Reflejo de Vida

Tomado de Jesús Lo Es Todo
Por María Lozano





Había una vez un anciano que pasaba los días pescando, sentado junto al río, a la entrada de un pueblo. Un día pasó por allí un joven, se acercó y le dijo:
- Disculpe señor, soy nuevo aquí, nunca antes había venido por estos lugares. ¿Cómo es la gente de esta ciudad?
El anciano le respondió con otra pregunta:
-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de dónde vienes?
-Egoístas y malvados, por eso estoy contento de haberme marchado de allí.
- Pues precisamente así son los habitantes de esta ciudad -le respondió el anciano.
Un poco después, pasó otro joven, se acercó al anciano y le expuso la misma cuestión:
-Perdone, justamente acabo de mudarme y es la primera vez que voy a entrar en esta ciudad, ¿podría decirme cómo son sus habitantes?
El anciano le respondió de nuevo con la misma pregunta:
-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de dónde vienes?
-Eran buenos y generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos.
-Pues también los habitantes de esta ciudad son así -respondió el anciano.
Un hombre que había llevado a sus animales a beber agua al río y que había escuchado ambas conversaciones, en cuanto el segundo joven se alejó le preguntó al anciano:
-¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta realizada por dos personas?
-Mira -respondió el anciano-, es muy sencillo. Cada persona lleva el Universo en su corazón. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, también aquí encontrará amigos fieles y leales.
Porque las personas son lo que encuentran en sí mismas. Uno siempre encuentra lo que espera encontrar.

Por eso amado deja de andar cambiando de lugar, de iglesia, florece en el lugar donde Dios te ha puesto, porque no es el lugar el que tiene problema si no tu.......
No es la gente de este o aquel lugar, ni la gente de esta o aquella iglesia si no tú.
Deja de estar cambiando de iglesia, no es la iglesia, eres tu quien debes cambiar y el Santo Espíritu quiere ayudarte a cambiar, entrégate a ÉL y déjalo trabajar en ti.. .

ORACIÓN

Tomado de: Jesús Lo Es Todo
Por María Lozano


Padre Amado
Muchas gracias, porque Tu Palabra nunca falla, ella siempre se cumple al pie de la letra.
Cada día vemos Tu amor reflejado sobre nuestras vidas y sobre cada una de nuestras cosas, muchas gracias Padre Bendito y cada día que vemos comida sobre nuestra mesa, nuestro corazón se llena de gratitud, Gracias Señor, y viene a nuestra mente Tu Palabra, sí Tu cuidas y les das de comer a las aves de los cielos, cuanto más a nosotros.

Señor
Por la maldad, el egoísmo, la ambición de muchos, el pecado, la pereza, la dejación las inmensas riquezas que tu nos has dado se han acumulado en las manos de unos pocos, haciendo que falte el alimento en muchas bocas de Tus amadas criaturas, hoy te pedimos Señor que aquellos que no tienen que comer Tu Amado Dios les proveas el pan de cada día y que sobre la mesa de Tus hijos no haga falta el pan material que haya en abundancia, para que podamos compartir con aquellos que no lo tiene y que sobre nuestras almas haya en abundancia el pan espiritual también para compartir con todo el mundo.
Gracias Señor, te lo pedimos en el nombre que es sobre todo nombre, en el nombre de Tu amado Hijo Jesús,
Amén.

Lo que Dios nos ha Prometido

Tomado de: Libro De Cheques Del Banco De La Fe
Por María Lozano


Mira, tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesión de ella, como  el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes. Deuteronomio 1:21.
Existe una herencia de gracia que debemos tener la valentía de conquistar para que llegue a ser posesión nuestra. Todo lo que un creyente ha conseguido, pueden conseguirlo los demás. Puedes ser valiente en la fe, ferviente en el amor y fecundo en trabajos; nada puede impedirlo, mas para ello es preciso subir y tomar posesión. La más dulce experiencia y la gracia más preciosa son para nosotros, tanto como para cualquiera de nuestros hermanos.
El Señor nos las ha dado y nadie podrá negar nuestro derecho: subamos, pues, y poseámoslas en su nombre. El mundo está delante de nosotros y debe ser conquistado para Jesús. No debe existir pueblo ni lugar alguno que no le esté sometido. Delante de nuestras casas se halla la morada de los pobres, no para que permanezcamos inactivos, sino para socorrerles. 
Tengamos valor y vayamos adelante, porque así ganaremos para Jesús las moradas sombrías y los corazones endurecidos. A nadie dejemos morir en la calle por no tener bastante fe en Jesús y en su Evangelio para subir y poseer la tierra. No hay lugar por tenebroso que sea, ni persona tan degradada que no esté al alcance del poder de la gracia. ¡Fuera toda cobardía! Por la fe marchemos a la conquista.
Este es el día para subir y poseer lo que ya Dios nos ha prometido.
Señor, Gracias por darnos tus promesas. Hoy dependemos de ti y esperamos tu orden para poseer. Amén.
Charles Spurgeon.

El limosnero

Tomado de: Jesús Lo Es Todo
Por María Lozano




Hubo una vez un limosnero que estaba tendido al lado de la calle. Vió a lo lejos venir a el rey con su corona y capa. "Le voy a pedir, de seguro me dará bastante" pensó el limosnero y cuando el rey pasó cerca le dijo : "Su majestad, ¿me podría por favor regalar una moneda?" aunque en su interior pensaba que el rey le iba a dar mucho. El rey le miró y le dijo :" ¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy yo tu rey?"...el mendigo no sabía que responder a la pregunta y dijo : "Pero su majestad...yo no tengo nada!". El rey respondió : "Algo debes de tener...busca!".

Entre su asombro y enojo el mendigo buscó entre sus cosas y supo que tenía una naranja, un bollo de pan y unos granos de arroz". Pensó que el pan y la naranja eran mucho para darle, así que en medio de su enojo tomó 5 granos de arroz y se los dió al rey. Complacido el rey dijo: "Ves como si tenías!" Y le dió 5 monedas de oro, una por cada grano de arroz. El mendigo dijo entonces: "Su majestad...creo que acá tengo otras cosas", pero el rey no hizo caso y dijo : "Solamente de lo que me has dado de corazón te puedo yo dar".


Es fácil en esta historia reconocer como el rey representa a Dios, y el mendigo a nosotros. Notemos que el mendigo aún en su pobreza es egoísta y no se desprende de lo que tiene aún cuando su rey se lo pide.

A veces, Dios nos pide que le demos algo para así demostrarle que El es el más importante, muchas veces nos pide ser humildes, otras ser sinceros o no ser mentirosos.
Nos negamos a darle a Dios lo que nos pide, pues creemos que no recibiremos nada a cambio sin pensar en que Dios devuelve el 101%. No se que te pida Dios en este momento...¿confianza?,¿sencillez?, ¿humildad?, ¿abandono en su voluntad?...no lo sé, solamente se que por lo que le des te devolverá mucho más...y recuerda no darle solamente unos pocos granos...dale todo lo que tengas pues sinceramente....VALE LA PENA! Haz la prueba!

El verdadero Amor

Tomado de: Jesús Lo Es Todo
Por María Lozano



Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando este se apaga en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.

El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relato lo siguiente: " Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayo. Mi padre la alcanzó, la levanto como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el hospital. Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con el. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas. El pidió a mi hermano teólogo que le dijera, donde estaría mamá en ese momento.

Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturó como y donde estaría ella. Mi padre escuchaba con gran atención. De pronto pidió "llévenme al cementerio". "Papa" respondimos " ¡Son las 11 de la noche! ¡No podemos ir al cementerio ahora!" Alzo la voz y con una mirada vidriosa dijo: "No discutan conmigo por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años". Se produjo un momento de respetuoso silencio. No discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con una linterna llegamos a la lapida. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos: "Fueron 55 buenos años... saben Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así". Hizo una pausa y se limpio la cara. "Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis. Cambio de empleo" continuó "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de seres queridos, rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿saben por que?, porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida.

Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera..." Cuando mi padre termino de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas. Lo abrazamos y el nos consoló: "Todo esta bien hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día". Esa noche entendí lo que es el verdadero amor.
Dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, mas bien se vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente comprometidas.
Cuando el maestro termino de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle. Ese tipo de amor era algo que no conocían

Un clavo saca a otro clavo

Tomado de: Jesús Lo Es Todo
Por María Lozano





Hubo una vez un hombre que pensaba en cómo sacar un clavo de una tabla gruesa de madera, pues no tenía tenazas, sólo un mazo con otros clavos.

Pasó mucho rato tratando de encontrar la manera de sacarlo y cuando iba a desistir se le ocurrió una idea.

Tomó otro clavo y la clavó sobre la punta del que quería sacar y de esta forma el primer clavo salió del otro lado de la tabla.

A veces tenemos un odio, un dolor, un resentimiento que hemos estado tratando de sacar de nuestros corazones y no hemos podido por lo arraigado que se encuentra. Existen otros clavos que podemos usar para sacar esos primeros que nos lastiman tanto:

-El Rencor con el Perdón...

-El Odio con el Amor...

-La Tristeza con la Alegría...

-La Inseguridad con la Confianza...

-La Ira con la Paz...

-La Autoestima con la Aceptación...

¿Cuál es el "clavo" que no has podido sacar? No importa cual sea, debes saber que tú ¡no tienes por que tenerlo clavado!




Dios te ha escogido...Recuérdalo

Tomado de: Libro de cheques del banco De La Fe
Por María Lozano
Te he escogido en horno de aflicción. Isaías 48:10.
Durante mucho tiempo ha presidido este versículo en las paredes de mi habitación, y también ha estado grabado de muchas maneras en mi corazón. No es cosa despreciable haber sido elegido de Dios....

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