Protección a los hijos

Tomado de: Salmo 127
Por María Lozano
Si el Señor no edifica la casa,
en vano se esfuerzan los albañiles.
Si el Señor no cuida la ciudad,
en vano hacen guardia los vigilantes.
En vano madrugan ustedes,
y se acuestan muy tarde,
para comer un pan de fatigas,
porque Dios concede el sueño a sus amados.
Los hijos son una herencia del Señor,
los frutos del vientre son una recompensa.
Como flechas en las manos del guerrero
son los hijos de la juventud....
Dichosos los que llenan su aljaba
con esta clase de flechas.
No serán avergonzados por sus enemigos
cuando litiguen con ellos en los tribunales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

Alumbrados por la Oración

 Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano . ..para que los ojos de vuestro corazón sean iluminados... Efesios 1:18ª. «Los ojos del corazó...