre, recordándonos que la belleza exterior pierde su sentido cuando el corazón se encierra en sí mismo.

Dios es nuestra Prioridad

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

1. Por favor ora conmigo
«Padre celestial, haznos entender que tener tiempo de intimidad contigo es la clave para una vida bendecida, queremos que tú seas nuestra prioridad, buscando primeramente el reino de Dios y su justicia, sabemos que las demás cosas nos serán añadidas. Señor, queremos pasar más tiempo contigo. Ayúdanos por favor en el nombre de Jesús. Amén.»
2. Lee la palabra de Dios
«Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,
aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor» Efesios 5: 15-17.
«Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas» Mateo 6:33.
3. Reflexiona
Frecuentemente quisiéramos hacer muchas cosas pero sabemos que el tiempo no alcanza, esta vida es tan agitada que escasamente nos da unos ratos libres. Esto es real, al analizar nuestras labores cotidianas, la idea es que estas den fruto, que se cumpla a cabalidad con lo que se nos encomendó. Sin embargo, Dios también quiere parte de ese tiempo, quiere que nos acerquemos a Él, en un momento establecido dentro de nuestro horario, como algo indispensable para nuestra vida y que siempre cumplamos esa importante cita. No hay mejor momento para encontrarnos con nuestro Padre, que uno sin afán ni el estrés cotidiano. Finalmente, Él en este tiempo desea bendecirnos, desea que lo conozcamos, desea darnos la seguridad, fortaleza y tranquilidad para cumplir todas las tareas que tenemos a diario, pero sobre todo, desea tener una relación cercana y de amor..

El Primer Lugar

 Tomado de: Gabriel García Märuez

LuisSN

Por María Lozano

El sol invernal entra despacio por la ventana. El aire fresco de esta mañana sin nieblas invita a quedarse unos minutos más junto al calor del hogar. El crepitar de los leños acompaña al aroma del desayuno y forma parte de ese instante en el que la vida parece detenerse para recordarnos lo esencial.
La Palabra de hoy nos propone una pregunta que no siempre es cómoda: ¿qué ocupa el primer lugar en nuestro corazón?.
Sin dudas, aquello que ponemos por encima de todo termina guiando nuestras decisiones, nuestros esfuerzos y también nuestros miedos.
Muchas veces creemos que seguir el camino del bien debería librarnos de las dificultades.
Sin embargo, la vida enseña otra cosa.
Todos cargamos alguna cruz: una preocupación por un hijo, una enfermedad, una ausencia, una incertidumbre o un sueño que tarda en llegar.
La diferencia no está en evitar esas cargas,
sino en elegir no perder la esperanza mientras las llevamos..

¿Aún no lo Entienden?

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano


¿Por qué hablan que no tienen pan? ¿Acaso no ven ni entienden? ¿Están sus corazones endurecidos? ¿Tienen ojos pero no ven, y oídos pero no oyen? ¿Y no lo recuerdan? Marcos 8:17b-18.
En esta serie de preguntas, nuestro Señor les sugiere, tanto a ellos como a nosotros, qué hacer cuando nos invade el desánimo espiritual. Un joven se me acercó y me dijo: «Soy graduado de un seminario bíblico. Llevo muchos años siendo cristiano. Pero debo decirle que me siento tan apático, tan vacío. He perdido todo interés en lo que Dios está haciendo, y ya ni siquiera tengo ganas de participar en un estudio bíblico. ¿Qué debo hacer?». Justo estaba estudiando este pasaje, así que hice lo que nuestro Señor sugiere en él sin decirle nada al joven.
Lo primero que el Señor sugiere es que uses tu mente. ¿Acaso no ves ni entiendes? Detente y piensa en dónde estás, en lo que te está sucediendo y por qué sucedió.
Analízalo. Lee lo que la Biblia dice al respecto. Para eso sirve la mente. Estudia las revelaciones que Dios te ha dado. Usa tu mente.
Segundo, pregunta: ¿Están endurecidos sus corazones? Es decir, analicen el estado de su corazón. ¿Son apáticos o responden? ¿Han olvidado la verdad? Porque si el corazón no responde a lo que la mente ha comprendido, entonces es porque realmente no lo han creído. Quizás hayan reconocido mentalmente que es verdad, pero no han actuado en consecuencia. No creen realmente que Dios vaya a cumplir lo que ha prometido. Esto siempre se manifiesta en un corazón apático e insensible. La verdad siempre nos conmueve cuando creemos en ella. Siempre nos cautiva y nos emociona. Y si no nos emociona, es porque la mente la ha comprendido, pero el corazón no..

En el Ocaso

 Tomado de: Poeta enamorado de la Luna

Por María Lozano

Cada atardecer me habla de ti
pintando tu sonrisa en el ocaso;
el cielo, llora en silencio por mí
porque tu ausencia deja un vacío
a mi paso
Las sombras de la noche me
abrazan, susurrando tu nombre
el corazón; en cada rincón, tus
recuerdos, descansan, alimentados
en esta eterna ilusión..

"Reconocer La Autoridad de Dios"

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Amado Dios, tú eres el Señor de mi vida y quien gobierna mi corazón. Mis pensamientos, sentimientos y acciones reflejarán esta verdad, pues tú has prometido que la obra que comenzaste en mí la perfeccionarás hasta el día de Jesucristo. Creo en tu promesa y me aferro a ella con confianza. Amén.
*Lee la Palabra de Dios*
“¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa”. Lucas 6:46-49.
*Reflexiona*
Hemos visto hasta el momento tres claves para permitirle a Dios quitar de nosotros el orgullo: dejar de luchar contra Él, reconocer que tenemos un problema y el despojo. Sin embargo, todo esto nos conduce a una verdad fundamental: reconocer la autoridad de Dios.
Ese es precisamente el propósito del Señor: llevarnos a comprender que quien debe gobernar nuestras vidas no somos nosotros, sino Él. Por eso, cuando actuamos de otra manera, nos confronta con una pregunta muy seria: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?”. Llamarlo Señor implica reconocer su derecho a dirigir nuestra vida. No podemos afirmar que Él es nuestro Señor mientras insistimos en seguir nuestros propios caminos..

Dios te capacida para lidiar con todo

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
(Romanos 8:37) «Más que vencedores...» Piensa en la idea de compleción que ese versículo retrata sobre la victoria que recibimos «en todo esto». No habla solamente de determinados tipos de problemas, enfermedades o luchas, sino de todas las cosas. Qué maravilla saber que a través del amor de Dios, en Jesús podemos vencer todo lo que la vida nos traiga. En todas las aflicciones que surjan recuerda que Jesús venció en la cruz, resucitó, te ama e intercede por ti. Ser «más que vencedores» no significa ausencia de dificultades. Significa que Jesús nos amó, luchó en nuestro lugar, venció y comparte su victoria con nosotros. No solo eso, él venció todos los males que podrían separarnos del amor de Dios y de la vida eterna. Toda acusación del enemigo, todo poder de las tinieblas, toda maldición, pecado y dolor: ¡Cristo los venció! Él te ayuda y te da fuerzas para vencer cada nuevo día, cada problema y tribulación. No olvides jamás que nada podrá separarte del amor de Dios en Cristo Jesús. ¡Cree! ¡Eres más que vencedor! La victoria de Jesús es completa a pesar de las aflicciones momentáneas de esta vida. Mantén tu amor, tu fe y tu esperanza firmes en Dios hoy y siempre. Ora y clama a Dios..

Amistad que Abraza el Alma

 Tomado de: Poeta enamorado de la Luna

Por María Lozano

En un hermoso atardecer dorado
las mariposas danzaban a tu lado
la Luna se asoma, en lo alto
plateada sobre el cielo azul danza
encantado mientras mi corazón
latía hechizado.
Las flores del campo brillaban en
tu mirada entre pétalos y risas, tú
voz fue mi morada, corríamos
descalzos por la hierba perfumada
y el aire en nuestro rostro pasión
desatada como locos de alegría
alma entrelazada..

"Deja de luchar contra Dios"

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Amado Padre, ¡cuánta paciencia has tenido conmigo!, pues no es la primera vez que me confrontas en cuanto a mi orgullo. Espíritu Santo de Dios, ayúdame a despojarme de la terquedad y del orgullo, pues no quiero seguir ofendiéndote ni contristándote. Señor Jesús, ¡cuánta necesidad tengo de que crezcas en mí y que yo mengüe! Amén.
*Lee la Palabra de Dios*
“Y siendo incómodo el puerto para invernar, la mayoría acordó zarpar también de allí, por si pudiesen arribar a Fenice, puerto de Creta que mira al nordeste y sudeste, e invernar allí. Y soplando una brisa del sur, pareciéndoles que ya tenían lo que deseaban, levaron anclas e iban costeando Creta. Pero no mucho después dio contra la nave un viento huracanado llamado Euroclidón. Y siendo arrebatada la nave, y no pudiendo poner proa al viento, nos abandonamos a él y nos dejamos llevar” Hechos 27:12-15.
*Reflexiona*
En el devocional anterior reflexionamos acerca de la terquedad y vimos cómo aquellos hombres decidieron ignorar la advertencia de Pablo y continuar navegando. Pero, ¿qué había detrás de esa decisión? La respuesta es el orgullo. La terquedad no es más que una manifestación de un corazón que se resiste a reconocer que Dios tiene razón.
El barco en el que viajaban Pablo, el centurión y los demás presos, rumbo a Roma, puede representar ese orgullo que muchas veces gobierna el corazón del hombre. Y de él necesitamos despojarnos, pues, en lugar de impulsarnos hacia adelante, termina produciendo estancamiento.
Aquellos hombres creyeron tener el control. Al ver que el viento soplaba favorablemente, pensaron que podían continuar el viaje sin problemas. Sin embargo, el tiempo cambió abruptamente y la tormenta demostró que ni la experiencia de los marineros, ni la embarcación, eran suficientes para hacerle frente. Finalmente comprendieron que luchar contra el viento sería inútil y se dejaron llevar por él, pues era mejor permanecer con vida que perecer intentando navegar contra la corriente..

De tumbas a jardines

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

«Padre, gracias por recordarme que por la fe en tu Hijo Jesús soy libre y que conforme a esa libertad que Cristo me ha dado debo andar. Ayúdame, Espíritu Santo de Dios, a tener presente esta verdad en mi mente y corazón cada vez que el enemigo me quiera impulsar a sumergir áreas de mi vida en sepulcros. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.»
2. Lee la palabra de Dios
“Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal” Marcos 5:15a.
3. Reflexiona
Jesús ha venido a dar libertad por medio de la verdad, tanto a los cautivos por el pecado como a los oprimidos por el maligno, pues Él mismo manifestó “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32), y es que conocer la verdad significa conocer a Jesús (Juan 14:6) y su obra redentora, la cual nos es revelada por medio de su palabra, pues en ella se nos declara que por amor Él pagó nuestras deudas, porque Dios ofreció a Jesucristo como sacrificio por nuestros pecados, por eso cuando creemos a la verdad Dios perdona todos nuestros errores, nos da salvación y vida eterna.
Por lo tanto, al tener el Gadareno un encuentro con la Verdad (Jesús) pudo ser liberado de la esclavitud del pecado y del tormento en el que lo tenía sometido Satanás. De igual manera ha sucedido con nosotros, pues no solo fuimos liberados de la esclavitud del pecado cuando creímos en Cristo, sino también incluso ahora somos liberados de aquellas opresiones en las que el maligno nos quiere tener sumergidos, pues es el Espíritu Santo quien nos recuerda que ya no debemos estar sujetos al yugo de la esclavitud porque Cristo ya nos libertó (Gálatas 5:1)..

Cuenta con Dios para hacer lo imposible

 Tomado de: Alonso De Caro

Por María Lozano

“Pues la palabra de Dios nunca dejará de cumplirse” Lucas 1:37 (NTV)
Nunca dejes que una situación imposible te intimide. ¿Por qué? Porque nada es imposible para Dios.
La Biblia dice: “Pues la palabra de Dios nunca dejará de cumplirse” Lucas 1:37 (NTV).
En lugar de sentirte intimidado por una situación aparentemente imposible, deja que te motive a orar más, creer más, confiar más, esperar más y depender más de Dios.
No importa cuán imposible pueda parecer una situación; puedes estar seguro que “Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva” Filipenses 1:6 (NTV).
Lo que Dios comenzó en tu vida, Él lo terminará.
Hudson Taylor, un misionero de la década de 1800, dijo esto acerca de Dios haciendo lo imposible en nuestras vidas: “Hay tres etapas en cada gran obra de Dios; primero es imposible, luego es difícil, luego está hecho”.
Pero Satanás no quiere que creas que nada es imposible para Dios. Te dirá una y otra vez: “¿Quién te crees que eres? No puedes hacer eso. ¿Qué te hace pensar que puedes ser un hombre o una mujer de Dios?” Cuando crees y confías en Dios para lo imposible en tu vida, es una vergüenza para el Diablo.
Tal vez estés en lo que parece una situación imposible en este momento. Mira a Dios y confía en sus promesas, y observa cómo tu situación pasa de lo imposible a lo posible, y luego a su realización.,

Crecimiento como semilla

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: MARCOS 4:1-29
También dijo: Así es el reino de Dios. Un hombre siembra semilla en la tierra. Día y noche, ya sea que duerma o se levante, la semilla brota y crece, aunque él no sabe cómo. Marcos 4:26-27.
Este es un secreto del reino de Dios, y para mí es una de las parábolas más alentadoras de todas las que Jesús pronunció. Habla de cómo este dominio de Dios se fortalece, cómo crece en una vida. Lo explica como una cosecha que se obtiene con la paciente expectativa de que Dios obrará. La clave de todo este pasaje es que la semilla brota y crece, aunque él no sepa cómo. Es decir, hay fuerzas que obran y que serán fieles en su propósito, independientemente que el agricultor se preocupe o no. Los agricultores hacen lo que pueden, lo que se espera de ellos. Pero entonces Dios debe obrar. Y Dios obrará. Y con esa confianza, este agricultor descansa seguro. Como describe Jesús, este agricultor sale a sembrar. Es un trabajo duro, pero es lo que puede hacer. Luego regresa a casa y se acuesta. No se pasa la noche en vela mordiéndose las uñas, preguntándose si la semilla cayó en el lugar correcto o si echará raíces. Tampoco se levanta al día siguiente para salir a desenterrar la semilla y comprobar si ya ha brotado. Confía en que Dios obra, que participa en este proceso y que debe hacerlo; nadie puede hacerlo por Él. Pero Él lo llevará a cabo fielmente. Así, el agricultor confía en que, a medida que la semilla crece, hay etapas observables: primero el tallo, luego la espiga, y finalmente el grano maduro dentro de ella. Solo cuando el grano está maduro se le llama de nuevo a la acción. Cuando la cosecha está lista, entonces debe actuar una vez más.
Esto es precisamente lo que Pablo describe en 1 Corintios 3:9a: «Porque somos colaboradores de Dios». Así es como debemos esperar que Él obre. Primero implica un testimonio, tal vez una palabra de enseñanza o exhortación a alguien, o a nosotros mismos. Y luego comienza un proceso inevitable, que requiere tiempo y paciencia, y permite que Dios obre. Una de las fuerzas más destructivas que operan en la iglesia hoy es nuestra insistente demanda de resultados instantáneos. Queremos conversiones inmediatas, respuestas inmediatas cada vez que hablamos. Tendemos a no permitir que la Palabra eche raíces, crezca y dé fruto..

Los límites que cuidan la vida

Una mirada restaurativa para recuperar la serenidad interior
"Y él se acostó y se quedó dormido debajo de un enebro. Entonces un ángel lo tocó y le dijo: Levántate y come." (1 Reyes 19:5)

Hace algún tiempo, durante una jornada particularmente intensa de trabajo institucional, observé cómo varias personas comprometidas con el servicio educativo comenzaban a mostrar signos de agotamiento. No se trataba de falta de vocación ni de escaso compromiso. Por el contrario, eran personas profundamente dedicadas a su tarea. Sin embargo, detrás de esa entrega aparecían el cansancio, la irritabilidad, la dificultad para escuchar, la pérdida de paciencia y una sensación permanente de sobrecarga e insatisfacción.

Aquella experiencia me recordó una verdad sencilla pero profunda: muchas veces creemos que el problema está en las circunstancias externas, cuando en realidad hemos descuidado nuestros límites internos.

Morir para Servir: Una Parábola

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Juan 12.23-26.
Imagínese dos granos de trigo tirados en el piso de un granero cálido y acogedor. Un día, el agricultor entra y les dice: “Quiero sacarlos de este cómodo granero y plantarlos en la tierra. Voy a ponerlos en el suelo frío y a cubrirlos de tierra. Estará oscuro, y morirán. Pero les prometo que se multiplicarán y serán muy fructíferos”.
El primer grano de trigo rechaza la sugerencia. “¡De ninguna manera!” —dice. “No cuentes conmigo. Me gusta mi comodidad y no quiero morir”. Pero el segundo, después de considerar el dolor y la incomodidad de morir, decide que por la promesa de una cosecha futura vale la pena el sacrificio. Entonces, el agricultor lo saca y lo planta en la tierra, y deja que el primer grano de trigo siga estando dentro del granero..

La Respuesta está en la Biblia

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino.
(Salmo 119:105) A menudo buscamos respuestas en lugares que solo aumentan nuestro vacío interior. Buscamos consejo en opiniones fugaces, nos perdemos en teorías humanas y, a veces, sentimos que nada parece orientarnos. Pero la verdad es que Dios ya nos dejó su respuesta: la Biblia. La Palabra de Dios no es solo un libro antiguo. Es viva, eficaz y siempre relevante. Es como un mapa que guía al viajero cansado, una brújula que señala el norte verdadero, que es Cristo. En sus páginas encontramos paz para los días turbulentos, consuelo para los corazones atribulados y sabiduría para las decisiones más difíciles. Cuando enfrentamos temores, la Biblia nos recuerda: «No temas, porque yo estoy contigo» (Isaías 41:10). Cuando la ansiedad nos domina, la Palabra declara: «Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros» (1 Pedro 5:7). Cuando pensamos que no hay salida, nos asegura que Jesús es el camino, la verdad y la vida. La Biblia no es solo un libro para leer; es una carta de amor escrita por el Creador a cada uno de nosotros. Revela quiénes somos, quién es Dios y cuál es su propósito para nuestras vidas. En ella encontramos dirección para el presente, esperanza para el futuro y salvación para la eternidad. Si tu corazón clama por respuestas hoy, no busques más. Abre la Biblia. Lee con fe, ora al Espíritu Santo y deja que cada versículo ilumine tu mente. Porque, en cada circunstancia, la respuesta está en la Biblia..

El Señor de la Paz

 Tomado de: Alfonso de Caro

Por María Lozano

Que el Señor de la paz mismo les dé paz siempre y en todo sentido. El Señor esté con todos ustedes. Yo, Pablo, escribo este saludo de mi puño y letra, que es la marca distintiva de todas mis cartas. Así escribo. La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes. 2 Tesalonicenses 3:16-18.
La promesa de Dios es que, sin importar cuál sea nuestro problema, ¡podemos encontrar paz al resolverlo! A veces he tenido que decirle a alguien: «Con gusto te ayudaré, pero primero tienes otro problema que debes solucionar: tu falta de paz. Eres creyente, pero no tienes paz, y nunca resolverás ese otro problema hasta que aprendas a tenerla».
Cuando se vieron envueltos en una tormenta en el mar de Galilea, Jesús les dijo a sus discípulos: «No teman, porque yo estoy con ustedes» (Mateo 8:24-26). «Yo tengo el control», les decía. «Esta barca no se va a hundir. El Señor del océano está en ella. No tengan miedo. No voy a detener la tormenta, pero los ayudaré a superarla».
¡El Señor de la paz está contigo! Tenemos derecho a recibir de él paz interior y una actitud serena, y a recordar que está con nosotros y nos ayudará a resolver esto. Así podrás afrontar el problema con una perspectiva completamente diferente.
Para concluir, como en muchas de sus cartas, dice: «Yo, Pablo, escribo este saludo de mi puño y letra, que es el sello distintivo de todas mis cartas. Así es como escribo». Al parecer, Pablo tenía problemas de visión. Muchos creen que su aguijón en la carne (2 Corintios 12:7) era la mala vista. Por eso, cuando escribía cartas, solía dictárselas a alguno de los hombres que viajaban con él. Pero al terminar sus cartas, tomaba la pluma y, como nos cuenta en otro pasaje, escribía con letras grandes estas palabras: «La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros». Eso, según él, es la señal de autenticidad en sus cartas..

Raíces Aéreas -III

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Padre, perdóname por no escuchar y obedecer tu voz, pues me has revelado, por medio de tu Espíritu Santo, que, en ocasiones, he puesto por encima de ti mi propia voz o incluso la de los demás. Aquellas voces son las que se levantan en contra de tu conocimiento, y no quiero permitirlas más en mi vida, pues quiero obedecer y confiar en tu buena, perfecta y agradable voluntad. Amén.
*Lee la Palabra de Dios*
“Y atendió Abram al ruego de Sarai. Y Sarai mujer de Abram tomó a Agar su sierva egipcia,... y la dio por mujer a Abram su marido.Y él se llegó a Agar, la cual concibió”; Génesis 16:2b, 3a y c, 4a.
*Reflexiona*
En este pasaje vemos que, aunque Abraham no fue el promotor de la idea de “ayudar a Dios”, si aceptó, atendió y obedeció la voz de su esposa. Al no haber atendido ni permanecido firme en la voz de Dios, y al permitir que se sembrara en su corazón una raíz aérea que decía que había que “ayudar” a Dios, surgieron grandes problemas:
Nace Ismael, quien no era el hijo que Dios había prometido (Génesis 16:4a).
Se crea una enemistad entre Agar y Sara (Génesis 16:4b).
Se crea una enemistad entre Ismael e Isaac (Génesis 21:9)..

Raíces Aéreas - II

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Padre, examina mi corazón y muéstrame si hay raíces aéreas que he permitido emerger en mi vida. Revélamelas y ayúdame a cortarlas, pues hoy entiendo que no las necesito, porque dependo de Ti, el Inmutable y Todopoderoso. Amén.
Lee la Palabra de Dios “Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar. Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella”. Génesis 16:1-2a. Reflexiona La historia de Sara y Abraham ilustra y sustenta de manera real lo que el Señor nos revela en cuanto a que tú y yo, en ocasiones, nos comportamos como las Monsteras..

"Ella es bella"

Tomado de: Poeta enamorado de la Luna
Por María Lozano
En las noches apareces
Y con tu brillo te luces
Cómo queriendo decir
Has lo que te parece...
Yo me luzco escribiendo
Bellos versos, rimas
Porque éso lo que me inspiras
Y no ser lo que lastimas...
Mi hermosa y bella luna
Te seguiré con la mirada
Porque estás demasiado alta
Pero no te cambio por nada...
Quisiera tener alas
Para llegar hacía ti.

El ladronzuelo de rosas

 Tomado de: Poeta enamorado de la Luna

Por María Lozano

Bajo la lluvia, volvió el ladrón zuelo
de rosas cruzó la gran ciudad
buscando cosas hermosas; rosas
bellas rosas, sin, bromas razones
halló pétalos, rendidos, heridos por la
desilusión.
Las vió tristes marchitas vencidas
por el dolor abandonadas al suelo
sin, sombras, y sin amor; con manos
de ternura, las alzó del pavimento, las
secó con su valiente.
Pensó entonces en su amiga de luz
sincera luz que abraza el corazón
guardiana de la alegría, juntos salvaron
las rosas, con cuidado y devoción
las llenaron de esperanza de calor
Y pasión..

El que Restringe

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: 2 TESALONICENSES 2:5-12
Ahora ya sabéis lo que lo detiene, para que se manifieste a su debido tiempo. Porque el poder oculto de la maldad ya está en acción; pero el que ahora lo detiene lo seguirá haciendo hasta que sea quitado de en medio. Entonces se revelará el inicuo, a quien el Señor Jesús destruirá con el aliento de su boca y aniquilará con el esplendor de su venida. 2 Tesalonicenses 2:6-8.
El Hombre de Iniquidad no puede ser revelado hasta que se elimine cierto poder restrictivo que lo frena. ¿Cuál es ese poder? Pablo dice: «Ustedes saben cuál es. No hace falta decírselo; ¡ya lo saben!». ¿Cómo lo sabían? Probablemente Pablo se lo había dicho cuando estaba con ellos. Pero incluso si no lo hubiera hecho, creo que lo habrían sabido.
Todo cristiano verdadero sabe lo que frena el mal. Incluso hoy, podría preguntarle a cualquier joven cristiano: «Desde que Cristo entró en tu vida, ¿has encontrado algo que frene el mal en ti?». Por mi larga experiencia, sé que la respuesta sería: «Oh, sí, todo es diferente. Ya no tengo los mismos deseos desde que el Señor entró en mi vida». Esta respuesta revela que el Espíritu Santo ha entrado; Dios mismo mora en él..

¿Cuál es tu Necesidad?

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: Hijo, tus pecados quedan perdonados. (Marcos 2:5) El episodio que narra este versículo es muy conocido. Jesús estaba en una ciudad, dentro de una casa. La gente estaba tan emocionada de verlo y escucharlo que el lugar estaba totalmente lleno, nadie podía entrar o salir. En esa ciudad había un paralítico con amigos preciosos que accedieron a llevar al amigo necesitado hasta donde estaba el gran maestro obrador de milagros, para que lo sanara. El grupo de valientes no pudo pasar por la puerta principal, tal era la cantidad de gente en ese lugar. ¡Su solución fue creativa, abrieron un agujero en el techo y bajaron al paralítico a través de él! Al ver la gran fe de estas personas, Jesús... dijo «tus pecados te son perdonados»..

Disfruta de la Presencia de Jesús

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Pero les digo la verdad: Les conviene que me vaya porque, si no lo hago, el Consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, se lo enviaré a ustedes.
(Juan 16:7) Cuando Jesús estaba en el mundo, algunas personas disfrutaban de una gran proximidad con él. Los apóstoles, por ejemplo, convivieron más con Jesús que la multitud que lo seguía. La presencia física de Jesús en este mundo limitaba la posibilidad de interacción con él (Marcos 2:4). Al despedirse de sus discípulos, Jesús afirmó que para ellos sería mejor que él se fuera para el cielo, porque entonces vendría el Consolador. El Consolador es el Espíritu Santo, descrito por Pablo como el Espíritu de Cristo (Romanos 8:9). Con la venida del Espíritu Santo, todos tenemos la oportunidad para interactuar, aproximarnos y tener una relación de intimidad con Jesús. A través del Espíritu Santo podemos disfrutar de una comunión profunda con el Señor. Hoy, Jesús está espiritualmente presente en la vida de todo aquel que cree (Hechos 2:38)..

Confiar en el Señor...

 Tomado de: Palabra de Vida

Por María Lozano


He aquí tenemos un gran consejo de amor y enseñanza pura , se nos pide que cambiemos la preocupación por la oración, ser específicos con Dios y mantener una actitud agradecida y todo qo que pidamos y necesitemos vendrá a nosotros
• 1 Reyes 8:28 No obstante, atiende a la oración de tu siervo y a su súplica, oh SEÑOR Dios mío, para que oigas el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti;
• Proverbios 3:6 Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas.
• Jeremías 32:16 Entonces oré al SEÑOR, después de haber dado la escritura de compra a Baruc, hijo de Nerías, diciendo:.

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Cuando los Justos Sufren

 Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: JOB 4-5 Consideremos ahora: ¿Quién, siendo inocente, ha padecido al...