Fantasías Épicas

 Tomado de: Entre café y libros

Por María Lozano

Las apariencias forzadas,
escuchando a Paul Carrack, de fondo “How Long”, para una épica fantástica.
Me impregno de poética propia.
Eludo la ética de los derrotados.
No soy de los que escriben
trilogías.
No quiero reconocimientos definitivos.
Ni vender miles de ejemplares.
Me basta con que tú me leas.
Sé que disfrutas de tus viajes.
Pero con mis letras te llevo más lejos.
Sin estudiar nada, ni investigar todo.
Sólo te pienso y surge
la creación..

Ajenos y distantes

 Tomado de: Café y libros

Por María Lozano

Este amor es una revelación cada día, ni el sopor podrá derribarme, este amor eterno de alas de hierro que vuela tus cielos verá siempre la pista de aterrizaje, triunfante por tu mutualidad, por aceptarme, por coincidir contigo, feliz de ser correspondido. Evitaré llevar cualquier sobretodo para que veas mi pecho hinchado y el latir de mi corazón por ti. A decir verdad, un prodigio, un hecho extraordinario que tú provocas..

Empatía

 Tomado de: Ana María Álvarez -Escritora

Por María Lozano

A veces pienso que
vamos por el mundo
transitando por las mismas aguas
cristalinas, como la vida misma, y que las navegamos algunos por barcas, otros por botes, otros por lujosas lanchas o por cruceros y hay quien la transita sobre simples balsas.
Todo está correcto con su modo de marchar. Claro que el crucero puede no ver siempre una balsa o un bote..

Muy temprano

 Tomado de: Entre café y libros

Por María lozano

tú mi primer pensamiento
En la quietud de la mañana,
mi pensamiento eres tú.
Es muy de mañana.
Tú, mi primer pensamiento.
Ni la luz artificial me ilumina tanto
como el brillo de tu sonrisa.
Aparecen esos paréntesis
dibujados en tu cara,
y tus ojos
se sinceran al verme..

Una parábola viviente

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Faltaba poco para la fiesta de Pascua. Jesús sabía que había llegado su hora de dejar este mundo y volver al Padre. Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, ahora les mostró todo su amor. Juan 13:1.
El pasaje comienza con una parábola en acción, más que con un discurso o un mensaje. Comienza con Jesús lavando los pies a los discípulos. Y en ese acontecimiento extraordinario, tan sencillo como fue y, sin embargo, extraño en muchos sentidos, Juan ve algunos significados muy profundos y extraordinarios. Hay dos movimientos que Juan ve en este acontecimiento, y los reúne en el prefacio de este relato. Juan ve primero en esta escena extraordinaria la evidencia y la demostración del amor inmutable de Jesús por sus discípulos. Jesús sigue siendo considerado, compasivo y atento con sus discípulos, y eso impresiona a Juan. Está asombrado por el hecho que Jesús no esté pensando en sí mismo, aunque sabe que esta es la hora dramática hacia la que ha estado viviendo. Más bien, sus pensamientos siguen estando sobre sus discípulos. Les enseña y manifiesta amor, compasión y preocupación por ellos hasta el final.
El segundo movimiento se refiere a Judas. Juan ve en el acto de lavar los pies una demostración de la verdad que hay en Jesús, de la extraordinaria pasión que despoja de toda pretensión e hipocresía y revela las cosas exactamente como son. En este acto dramático en el que Jesús se inclina para lavar los pies de Judas y de los demás discípulos, Juan ve una manifestación de esa honestidad de Dios, esa realidad de Dios que expone toda hipocresía, y por medio de esa revelación busca apoderarse del corazón del traidor y mostrarle lo que le está sucediendo. Jesús se ve impulsado a hacer esto, dice Juan, por la conciencia de su propia autoridad. El Padre puso todas las cosas en sus manos; Él lo sabía. Sabía quién era, sabía que venía de Dios y sabía que iba a Dios. Y, movido por este sentido de su propia identidad y autoridad, Jesús comienza a hablarle palabras directas a Judas, exponiéndole lo que estaba haciendo y hacia dónde se dirigía. Juan ve todo esto entrelazado en esta notable escena: el compromiso del amor que enseñó hasta el final y la pasión de la verdad que luchó hasta el final por la liberación de Judas..

Cautiva tu sonrisa

 Tomado de: Café y libros

Por María Lozano



Y el amor,
el amor que es un abanico de matices,
intrínseco
e impoluto,
tan auténtico.
Deambula por las calles
y habita las casas,
chapoteando en el agua de las fuentes,
alegre,
mendigo a veces,
con una reputación de cordura
que sólo los niños saben,
y los que descubren esa sonrisa
cautivante,
que los vuelven locos..

Hoja por Hoja

 Tomado de: Entre café y libros

Por María Lozano

Leer tus páginas
hoja por hoja,
línea por línea,
palabra por palabra
saber de ti,
conocerte,
extasiarme,
saciarme,
vaciarme..

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