Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
“Es saludable estar contento, pero la envidia puede devorarte”.Proverbios 14:30 (NVI)
Para vivir una vida abundante que rebose de la bondad de Dios, lo primero que debes hacer es comenzar a ser agradecido y dejar de quejarte. Lo segundo que debe hacer es comenzar a estar contento y dejar de compararte.
Dios te hizo para ser tú. ¡Él no quiere que seas nadie más! Cuando te comparas con otras personas, sientes envidia y resentimiento, e incluso podrías comenzar a convertirte en una copia.
Pero Dios nunca ha hecho un clon. Dios solo hace originales. Incluso los gemelos idénticos son diferentes en miles de formas. Si no vas a ser tú, ¿entonces quién serás tú?
La verdad es que compararte solo te mete en problemas. Cuando por ejemplo comparas tu apariencia, tus calificaciones, tu cónyuge, tu carrera o tus hijos, surgen dos problemas.
Primero, te llenas de desánimo, porque siempre puedes encontrar a alguien que esté haciendo un mejor trabajo que tú, alguien que se vea mejor, gane más dinero o tenga más talento. Y como anotamos en el devocional anterior, te llenas de orgullo. ¿Por qué? Porque siempre puedes encontrar a alguien que no esté haciendo un trabajo tan bueno como tú..
La Biblia dice: “Es mejor contentarse con lo poco que se tiene. De lo contrario, siempre estarás luchando por más, y eso es como perseguir el viento ” Eclesiastés 4:6 (NVI).
Gracias a las redes sociales, es más fácil que nunca compararse con los demás. Cuando ves publicaciones todos los días que gritan: “¡Mírame! ¡Observa lo que puedo hacer! ¡Mira lo que tengo!" puede llevarte a un estado de envidia y descontento. Incluso puede hacer que intentes impresionar a otros con tus propias publicaciones. Pero la cosa es que no tienes que impresionar a nadie. Una clave para vivir una vida rebosante de alegría es simplemente ser tú mismo, contento con lo que Dios te hizo ser.
¿Estás cansado de sentirte abrumado? ¿Quieres estar espiritual y emocionalmente saludable? La Biblia dice: “Es saludable estar contento, pero la envidia puede devorarte” (Proverbios 14:30 NVI).
El contentamiento viene cuando disfrutas de lo que tienes en lugar de esperar a que algo más te haga feliz. Deja de compararte con otras personas y comienza a estar contento con lo que Dios te ha dado, ¡y luego observa cómo se desborda tu alegría!
REFLEXIONA
¿Qué disfrutas de tu vida en este momento?
Cuando parece que Dios está bendiciendo a otros de una manera que no te está bendiciendo a ti, ¿cómo te hace sentir? En esos momentos, ¿qué puedes recordarte a ti mismo acerca de la bondad de Dios?
Si sabes que algo como las redes sociales te van a causar descontento, ¿qué harás para disminuir su efecto sobre tí?Te bendigo en el nombre de Jesucristo. Un fuerte abrazo.


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