Por María Lozano
"¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría." Santiago 3:13
La vida es una serie de encuentros y despedidas, y en esos momentos de encuentro, solemos esforzarnos para que nuestros invitados se sientan bienvenidos y especiales. Preparamos la casa, seleccionamos cuidadosamente qué servir, y ansiamos que nuestros amigos y seres queridos disfruten de su estadía. Pero, ¿qué pasa cuando se trata de recibir al Espíritu Santo en nuestra vida?
En la vida cristiana, la bienvenida al Espíritu Santo en nuestras almas es un acto de profunda importancia. Al igual que cuando preparamos nuestra casa para los invitados, debemos preparar nuestros corazones para recibir al Espíritu Santo. Este artículo se adentrará en la noción de cómo podemos cultivar un corazón abierto a la luz y la guía del Espíritu Santo. "Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca." Mateo 7:24
En la vida de fe, la bienvenida al Espíritu Santo en nuestros corazones es fundamental...






