Perdón y olvido

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano

“Algunos dicen que ellos perdonan pero no olvidan. Menos mal que Dios perdona y olvida, sino que sería de nosotros”. Serafín Contreras G.
Números 14:20 “El Señor le respondió: —Me pides que los perdone, y los perdono”.
2 Samuel 12:13 ¡He pecado contra el Señor! —reconoció David ante Natán. —El Señor ha perdonado ya tu pecado, y no morirás —contestó Natán—...

La Camisa

Tomado de: Renuevo de Plenitud
. Por María Lozano

Paco,de 8 años, entró en su casa después de clase, pisoteando fuerte. Su padre, que se dirigía al fondo, al verlo entrar, lo llamó para hablar. Paco lo acompañó desconfiado. Antes que su padre hablara algo, Paco dijo irritado: - Padre, estoy con muchísima rabia. Joaquín no podría haberme hecho lo que hizo. Su padre, un hombre sencillo pero sabio, escuchaba a su hijo mientras él seguía con su reclamo. - Joaquín me humilló delante de mis amigos. ¡Me gustaría que le pasase algo malo! El padre escuchó todo callado mientras caminaba buscando una bolsa de carbón. Llevó la bolsa hasta el fondo y le dijo a Paco: - Hijo, quiero hacerte una propuesta. Imaginemos que aquella camisa blanca que está en el tendal es tu amigo Joaquín y que cada trozo de carbón es un pensamiento malo que tu le envías....

Lo descabellado de creer

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano



La verdadera fe nos exige ir mucho más allá de lo lógico o racional, nos pide que pongamos nuestras fuerzas, concentración y corazón en algo que no vemos.
En  Marcos 5:24-34 encontramos la historia de una mujer que sufría, por doce años, de una hemorragia continua. Son breves líneas las que nos describen la terrible historia de esta mujer pero podemos ver, si prestamos atención, que la enfermedad había dañado todas las áreas de su vida.
Había visitado varios médicos y ninguno pudo ayudarla, había gastado todo y posiblemente hasta deudas tenía, era considerada impura por lo que estaba destinada a vivir aislada porque no podía acercarse a los demás o tocar las mismas cosas que otros y mucho menos entrar al templo por su condición. Sin duda alguna, su vida era una tortura. Humanamente había intentado todo y en lugar de mejorar todo iba de mal en peor.
Pero un día escuchó que Jesús pasaba por ahí  y se le ocurrió una idea descabellada: “Si tan sólo tocara su túnica, quedaré sana”. Con esa convicción decidió arriesgarlo todo, al final, aunque alguien la hubiera reconocido en esa multitud y la hubieran reprimido, ¿qué le quedaba? Ya no tenía nada que perder.
Tal vez  tu vida está tan caótica como la de esta mujer, la enfermedad, las deudas, problemas familiares, laborales,  sentimentales o de cualquier otra índole han invadido tu vida y todo carece de sentido. Todo lo que estaba a tu alcance lo has hecho pero no ha mejorado nada y lejos de eso cada día te sientes más débil y estás perdiendo las esperanzas.
Es hora de poner tu fe en acción. ¿Qué tienes que perder? Entrégale tu problema a Dios pero con esa certeza de que Él puede cambiar el rumbo de las cosas y que lo que ahora te está destruyendo puede obrar a tu favor.
Posiblemente este sea el paso más grande que tengas que dar porque humanamente, dejar de luchar en nuestras fuerzas es difícil, es descabellado pensar en rendirnos y dejar que Dios pelee nuestras batallas, pero al igual que la mujer con flujo de sangre, es tu única oportunidad, ya has hecho todo y nada ha funcionado.
Dicen las escrituras que cuando la mujer tocó la túnica de Jesús fue sana. Mucha gente estaba alrededor del Maestro, pero fue ella la que puso su fe en acción y fue libre de su enfermedad.
Si tus problemas han afectado hasta tu relación con Dios y te sientes muy lejos de Él, es tiempo de volver, de tocar el borde de su manto. Un corazón sincero nunca será despreciado por Dios, al contrario,  esa fe honesta, simple, sincera, dispuesta a arriesgarlo todo y a admitir que solos no podemos es la que le agrada.
“De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad”. Hebreos 11:6 (NTV)
Acércate al Maestro con fe y permite que Él te haga libre de aquello que te  ha estado afligiendo por tanto tiempo.


50 Mil Millones de Galaxias

Tomado de: Renuevo de Plenitud
 Por María Lozano



El Cosmos contiene aproximadamente 50 mil millones de Galaxias.
Qué capacidad creativa y majestuosa tiene quien creó ese cosmos.
El mismo que me creó a mi y a ti. Cuán grande es el rey de los Cielos.
Ante él nos doblegamos”.

Salmos 19:1-2  Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos.Un día comparte al otro la noticia, una noche a la otra se lo hace saber.
Salmos 89:11  Tuyo es el cielo, y tuya la tierra; tú fundaste el mundo y todo lo que contiene.
Salmos 146:5-6  Dichoso aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el Señor su Dios,creador del cielo y de la tierra, del mar y de todo cuanto hay en ellos, y que siempre mantiene la verdad.

Hoy... Quiero Caminar con Humildad

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano

delicados-humildad23b

“Unánimes entre vosotros, no altivos, sino asociándoos con los humildes.  No seáis sabios en vuestra propia opinión”. Romanos 1:16
Cada hombre naturalmente desea conocimiento;  ¿o qué bueno hay si no se teme a Dios?.  Un hombre campesino humilde que sirve a Dios y lo ama será mejor que el intelectual orgulloso que descuida su alma y se goza en sus propios conocimientos. Quién se vanagloria de si mismo no es realmente feliz, porque el orgullo jamás ha hecho feliz a alguien. Si yo conozco todas las cosas del mundo y no amo a Dios entonces mi vida será vacía.
En el mundo hay muchos doctos e intelectuales pero con un corazón supremamente vacío, porque no se han asociado con los humildes y no se han humillado ante el Señor.  Ellos serán intelectuales, pero no sabios.
Las muchas palabras no satisfacen el alma, pero una vida buena mitiga la mente y una conciencia limpia inspira la grande confianza en Dios.   Mientras usted más sabe, y más comprende y profundamente puede juzgar será una vida vacía a menos que su vida también sea santa. No te sientas orgulloso porque has aprendido más, más bien siente temor del talento que se te ha dado.
Si usted piensa que sabe muchas cosas y que las comprende muy bien , entérese de inmediato que realmente aún no sabe.  Es necesario en la vida admitir la ignorancia.  Cuando reflexiono en estas palabras entonces medito y digo, Hoy no tendré una opinión más alta que la debo tener y quiero aprender a ser humilde. 
El mejor freno que puede tener mi vida para no enorgullecerme es entender que siempre en la vida hay alguien mejor que yo.  Todos los hombres son débiles, pero hoy debo admitir que ninguno es más débil que yo y por lo tanto, hoy necesito del poder de la fuerza del Señor y esto me humilla ante su presencia.  Entonces descubro que lo necesito a él con todo mi corazón y por ello la vida tiene otro sentido.  Hoy quiero entender en mi espíritu que sin él realmente nada soy, a pesar de lo que se.
Señor, Gracias porque de ti puedo aprender la genuina y verdadera humildad.  Tu eres real y digno de ser exaltado.  Hoy se que aún no se nada y lo poco que se, lo se por tu misericordia y amor, por lo tanto me asociare hoy con los humildes y no quiero ser sabio en mi propia opinión.    Amén.
Dr. Serafín Contreras Galeano.

Con Dios, nada es Imposible

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano

¡Los científicos dicen que no puede ocurrir!  ¡Es imposible!
La teoría de la aerodinámica es muy clara. Los abejorros no pueden volar.
Se debe al tamaño, el peso y la forma del cuerpo del abejorro no está en relación al tamaño de sus alas, lo que, aerodinámicamente, hace imposible que pueda volar.
El abejorro es demasiado pesado, ancho y largo para volar con alas tan pequeñas.
Sin embargo, el abejorro sabe todas esas proporciones y datos científicos y vuela.
Dios creó al abejorro y le enseñó a volar. Obviamente que el abejorro no le preguntó a Dios sobre el problema de la aerodinámica.
Él, simplemente, voló. Tampoco le preguntó a Dios si sabía lo que estaba haciendo.  Él, simplemente, voló.  No se preguntó si Dios lo amaba, al darle esas alas tan pequeñas.  Él, simplemente, voló.
Cuando Dios nos creó nos equipó para la vida que tenemos por delante.  Dios sabe los planes que tiene para nuestra vida.
Como nos ama, nos prometió estar con nosotros, enseñarnos, guiarnos, ser nuestra roca.  Todo lo que tenemos que hacer es confiar y obedecer.
Dios no está limitado por nuestra comprensión de cómo suceden las cosas. Sólo porque no vemos algo, no significa que no sea real.
La fe es, verdaderamente, la sustancia de las cosas que no se ven.  A veces, la vida es inexplicable y sucede lo imposible.
No siempre podemos explicar las cosas.
Y el hecho de que no entendamos cómo se hace algo, no significa que el Dios Todo poderoso no pueda hacerlo.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.  Filipenses 4:13

Poco a Poco

Tomado de: Jesús Lo Es Todo
Por María Lozano

Por Los necios, con todos sus otros pensamientos, también tienen este: siempre se están preparando para vivir, pero nunca viven.



Nuestro éxito comenzará cuando comencemos a trabajar por él. Para alcanzar nuestras metas o lograr el éxito, no necesitamos tener todas las respuestas por adelantado.

Sólo necesitamos tener una idea clara de cuál es nuestra meta.

No demos vueltas sin sentido al enfrentar un problema difícil. Dividamos nuestros problemas en pedacitos y enfrentémoslos uno a la vez.

Desarrollemos tendencias hacia la acción. Podemos hacer que las cosas pasen ahora.

Dividamos nuestro gran plan en pequeños pasos y tomemos ese primer paso de una vez. Todos los que llegaron a donde están, tuvieron que comenzar donde alguna vez estuvieron.

Nuestra gran oportunidad está donde estamos ahora mismo. Una travesía de mil millas comienza con un primer paso...
démoslo.

Max Stein

Efesios 3:14
Sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.


Entrada destacada

Las Lavanderas

 Tomado de: Jesús Moreiro Piriz Por María Lozano En la orilla de aquel río, cuando despuntaba el alba, lavanderas lavaban recuerdos con sus ...