Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús que, de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más. Ya sabéis las instrucciones que os dimos por el Señor Jesús. 1 Tesalonicenses 4:1-2.El apóstol debió haber impartido clases en Tesalónica. Evidentemente, les enseñó sistemáticamente sobre diversos temas. Quizás pensemos que los antiguos eran muy diferentes a nosotros, pero en realidad no lo eran. Estas personas que vivían en la bulliciosa ciudad portuaria de Tesalónica sentían las mismas presiones e inquietudes que nosotros. Con todo el realismo y la sabiduría de las Escrituras, el apóstol les enseñó a desenvolverse en la vida en todos los ámbitos.
Lo más importante es que aprendieron de él cómo debían vivir para agradar a Dios. Ese es el tema principal en el plan de estudios del Espíritu Santo. La tarea del cristiano es vivir para agradar a Dios. ¡La idea es que le debemos a Dios el agradarle! ¿Por qué? Porque Jesús hizo algo grandioso por nosotros. Murió por nosotros para que ya no viviéramos para nosotros mismos, sino para aquel que murió por nosotros. La gran verdad que debemos aprender es que ya no nos pertenecemos a nosotros mismos. Ya no debemos permitir que nuestros propios deseos tengan prioridad en la vida. Jesús murió por nosotros, en nuestro lugar. Merecíamos esa muerte, pero él tomó el castigo. Ahora le pertenecemos. Él ha invadido nuestro ser por medio del Espíritu Santo, y el propósito de nuestras vidas se ha transformado. Ya no debemos vivir para nosotros mismos, sino para aquel que murió por nosotros y resucitó de entre los muertos. Esa es la prioridad principal en la vida cristiana. Cada exhortación al cristiano en el Nuevo Testamento se basa en esto, y por eso Pablo la coloca en primer lugar aquí. Como alguien dijo, lo principal es asegurarse que lo principal siga siendo lo principal. Debemos recordarnos cada día que nuestra tarea no es hacer lo que queremos que se haga, sino agradar al Señor que nos redimió a un precio tan alto..Además, Pablo les exhorta a que, así como lo han estado haciendo, lo hagan cada vez más. La vida cristiana es un camino de crecimiento. Hay progreso por hacer. Debe manifestarse en nuestras vidas una aplicación más amplia de la fe. Todos hemos tenido algún aspecto de nuestra vida que nos inquietaba al llegar a Cristo. Puede haber sido un profundo sentimiento de inferioridad, vergüenza o enojo por nuestra incapacidad para ser lo que deberíamos ser. Llegamos a Cristo porque necesitábamos ayuda. No solo le entregamos esa área, sino que cada aspecto de nuestra vida está bajo su control.
El apóstol recuerda a los tesalonicenses las claras instrucciones que les dio sobre cómo vivir para agradar a Dios. Nótese que estas instrucciones provienen del Señor Jesús. No se trata simplemente del consejo de Pablo como líder religioso, sino de las palabras y deseos del mismo Señor Jesús.
POR FAVOR ORA CONMIGO
Señor mío y Dios mío, enséñame cómo vivir y agradar a Dios en el poder del Espíritu Santo, porque tú has dado tu vida por mí. Gracias Jesús. Amén.
Aplicación de vida
¿De qué maneras sabes que puedes agradar a Dios? ¿Qué cosas en tu vida ahora mismo sabes que no le agradan a Dios?Te bendigo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Un fuerte abrazo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario