Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
Lea: Juan 17:9-19.Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. (Juan 17:11b)
Esta es la gran oración que Jesús hizo antes de ir al jardín de Getsemaní. Jesús está dejando a sus discípulos para hacer frente a la prueba del jardín, a la traición, al juicio de Pilato y a la cruz, pero a ellos les parecía que Él los estaba abandonando. Se sintieron temerosos, indefensos, solos e incapaces de comprender lo que estaba ocurriendo. No podían ver que nuestro Señor estaba introduciendo una relación mayor y mejor con el Padre.
¿Te has sentimos de esta forma en las experiencias de tu vida? El Señor siempre nos va a llevar a un sitio de cambio y vamos a sentir miedo de ello. El miedo se manifiesta haciéndonos sentir que estamos perdiendo todo lo conseguido y que consideramos precioso. Apenas logramos percibir que en realidad Dios nos está llevando a una relación mayor, nueva y mejor. Como los discípulos, tenemos miedo a los cambios.
Lo maravilloso y trascendental de este pasaje es que Jesús está orando por nosotros, porque está orando por sus discípulos y nosotros lo somos. Me preocupa que fallemos en darnos cuenta y comprender que Jesucristo está interesado en nuestra seguridad. Me preocupa que estemos sumergidos en nuestros temores, que olvidemos que Su oración nos indica que no estamos desprotegidos. Fíjate en la súplica que Jesús pronuncia para Sus discípulos: “Padre Santo”, dice, “guárdalos”. Más tarde dijo: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal” (Juan 17:15). Este es el tema de Su oración: que estuvieran guardados y protegidos.
¿Por qué el Señor oró por este tópico? Hay tantas cosas por las que yo oraría si yo hubiera estado en Su lugar. Por lo general oramos unos por otros por cosas usuales. ¿Por qué Jesús no oró pidiendo: “Utilízalos”, o “dales fuerzas”, o “enséñales”, o “guíalos”? Esto es lo que oraríamos los unos para los otros. Pero cuando llegamos a este punto de Su relación con ellos, donde Él los está dejando y quiere resumir en una breve frase todo lo que Su corazón está urgiendo y deseando para Sus discípulos, lo resume en esta palabra: “guárdalos”..Este tipo de oración por parte de Jesús, simplemente apunta al hecho resaltado para nosotros, que la relación es lo supremo y fundamental para sus discípulos. Con quien estamos es mucho más importante que lo que hacemos. Nuestro Señor, al tanto de eso, reúne todas estas peticiones en una palabra: “Guárdalos, Padre, guárdalos”. Con quien tienes hermandad determina lo que eres, así que Su oración es que Su relación con el Padre se mantuviera intacta, ya que entonces todo lo que Él desea para nosotros vendrá de eso. Así que ora: “guárdalos”.
POR FAVOR ORA CONMIGO
Señor, gracias porque oraste por mí, y gracias que puedo saber que Tu oración está siendo contestada y que Tú me guardarás hasta el mismo final. Gracias Señor Jesucristo, amén.
Aplicación a la vida
En el centro de las circunstancias desconcertantes y desestabilizadoras que en estos momentos estamos viviendo, está la oración de Jesús para que nosotros fuéramos guardados. ¿Nos aferramos a nuestras propias defensas, o estamos aprendiendo a tomar refugio en la certeza de Su propósito y del poder supremo de Su oración por nosotros?
Te bendigo en el nombre de Jesucristo. Un fuerte abrazo y ten presente que si caminas con el Señor, no tienes que temer nada, porque el suplirá todo lo que necesites. "Señor Jesucristo, en medio de estos días de angustias y temores guarda a mi hermano de todo mal."Amén, amén y amén.


No hay comentarios:
Publicar un comentario