Tomado de: Esto no es casualidad
Por María Lozano
Señor, a veces me pregunto: ¿será que he dejado de poner toda mi confianza en Ti? ¿Será que me he entretenido en tantas cosas que mi fe ya no es la misma? ¿Por qué a veces siento que algo me falta, que hay un vacío en mí que todavía no he podido llenar?Pablo decía que había aprendido a contentarse cualquiera que fuera su situación. Y aquí estoy yo, queriendo aprender, queriendo hacer mías aquellas palabras: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece».
Enséñame a ser feliz, Señor, a disfrutar de la vida tal y como es, a dejar de pensar tanto en lo que me falta y a valorar lo que me has dado. Enséñame a disfrutar de la primavera, pero también del invierno.
Si hoy puedo correr, que agradezca la bendición de poder hacerlo. Pero si mañana me toca sentarme y ver a otros avanzar, ayúdame a no vivir quejándome por lo que ya no puedo hacer, y a reconocer las bendiciones que todavía tengo..Si necesito buscarte más, Señor, y llenar mis pensamientos de aquello que nutre mi espíritu, ayúdame a hacerlo. Pon en mí tanto el querer como el hacer.
En el nombre de Jesús, quiero que mi vida gire en torno a Ti, quiero que Tú seas mi todo… mi razón de existir. Amén.
Filipenses 4:11 (RVR1960) No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
#oracionesparareflexionar #dayanararubio
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