Pedir en función del Reino, bendice tu vida

Tomado de: Reflexiones cristianas
Por María Lozano

“Y dijo Dios a Salomón: Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria,

El Señor es Mi Refugio

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano


 La trayectoria del cristiano no siempre es nítida como el sol, el cristiano también tiene sus épocas de oscuridad y de tormenta.  Es cierto que la palabra de Dios dice que sus caminos son agradables y que todas sus trayectorias son de paz, esto es una gran verdad.
El cristianismo ofrece felicidad al hombre mientras caminas por las calles de polvo y plenitud total para cuando camine por las calles de oro.  Sin embargo la experiencia y aún la misma palabra de Dios nos muestra que el camino del justo es como la luz del aurora que va en aumento hasta que al fin es perfecta.  Queriendo decir que mientras llega ese medio día perfecto, aún todavía encontraremos algunas sombras.
Hay períodos en mi vida cuando el sol parece desaparecer de mi sendero y ciertas nubes comienzan a arremolinarse sobre mi cabeza,  hay momentos cuando me regocijo en la presencia de Dios , pero otras veces parece que ni la veo ni la siento.  A veces parecen los días como especiales para tomar sol y otros días en que parece que el frío intenso penetra hasta mis huesos.
Hay días cuando parece que él  me lleva por delicados pastos y me hace descansar junto a aguas de reposo, pero hay otros en que parece que me lleva por el valle de la sombra de la muerte.  A veces me siento extasiado mirando el hermoso cielo azul y otras veces mi mirada se coloca en el desierto seco y arenoso.
A veces disfruto del agua dulce y cristalina y otras veces me veo tomando las aguas amargas de la vida y en un suave murmullo protesto diciendo, si realmente fuera un hijo de Dios, esto jamás me sucedería, más hoy reflexiono que Dios no me ha prometido solo días claros y aguas dulces, su promesa es que es Refugio en los días malos  y eso me hace descansar.
Los mejores santos han bebido del agua amarga.  Los más estimados hijos de Dios han cargado en algún momento la cruz.  Ningún cristiano ha disfrutado prosperidad perpetua, ningún creyente a tocado todo el tiempo el arpa bajo los sauces.
Lo que Dios ha estado trabajando en mi fuertemente es mi madurez y la madurez se adquiere en los climas templados y las experiencias duras de la vida.  Sé que para ejercitar mi fe y confianza necesito aceptar los vientos y las tempestades como herramientas de Dios y mientras él trabaja con estas herramientas, él es...

Tenemos oportunidad cada día

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano



 La historia que tiene más de un siglo, cuenta que una princesa agonizaba. En su lecho de muerte, pidió que su tumba fuese cubierta con una gran piedra de granito y que alrededor hubiese otras piedras sellando la lápida.

También dio órdenes de afianzar las piedras con abrazaderas de hierro. A pedido, suyo, la lápida llevaría escrito: “Esta tumba, comprada para toda la eternidad, jamás deberá abrirse”.

Aparentemente, durante el entierro se metió en la tumba una bellotita. Al tiempo empezó a asomarse un brotecito en medio de las piedras. La bellota había podido absorber suficiente alimento como para crecer.

Después de varios años de crecimiento, un robusto roble se levantaba entre las abrazaderas de hierro. El hierro no pudo con el roble y sus raíces lo rompieron, dejando al descubierto la tumba que nunca debía abrirse. La nueva vida se abrió camino desde el lecho de...

Alégrate

Tomado de: Reflexiones cristianas
Por María Lozano

Cuando el cielo esté gris, acuérdate cuando lo viste profundamente azul…
Cuando sientas frío Piensa en un sol radiante que ya te ha calentado…
Cuando sufras una derrota acuérdate de tus triunfos y de tus logros…
Cuando necesites amor revive tus experiencias de afecto y ternura. Acuérdate de lo que has vivido y de lo que has dado con alegría, con profundidad, con intensidad.
Recuerda los regalos que te han hecho, los besos que te han dado, los paisajes que has disfrutado y las risas que de ti han emanado.
Si esto has tenido, lo podrás volver a tener y lo que has logrado, lo podrás volver a ganar…
Alégrate por lo bueno que tienes y por lo de los demás; PERDONA y desecha los recuerdos tristes y dolorosos, para que no te lastimen…
Piensa en lo bueno, en lo amable, en lo bello y en la verdad…
Recorre tu vida y detente en donde haya bellos recuerdos y emociones sanas y vívelas otra vez…
Visualiza aquel atardecer que te emocionó; revive esa caricia espontánea que se te dio…
Disfruta nuevamente de la paz que ya has conocido, piensa y vive el bien…
Acuérdate que hemos pasado muchas
tormentas y siempre hemos visto llegar de DIOS la calma, y “que las muchas aguas nunca podrán apagar el amor”.
Allá en tu mente están guardadas todas estas imágenes…Y solo tú decides cuáles has de volver a mirar…
¡¡¡Que hoy y todos tus días seas muy feliz!!!

¡ Gracias, por aompañarme siempre

Tomado de:
Por María Lozano



Padre mío, ahora que las voces se silenciaron
y los clamores se apagaron, aquí al pie de la cama
mi alma se eleva hasta Tí, para decirte:
Creo en Tí, espero en Tí, te amo con todas
mis fuerzas, Gloria a Tí Señor.

Deposito en tus manos, la fatiga y la lucha,
las alegrías y desencantos de este día
que quedó atrás.

Si los nervios me traicionaron, si los impulsos
egoístas me dominaron, si dí entrada al rencor
o a la tristeza, ¡Perdón, Señor!. Ten piedad de mí.

Si he sido infiel, si pronuncié palabras vanas,
si me dejé llevar por la impaciencia.
Si fui espina para alguien ¡Perdón, Señor!.
No quiero esta noche entregarme al sueño, sin sentir
sobre mi alma la seguridad de tu misericordia,
tu dulce misericordia, enteramente gratuita, Señor.

Te doy gracias, Padre mío, porque has sido la sombra
fresca que me ha cobijado durante todo este día.
Te doy gracias porque, invisible, cariñoso, envolvente,
me has cuidado a lo largo de estas horas.

Señor, a mi alrededor ya todo es silencio y calma.
Envía el angel de la paz a esta casa. Relaja mis nervios
sosiega mi espíritu, suelta mis tenciones,
inunda mi ser de silencio y serenidad.

Vela sobre mí, Padre querido, mientras me entrego
confiada al sueño, como una niña que duerme
feliz entre tus brazos.

En tu nombre Señor, descansaré tranquila.

Amén!

Deja de Preocuparte

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano

Aunque no todo te esté saliendo como quisieras, el bendecir a Dios y dejar todo en sus manos, hace que sientas paz.
Deja de preocuparte y Bendícelo hoy!
Bendice Alma Mía, Al Señor, y bendiga Mi Ser Su Santo Nombre
Salmo 103
Salmo 103: 1-5
Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga
todo mi ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides
ninguna de sus beneficios.
El es quien perdona todas tus iniquidades,
el que sana todas tus dolencias; el que
rescata del hoyo tu vida, el que te corona
de favores y misericordias; el que sacia de
bien tu boca de modo que te rejuvenezcas
como el águila.
El Señor es el que hace justicia y derecho
a todos los que padecen violencia.



Agradecimiento

Tomado de: Te regalo la flor de la amistad
Por María Lozano



Gracias, Señor, porque el
amor de mis amistades
me hace sentir mas humana,
mas comprometida.

......Mi amistad por ellos es un
intercambio de ideas,
de palabras, de silencios llenos de vida.

Es dejar que tu luz penetre
en nuestra vidas,
y bajo esa luz, comprobar
gozosamente que
juntos buscamos la verdad,
que juntos iluminamos
nuestras existencias
y las de nuestros hermanos.

Señor, que cada vez
seamos mas amigos,
que nuestra amistad sea
cada vez mas fuerte
y mas hermosa, y que cada
uno, al reflejarnos en el alma del otro,
encontremos el camino de lo eterno.
Amen

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