Por María Lozano
Señor, sé que gracias a ti ningún arma forjada contra mi prosperará en mi contra. Teniéndote a ti a mi lado, protegiéndome a mí y a mi familia sé que nada ni nadie nos hará daño porque contamos con tu protección divina.
Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano . ..para que los ojos de vuestro corazón sean iluminados... Efesios 1:18ª. «Los ojos del corazó...
No hay comentarios:
Publicar un comentario