Tenemos una Responsabilidad Bíblica de Advertir a Otros

Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
"Esta vez Jonás obedeció el mandato del Señor y fue a Nínive, una ciudad tan grande que tomaba tres días recorrerla toda. El día que Jonás entró en la ciudad, proclamó a la multitud: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruida»". Jonás 3:3-4 (NTV)
Cuando Dios envió a Jonás a Nínive, su misión fue la de anunciar a las personas sobre las severas consecuencias por su desobediencia. Dios quería que supieran que su juicio estaba cerca, pero ellos todavía tenían una oportunidad de arrepentirse y obedecerle.
Dios quería dar a las personas de Nínive una segunda oportunidad.
Pero también Él tuvo que darle a Jonás una segunda oportunidad, porque el profeta estaba sentado dentro de un gran pez. Una vez que Dios lo rescató, la Biblia dice, "Esta vez Jonás obedeció el mandato del Señor y fue a Nínive, una ciudad tan grande que tomaba tres días recorrerla toda. El día que Jonás entró en la ciudad, proclamó a la multitud: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruido»" Jonás 3:3-4 (NTV).
Una advertencia es un aviso de precaución sobre un peligro, trampa o problema. Y Dios algunas veces trae personas a nuestras vidas para advertirnos porque no escuchamos las advertencias de Dios.
En más de cien versículos del Nuevo Testamento nos dicen que advirtamos a otros. Es parte de nuestra responsabilidad como seguidores de Jesús.
En Hechos 20:31 Pablo escribe : “¡Cuidado! Recuerden los tres años que pasé con ustedes —de día y de noche mi constante atención y cuidado— así como mis muchas lágrimas por cada uno de ustedes” (NTV)..Nota que Pablo dice que él advirtió a los Efesios “con lágrimas” ¿Por qué hizo eso? ¡Porque los amaba!
Dios les da a todos los creyentes el ministerio de advertir a otros. Cuando le comunicas a alguien, muestra que ama a Dios y a esa persona. Por ejemplo, si supieras que un puente estaba fuera de servicio y viste a alguien conduciendo hacia él a 80 kilómetros por hora, lo que hay que hacer en amor es advertirle.
Si amas a las personas, les advertirás de las consecuencias de sus decisiones o acciones imprudentes, porque una advertencia divina es un acto de amor.
REFLEXIONA
Describe una ocasión en la que alguien te advirtió sobre algo y eso te evitó tomar una mala decisión.
¿Aceptas fácilmente y de buena gana las advertencias de otros?
¿Cuál es la parte más difícil de anunciar a otros?
Te bendigo en nombre de nuestro Señor Jesucristo. Un fuerte abrazo.

Ver menos

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

Tenemos una Responsabilidad Bíblica de Advertir a Otros

Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano "Esta vez Jonás obedeció el mandato del Señor y fue a Nínive, una ciudad tan grande que tom...