La Debilidad puede ser algo Bueno

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

“Tú bendices a todos los que dependen de ti para su fortaleza”.
Salmo 84:5 (NVI)
¿Estás cansado? Tal vez estés funcionando a toda máquina y, al final de cada día, te quedas sin energía. La razón de esta situación es realmente simple: eres un ser humano.
Tu fuerza es limitada. Pero la fuerza de Dios es ilimitada. Tu fuerza es finita. Pero la fuerza de Dios es infinita. Tu fuerza es agotable, ¡por eso te agotas! Pero la fuerza de Dios es inagotable. Dios nunca se queda sin energía. Dios nunca se cansa.
¿Quieres la bendición de Dios en tu vida? Entonces necesitas depender de Dios para tu fortaleza.
Hudson Taylor fue un influyente misionero en China en el siglo XIX . Era un gigante espiritual y un hombre brillante. En su vejez, perdió la salud y se debilitó bastante. Escribió una carta a un amigo que decía: “Estoy tan débil que ya no puedo trabajar. Estoy tan débil que ya no puedo estudiar. Estoy tan débil que ya no puedo leer mi Biblia. Ni siquiera puedo orar. Solo puedo quedarme quieto en los brazos de Dios como un niño pequeño en confianza”..En algún momento de tu vida, es posible que estés tan débil que ni siquiera puedas orar, leer la Biblia, ir a un estudio bíblico, trabajar o realmente hacer cualquier cosa. ¿Qué haces en esos momentos? Descansas en la fuerza del Señor, en sus brazos como un niño pequeño, y confías.
La debilidad en realidad puede ser algo bueno en tu vida si te hace depender de Dios. En 2 Corintios 12:8-10, Pablo dice: “Tres veces le rogué al Señor que me la quitara. Cada vez me dijo, 'Mi gracia es todo lo que necesitas. Mi poder funciona mejor en la debilidad. Así que ahora me alegro de jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda obrar a través de mí. Por eso me complazco en mis debilidades, y en los insultos, penalidades, persecuciones y angustias que padezco por Cristo. Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.
Esa es la paradoja de depender de Dios: cuanto más débil eres, más dependes de él. Y cuanto más dependes de él, más fuerte te vuelves.
REFLEXIONA
¿Por qué es difícil admitir o mostrar debilidad?
¿Cómo perpetúa tu cultura la idea que tienes que ser fuerte todo el tiempo?
¿Qué significa depender de la fuerza de Dios? ¿Cómo sería eso en tu vida?
Te bendigo en el nombre de Jesucristo. Un fuerte abrazo.



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