Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: DEUTERONOMIO 6:4-9Se las repetirás a tus hijos, y les hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino, al acostarte y cuando te levantes. Las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas. Deuteronomio 6:7-9.
¿Cuándo y dónde enseñamos a nuestros hijos? Fíjense que empieza diciendo: «Hablen de ello cuando estén en casa». ¿Cuándo se reúnen en casa? A la hora de las comidas, cuando la familia está junta. La comida y la conversación van de la mano. Nada fomenta más la conversación que sentarse alrededor de una mesa llena de comida y charlar.
¿Por qué en muchas familias cristianas reina el silencio alrededor de la mesa? La gente está absorta en sus pensamientos o en sus teléfonos, con la intención de terminar la comida y levantarse cuanto antes. He llegado a interpretar esto como una señal de padres perezosos o de hijos temerosos; padres que no se han esforzado por darle sentido a la vida, que no han pensado en cómo hacer que la conversación en la mesa sea interesante, o que han convertido la reunión familiar en un momento de juicio y crítica, de modo que incluso cuando se les anima a hablar y los niños comparten, se encuentran con el juicio de lo que han dicho, y así han aprendido a guardar silencio.
Entonces Moisés dijo que también debíamos hablar de estas cosas cuando camináramos por el camino. Esto nos lleva fuera de casa, al mundo, a la naturaleza y a las relaciones sociales. No hay nada como la naturaleza para revelar la verdad sobre Dios. Le da a la vida un sentido de asombro y misterio. Dios quiere que siempre veamos todas estas maravillas de la naturaleza que nos rodea con ojos nuevos, para que iluminen nuestra vida. Es necesario que, como padres, estemos atentos a las oportunidades de enseñanza. ¡Qué fácil es dejarlas pasar!
Moisés dice entonces: «Cuando os acostéis...» ¿Qué padre no ha descubierto que la noche es un momento propicio para hablar con sus hijos, especialmente sobre las cosas de Dios? La noche es el momento de dar gracias. Es un momento para enseñarles a manejar la ira y el resentimiento, a perdonar y a ser perdonados. No hay lección más importante en la vida, porque la culpa nos atormenta, y si no aprendemos a lidiar con ella, sufriremos. Por eso, este es el momento de enseñarles a los niños que la culpa exige reconocer el problema con honestidad y aceptar plenamente el perdón de Dios..Finalmente, Moisés nos dice que hablemos de Dios al levantarnos. Así es como debemos empezar bien el día. Los niños necesitan sentirse seguros al comienzo del día. Por lo tanto, es importante expresar afecto por la mañana, con el fin que los miembros de la familia se sientan queridos y aceptados. Pero también necesitamos la sabiduría de las Escrituras. Es muy útil tener una breve pero profunda reflexión sobre las Escrituras por la mañana, tal vez un pasaje, o incluso solo un versículo.
El mensaje central de este pasaje es que el hogar cristiano debe ser un lugar donde Dios esté presente como la sal en el mar, donde esté en todas partes, donde sea natural y normal hablar de Él, relacionarse con Él, orar en cualquier momento. Si nuestros hogares son así, entonces no será difícil enseñar a nuestros hijos a amar a Dios y a considerarlo de suma importancia en sus vidas, y a medida que se adentran en un mundo de experiencias cada vez más amplio, van a tener una base profunda, fuerte y duradera porque está basado en Dios mismo como el centro de sus vidas.
POR FAVOR ORA CONMIGO
Señor mío y Dios mío, dame la sabiduría y la gracia para saber cómo educar bien a mis hijos. Gracias por tu promesa de perdón y restauración. Yo y mi familia te serviremos Jesús. Amén.
Aplicación de vida
¿Estoy aprovechando al máximo las oportunidades que cada día me brinda para enseñar a mis hijos sobre Dios y sus caminos?Te bendigo en nombre de nuestro Señor Jesucristo. Un fuerte abrazo.


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