Tomado de: Amor propio
Por María Lozano
Cuando la cabeza descansa y el silencio llega, es el momento perfecto para entregarle a Dios todo lo que pesa en el corazón.Él ha cuidado de ti durante todo este camino, y no te va a soltar ahora. Confía: mientras tú duermes, Él trabaja, ordena y prepara un mañana lleno de luz y de bendiciones.
Cierra los ojos con paz. Tu fe es el ancla que te sostiene y la esperanza es la promesa de que siempre amanecerá.
Bendita noche y dulces sueños.

No hay comentarios:
Publicar un comentario