Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
FILIPENSES 2:14-15.Haced todo sin murmuraciones ni discusiones... Filipenses 2:14. Eso es obediencia confiada. Había un viejo personaje de un programa de radio llamado Relámpago. Siempre hacía lo que le decían, pero mantenía un continuo trasfondo de comentarios entre dientes que se volvían bastante hilarantes. Me recuerda a muchos cristianos que afirman confiar en el Dios que mora en ellos, pero al mismo tiempo murmuran y se quejan. Eso revela una incredulidad fundamental. Demuestra que no creen realmente que las pruebas de su vida sean enviadas por el Señor, y que no creen realmente que él sea capaz de afrontar cada situación. No esperan realmente que él obre; de lo contrario, no estarían murmurando, quejándose y discutiendo entre sí. ¿Qué sucede cuando un cristiano se comporta con incredulidad? Como señala Pablo, el mundo que lo rodea no puede ver a Cristo, así que no hay luz en su oscuridad..