Oh Señor, ¿Quién como Tú?

 Tomado de: Palabra de Vida

Por María Lozano

Que bueno poder recordar a cada instante que somos Hijos de un Rey , o mas bien del Rey de Reyes y Señor de Señores. Somos hijos del Creador de todas las cosas. El enemigo hace que nos concentremos en lo cotidiano de este mundo, para mantenernos lejos de la protección de Dios, tenemos que cambiar nuestros pensamientos entendiendo que Dios tiene cosas grandes para nosotros aquí en la tierra como también en el cielo,
• Éxodo 15:11 ¿Quién como tú entre los dioses, oh SEÑOR? ¿Quién como tú, majestuoso en santidad, temible en las alabanzas, haciendo maravillas?
• Deuteronomio 4:35 A ti te fue mostrado, para que supieras que el SEÑOR, El es Dios; ningún otro hay fuera de El.
• Salmos 99:3 Alaben tu nombre grande y temible; El es santo..

Nuestro Salvador y Redentor

 Tomado de: Palabra de Vida

Por María Lozano

Este versículo no es solamente un bonito mensaje, es una realidad de la cual podemos disfrutar día a día. No dejemos que las cosas de este mundo afecte nuestra verdadera realidad. Estamos en este mundo para ganar un espacio en el reino de Dios y ese boleto se llama Jesucristo, Nuestro Salvador y Redentor.
• Romanos 8:37 Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
• 2 Corintios 2:14 Pero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de su conocimiento.
• 1 Juan 5:4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe..

SEDIENTO

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Jesús le contestó: ―Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. Juan 4:13-14.
Al principio de este capítulo, una mujer se encuentra con Jesús en el pozo de Jacob. Esta mujer había ido para sacar agua. ¡De qué manera tan preciosa Jesús saltó por encima de las diferentes barreras que le separaban de esta mujer! Él era un rabino, y según la ley rabínica se instruía a los rabinos a no hablar nunca con una mujer en público, ni siquiera con sus propias esposas o hermanas. De hecho la ley rabínica decía: “Es mejor quemar la ley que dársela a una mujer”. En esta cultura consideraban a las mujeres como totalmente incapaces de entender temas complicados como la teología y la religión.
Pero fíjese usted en cómo la trata Jesús. Él pudo sacar Sus propias conclusiones por la circunstancia de que ella había ido a este pozo. Aunque había otro pozo en el pueblo, como una paria de la sociedad se veía obligada a recorrer todo el camino hasta este pozo, que se hallaba a media milla de distancia. Al encontrarse con ella, nuestro Señor entendió esto como una señal de Su Padre que aquí estaba una de aquellas pecadoras a las que Él había venido a llamar al arrepentimiento. Él mismo dijo en una ocasión: “no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Mateo 9:13b). Es posible que Él supiese más acerca de la historia de esta mujer de lo que sugiere esta introducción, porque un poco más adelante le menciona varios hechos acerca de ella que Él evidentemente sabía. Había pasado varias veces por este pequeño pueblo y probablemente hubiese oído algo acerca de ella, y el haberse encontrado con ella en el pozo es para Él una indicación que Dios el Padre deseaba tenderle una mano a la mujer.
Jesús le dice: “No estoy hablando sobre el agua del pozo. Bebe de esta agua y volverás a tener sed”. (Ella sabía lo que Él había querido decirle porque llevaba años viniendo al pozo.) “Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás.” Como es natural, no quiso decir que la persona podía beber del agua viva y que no volvería a tener sed jamás en su alma, como tampoco que una persona bebiese cualquier clase de agua en el sentido físico y literal y no volver jamás a tener sed. Lo que Él quiso decir es lo que nosotros hemos descubierto en nuestros propios hogares. ¿Cómo evitamos tener sed? El agua nos llega por una tubería de la que disponemos todo el tiempo, de manera que cuando tenemos aunque no sea más que un poco de sed, bebemos de ella, y eso es lo que quiso decir Jesús aquí. El agua que Él daría estaría disponible continuamente, de modo que cualquiera que tuviese sed pudiese beber de inmediato.
Muchos cristianos nunca parecen entender esta verdad. Nunca se dan cuenta que hay un lugar donde su sed interior, su sensación de inquietud, su deseo de más de lo que tienen, puede quedar satisfecho de inmediato.
Jesús continúa dejando claro que va a ser en el interior: “el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salta para vida eterna”. Como es natural, lo que quiere decir es que el Espíritu que Él impartirá es un Espíritu que da vida, que cuando la persona bebe de este Espíritu, esa persona experimenta la calidad de vida que llaman las Escrituras vida eterna.
Esto significa mucho más que la vida eterna. Significa una vida autentica, vigorizante, llena de emociones y retos; una vida que tiene las cualidades del amor, del gozo y de la paz a su alrededor. Cuando usted sabe que le faltan estas cualidades, si bebe usted de inmediato del agua que le dará Jesús, podrá calmar su sed de inmediato, una y otra vez, repetidamente. Es una imagen preciosa: una fuente que fluye para vida eterna..

¿Salvar o Condenar?

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. Juan 3:17.
Este versículo es una gran norma acerca de cómo debemos hablar acerca del evangelio a las personas que no conocen a Dios, a aquellos que llevan una vida descuidada, indiferente, con frecuencia pecaminosa y desgraciada. No debemos hablarles meneando el dedo ante ellos, haciéndoles ver lo terribles que son y las cosas tan malvadas que se están haciendo a sí mismos. Debiéramos hacerlo sintiendo la agonía, el sufrimiento, la vergüenza interior, la soledad, la miseria y angustia que están sintiendo. Así es cómo se siente Dios y cómo debiéramos sentirnos nosotros también.
Pablo expresa esto de una manera muy hermosa en su segunda epístola a los corintios: “Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados” (2 Corintios 5:19a). Ése es el motivo por el que en cada relato que tenemos acerca de Jesús en los evangelios, en los que está tratando con pecadores reconocidos, evidentes y vulgares, no escuchamos nunca una palabra de condena. Veamos, por ejemplo, la mujer junto al pozo de Samaria. Había tenido cinco maridos y en esos momentos estaba viviendo con un hombre que no era su marido. Jesús fue cortés con ella; no la atacó, no la culpó ni la juzgó. No hay condenación alguna.
Como es natural, esto no significa que Dios no se interese por nuestros pecados. Él sabe que no podemos vernos libres hasta que no se haga algo sobre ellos. Por todas las Escrituras se nos recuerda que Él vino con el propósito de que seamos libres de nuestros pecados, no para dejar que sigamos viviendo en ellos o para decir que no tienen importancia, sino para hacer que seamos libres de ellos. Pero lo que Él quiere que nosotros tengamos perfectamente claro es que los pecados no nos impiden acudir a Él. Nosotros venimos ante la presencia de Dios sabiendo que seremos recibidos con Su amor, con un corazón perdonador y con Sus brazos abiertos.
Hay un relato conmovedor acerca de un joven que se había peleado con su padre y se había marchado de su casa. Continuó manteniéndose en contacto con su madre y deseaba de todo corazón poder regresar para Navidad, pero temía que su padre no se lo permitiese. Su madre le escribió y le animó a que regresara al hogar, pero él sintió que no podía hacerlo hasta que no estuviese seguro que su padre le había perdonado. Finalmente, no quedó más tiempo para enviar cartas. Su madre le escribió y le dijo que ella hablaría con el padre y, si éste le había perdonado, ella ataría un trapo blanco en el árbol que crecía junto a las vías del ferrocarril cerca de su casa, que él podría ver antes de que el tren llegase a la estación. Si no estaba el trapo, sería mejor que continuase el viaje.
De manera que el joven se puso en camino para su casa. Al acercarse el tren a su casa, se sintió tan nervioso que le dijo a su amigo que viajaba con él: “No me atrevo a mirar. Siéntate en mi lugar y mira por la ventanilla. Te diré el aspecto que tiene el árbol y tú me dirás si hay un trapo sobre él o no”. De manera que su amigo cambió de asiento con él y miró por la ventanilla. Después de un rato el amigo dijo: “Oh sí, estoy viendo el árbol”. El hijo le preguntó: “¿Hay un trapo blanco atado a él?”. Durante un momento el amigo no dijo nada, pero a continuación se volvió y con una voz muy suave le dijo: “¡Hay un trapo blanco colgado en cada una de las ramas de ese árbol!”. Eso es lo que está diciendo Dios en Juan 3:16-17. Dios ha eliminado la condenación, haciendo posible que nosotros podamos acudir libre y abiertamente al hogar para estar con Él..

Las Reglas de la Casa del Cielo

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

“Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes. ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir!”. Deuteronomio 30:19 (NTV)
Las personas preguntan todo el tiempo: "¿Cómo podría un Dios amoroso enviar personas al infierno?" Supongamos que eres adicto a las drogas y vives en la calle. Tu vida se está desmoronando debido a la adicción y no tienes un hogar ni un lugar para comer o bañarte. Entonces alguien viene y te dice: “Déjame ayudarte. Te llevaré a mi casa y te ayudaré a asearte y te daré una nueva muda de ropa y una buena comida. Y puedes vivir en mi casa. Puedes convertirte en parte de mi familia. De hecho, te voy a adoptar. ¡Puedes tomar mi nombre! Voy a pagar todas tus deudas. Incluso puedes tener mi tarjeta de crédito y acceder a todos los recursos de mi familia. No tienes que ganártelo o trabajar para ello. Estoy haciendo esto simplemente porque te amo y quiero mostrarte gracia. Sin embargo, si vives en mi casa como parte de mi familia, hay algunas reglas de la casa que debes seguir. Nos respetamos y ayudamos con las responsabilidades de la casa. Y no consumimos drogas en esta casa”. ¿Es razonable esperar que cumplas con las reglas de la casa de la familia? Por supuesto. Si están extendiendo una oferta como esa, lo menos que pueden esperar es que respondas a la gracia mostrando respeto. Puedes elegir decir: “Gracias, pero voy a elegir vivir en la calle porque no quiero alejarme de las drogas. No estoy dispuesto a renunciar a eso para ser parte de tu familia”. Si rechazas la oferta, la culpa es tuya por los efectos de tu elección, no de la persona que extendió la gracia. Esa persona hizo lo amoroso de ofrecerte para ayudarte a salir de la situación. No se puede decir que estaba siendo poco amoroso. Dios no envía personas al infierno. Las personas eligen ir allí. Cuando eliges seguir a Jesús, solo hay una regla de la casa: Jesús ya pagó tu boleto al cielo. ¡Él ya te ha perdonado! Todo lo que tienes que hacer es aceptarlo. Si quieres hacer lo tuyo y rechazar la oferta de gracia de Dios, entonces no puedes decir que Él no está siendo amoroso. Estás eligiendo arruinar tu vida. Dios tiene el derecho de hacer las reglas de la casa para su hogar en el cielo. La elección de seguir depende de ti.
REFLEXIONA
¿Crees que Dios tiene el derecho de hacer las reglas sobre quién entra al cielo? ¿Por qué o por qué no?
¿Cómo demuestra que Dios te ama el hecho de que elijas dónde pasar la eternidad?
¿Por qué hay libertad en entregar tu vida a Jesús?.

Enséñame A Ser Feliz

 Tomado de: Esto no es casualidad

Por María Lozano

Señor, a veces me pregunto: ¿será que he dejado de poner toda mi confianza en Ti? ¿Será que me he entretenido en tantas cosas que mi fe ya no es la misma? ¿Por qué a veces siento que algo me falta, que hay un vacío en mí que todavía no he podido llenar?
Pablo decía que había aprendido a contentarse cualquiera que fuera su situación. Y aquí estoy yo, queriendo aprender, queriendo hacer mías aquellas palabras: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece».
Enséñame a ser feliz, Señor, a disfrutar de la vida tal y como es, a dejar de pensar tanto en lo que me falta y a valorar lo que me has dado. Enséñame a disfrutar de la primavera, pero también del invierno.
Si hoy puedo correr, que agradezca la bendición de poder hacerlo. Pero si mañana me toca sentarme y ver a otros avanzar, ayúdame a no vivir quejándome por lo que ya no puedo hacer, y a reconocer las bendiciones que todavía tengo..

¡ Sé Fuerte y Valiente!

 Tomado de: Palabra de Vida

POr María Lozano

Necesitamos entender que fuimos hechos para vivir en armonía con Dios , pero también es cierto que este mundo lleno de pecado y distracciones nos complican nuestra forma de vivir e incluso nos ayudan negativamente a tomar decisión , pero este versículo nos muestra que Dios esta con nosotros siempre y cuando nosotros lo queramos , Asi que ¿ Que estamos esperando ?
• Deuteronomio 31:8 El SEÑOR irá delante de ti; El estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te acobardes.
• 2 Crónicas 15:7 Mas vosotros, esforzaos y no desmayéis, porque hay recompensa por vuestra obra.
• Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia.
• Hechos 4:19 Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;.
Concentrarnos en nuestros problemas es como decir que no hay Dios , como decir nuestro Dios no es tan fuerte como para ayudarnos, es como darle el poder al enemigo de Dios y decirle que él es más fuerte que nuestro Creador. Es momento de regresar a la protección de Dios, nuestro creador y dador de vida. Si nos lo ha dado todo, como pensar que no nos puede ayudar , Animo , El está a la distancia de una oración sincera y un corazón verdaderamente arrepentido , Bendiciones…
Ver menos

Gracia sobre Gracia

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: JUAN 1:14-18
De su plenitud recibimos todos, y gracia sobre gracia, porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él lo ha dado a conocer.
Juan 1:16-18.
Fíjese el lector en la mención que se hace en el versículo 17 de las palabras gracia y verdad, y el contraste que establece Juan entre estos y la ley y Moisés. La ley exige. Es dura, fría, inflexible, sin misericordia. El símbolo de la ley hoy día son los tribunales de justicia. Si no nos comportamos como la ley requiere, podemos vernos sometidos al castigo: “Haced esto y viviréis”, dicen los tribunales. Juan dice que la ley fue dada por Moisés. Moisés no fue el que la creó, sino el que la transmitió. Moisés puede desaparecer, pero la ley permanece, como algo frio, que no cede, exigiendo sin misericordia alguna.
Pero Juan dice: “la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. Si eliminamos a Jesús nos quedamos sin la gracia y la verdad, porque Él es el canal por medio del cual contamos con ellas. Lo que Juan está diciendo en esta sección es que la ley es en su totalidad acerca de la exigencia, pero la gracia y la verdad tienen que ver en su totalidad con el suministro y han sido creadas para hacer frente a esta exigencia.
Muchas personas creen que la ley y la gracia son dos conceptos contradictorios, que son principios opuestos, pero no en el sentido en que se pretendía que fuesen originalmente. La ley y la gracia se suplementan la una a la otra. La ley hace sus demandas de manera apropiada y justa, y nadie puede cumplirlas, pero la gracia y la verdad han sido dadas de modo que podamos cumplir con esa demanda.
En el capítulo 20 de Éxodo tenemos un relato extraordinario acerca de cómo fue dada la ley en el monte Sinaí, esta ley que fue dada bajo el humo, los truenos, un terremoto, fuego, temor y temblor. Pero en la próxima sección leemos los planes detallados para la construcción del tabernáculo, que es la provisión de Dios para hacer frente a las exigencias de la ley. Ese tabernáculo es una imagen de Jesús, del lugar de reunión en el que se cumplen las exigencias de Dios en su totalidad en términos del sacrificio de la sangre, de una vida que es derramada. De este modo Juan vio la venida de Jesús como el cumplimiento del tabernáculo: “El que viene después de mí es antes de mí”. Lo mismo sucede con nosotros que podemos decir con Juan: “De su plenitud (de gracia y de verdad) recibimos todos, y gracia sobre gracia”.
Dios tiene un suministro diario de gracia para nosotros. La gracia es la generosidad del amor que nos alcanza a nosotros, que nos ha sido dado. Para aquellos que vienen a Cristo, la promesa de Dios es que cada día podemos contar con una nueva provisión de Su amor. Podemos saber que somos amados, que somos queridos, protegidos y bendecidos. Somos fortalecidos, guardados y apoyados por Su amor, gracia sobre gracia, día tras día, como el maná de los israelitas en el desierto. Dios nos da una porción diaria de Su amor. Porque hemos sido amados, cuando expresamos nuestro amor a otras personas, cuando damos todo cuanto podemos libremente, así como hemos recibido, entonces estamos cumpliendo la ley, porque el amor es el cumplimiento de la ley..

Decisiones Piadosas

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano


Hebreos 12.15-17.
Cualquier acto pecaminoso, ya sea mentir a un amigo, manipular a los compañeros de trabajo para salir adelante o robarle algo a otra persona, pone énfasis en la gratificación a cualquier costo. Las acciones en apariencia normales involucradas en tal acto pueden afectar el resto de nuestra vida. Para evitar sacrificar algo que valga la pena por algo que no tiene valor duradero, no debemos:
PERMITIR QUE LOS APETITOS NOS GOBIERNEN. Todo el mundo tiene necesidades innatas, como el deseo de comer y dormir. Aunque son naturales y dadas por Dios, pueden convertirse en la fuerza motriz de nuestra vida si no somos cuidadosos. Los creyentes debemos tener el fruto espiritual del dominio propio, que gobierne nuestros anhelos (Ga 5.22, 23).
HACER CASO OMISO DE LO QUE ES VALIOSO DE VERDAD. Las prioridades de Dios son del todo diferentes de lo que el mundo considera importante. A menos que cuidemos nuestro corazón (Pr 4.23), podemos ser distraídos con facilidad por búsquedas sin valor duradero..

El Amigo más íntimo de Nuestro Señor.

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

EL AMIGO MÁS ÍNTIMO DE NUESTRO SEÑOR. Juan 1-12:
Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre. (Juan 20:31)
Este evangelio fue escrito por el discípulo de quien fue dicho que "Jesús lo amaba". Juan fue el amigo íntimo más cercano de nuestro Señor durante los días de Su ministerio; ello implica que es un evangelio muy importante.
DEVOCIÓN DEL 14 DE OCTUBRE
¿QUIÉN ES JESÚS?
POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: JUAN 1:1-4
Éste estaba en el principio con Dios. Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. Juan 1:2-3.
Juan dice sin ninguna duda que Jesús es Dios. Declara que Jesús es el Creador de todas las cosas. Esto explica la personalidad extraña y asombrosa de Jesús. Él es el originador de todas las cosas. En ocho ocasiones diferentes en el primer capítulo de Génesis dice: “Dijo Dios: ‘Sea la luz’. Y fue la luz. Dijo Dios: ‘Haya un firmamento en medio de las aguas’. Y fue así. Dijo Dios: ‘Haya hierba que dé semilla, árbol que dé fruto’. Y fue así”. El Hijo de Dios habló, y fue hecho lo que el Padre había diseñado con Su asombrosa mente..

Predicar la Palabra

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Que prediques la palabra y que instes a tiempo y fuera de tiempo. Redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
2 Timoteo 4:2.
Este versículo nos habla de algo que es esencial y del cual es preciso que nos ocupemos, para que se cumpla la oración de nuestro Señor y para que avance el reino de Dios, y hacer que se cumpla esa asombrosa obra que empezó cuando Él apareció por primera vez en la tierra. Sin embargo, cuando leemos la frase “que prediques la palabra”, la mayoría de nosotros creemos que esto va dirigido exclusivamente a los predicadores, como yo mismo creía, y que uno debe hacer esto en la iglesia, sobre una plataforma o detrás del púlpito.
Esta palabra no va exclusivamente dirigida a los predicadores. Incluye a todo el pueblo de Dios, porque Pablo no sólo quiere decir “predicar”; la palabra es en realidad “anunciar, proclamar, establecer la verdad, darla a conocer”. No es algo acerca de lo que se discute; lo declaramos porque Dios mismo lo ha dicho. Esto es algo que se puede hacer tomando una taza de café, en la oficina, o en un carro mientras conduce usted al trabajo. Es algo que puede surgir en cualquier lugar en cualquier momento, cuando los corazones humanos están abiertos, buscando y anhelando claridad, es allí donde está el lugar y la oportunidad para “predicar la Palabra”.
“Proclamad las buenas nuevas”, dice Pablo. No se trata de noticias acerca de lo que debemos hacer para Dios. Esa distorsión ha sido ampliamente propagada por todo el mundo y en este país, dando como resultado un cristianismo falso. El evangelio es la historia de lo que Dios ha hecho ya por nosotros; es lo que ministra a los corazones adoloridos. El evangelio es la noticia de que Dios nos ama, siente tristeza por nosotros y nos ve cuando estamos sufriendo; ve nuestra agonía, nuestro fracaso y nuestra debilidad. El evangelio es que Dios nos ve en nuestro atrevimiento orgulloso, a pesar de lo cual sigue amándonos. Y ya ha hecho algo al respecto, por medio de la muerte y la resurrección de Jesús. En esa serie de sucesos asombrosos que tuvieron lugar cuando apareció Jesús en la tierra, Él acabó con el dominio absoluto del mal sobre los corazones humanos, encontrando la manera de dejar a un lado Su propia sentencia de muerte. Por medio de aquellos que abren sus corazones al Salvador, ha encontrado la manera no solamente de morir, sino de venir y vivir en nosotros y de empezar el proceso de renovarnos, haciéndonos de nuevo y restaurando nuestra herencia perdida. Ésa es la palabra que debemos proclamar. Esto es algo que debe hacer todo cristiano en todas las circunstancias imaginables de la vida..

Inofendible

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Padre, has colocado tu Espíritu Santo en mi para que ahora pueda reaccionar ante la ofensa como Cristo lo hizo, en toda sabiduría y amor, buscando siempre glorificar tu nombre y cumplir el propósito que Cristo sea formado en mí, amén.
LEE LA PALABRA DE DIOS
“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.” Santiago 1:19-20.
“Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban, diciendo: Profetízanos, Cristo, quién es el que te golpeó”, Mateo 26:67-68.
REFLEXIONA
Vemos en varias ocasiones cómo los fariseos y religiosos continuamente, a través de acusaciones, trampas e insultos, trataban que Jesús cayera en sus provocaciones, pero Él les respondía con una sabiduría perfecta, en equilibrio y calma, confrontaba con preguntas pero sin caer en devolver insulto por insulto.
Su actitud era Inofendible porque su identidad y autoridad no dependían de la aprobación humana, sino de la aprobación del Padre que con su Espíritu le guiaba en todo, conforme a las escrituras. (Mateo 12:3-4, Mateo 19:4-5, Lucas 20:3-4)
Inofendible no se trata de nunca ofenderse, sino, de no permanecer en la ofensa, ni de responder con ofensa. Esto es imposible para la carne, necesitamos de la cruz y de aprender de Aquel único manso y humilde de corazón para hallar paz en medio de la confrontación, es decir, un corazón inofendible es aquel que elige no guardar rencor ni dejar que la ofensa controle sus emociones, negándose a mantenerse en enojo y permitiendo así el reflejo de la mansedumbre de Jesús. (Mateo 11:28, Efesios 4:26)..

El que Confía en el Señor

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Amado Padre, me has unido a tu Hijo, para darme junto con Él, toda plenitud, toda esperanza y disfrutar de tu amor, el reino de Dios ha venido a mi corazón por tu Espíritu y ahora todo lo demás lo vivo para glorificar tu nombre, me has dado bendición sobreabundante, para ser bendición para otros y mostrar tu generosidad y gracia a los que necesitan calmar su sed espiritual, amén.
LEE LA PALABRA DE DIOS “Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.” Jeremías 17:7-8. REFLEXIONA El hombre que confía en el Señor, y no en su propio brazo, tiene también 3 características esenciales: *Es un hombre plantado junto a las aguas de reposo: ¿Quién y cómo es un hombre que es como el árbol plantado junto a las aguas? Es aquel que al confiar en Cristo, ha sido unido a la fuente de vida eterna: “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” (Juan 7:38). Su gozo, plenitud y fortaleza no dependen de las circunstancias externas sino de su unión a Cristo, y cada vez está siendo sobreedificado y arraigado a Cristo: “arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.”, Colosenses 2:7, su madurez es el crecimiento de la vida de Cristo en él. *El “calor” de la vida no le afecta: Las dificultades, los problemas no lo conmueven, no lo sacan de su misión, puede estar viviendo en las circunstancias más difíciles pero Dios le revela el propósito, vive por fe no por vista en las cosas temporales..

La Senda de los Justos...

 Tomado de: Palabra de Vida

Por María Lozano

Buscar los caminos de Dios nos garantizan el mejor premio para un ser humano, vivir en el Reino De Dios por la eternidad, no hay dinero, ni titulo, ni prestigio en esta tierra que nos pueda llevar a la casa del Creador, así que seamos sabios en esta vida , no para movernos por el mundo y buscar sus riquezas y lujos , sino para hacer la voluntad de Dios
• Filipenses 2:15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo,
• Job 11:17 Tu vida será más radiante que el mediodía, y hasta la oscuridad será como la mañana.
• Job 17:9 Sin embargo el justo se mantendrá en su camino, y el de manos limpias más y más se fortalecerá..

Dios, Nunca te Dejará ni te Abandonará

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes.
(Deuteronomio 31:8) Estas palabras se las dijo Moisés al joven Josué. Imagínate, ¡tener que liderar un pueblo en la conquista de una gran promesa! Solo con pensarlo nos damos cuenta de cuán grande era el desafío. Cuando Moisés le dijo estas palabras a Josué, quiso dejar bien claro que él no estaría solo: ¡el Señor mismo iría delante de él! En realidad, esas palabras más que una profecía eran un testimonio. Moisés era testimonio vivo de que Dios había estado al frente de su pueblo. Desde la salida de Egipto y hasta Canaán, el Señor no desamparó a su pueblo. Dios es fiel y cumple todo lo que dice, y fue con esa certeza que Moisés animó a Josué. El mismo Dios que los sacó de la esclavitud los guiaría hasta poseer la promesa. No tengas miedo, Dios nunca nos dejará. A veces miramos atrás y nos sentimos solos, pero en realidad Dios está ahí al frente nuestro. Al seguir sus pasos logramos avanzar. Dios no solo está con nosotros, sino que nos ayuda a seguir adelante confiados en sus promesas. No te desanimes, no tengas miedo, el mismo Señor irá delante de ti ÉL NUNCA TE DEJARÁ Esfuérzate en tener una mayor comunión con Dios. Quien lo busca lo encuentra. Lee la Biblia. Cuando conocemos las promesas y vemos lo que Dios ya ha hecho, nuestra fe aumenta y también la voluntad de seguir avanzando. Si tienes la sensación de estar solo, ora. Habla con Dios, tienes acceso a él a través de su Hijo Jesucristo..

Aliento de Vida

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano


«Amado Padre, gracias por ser el dador de vida; hoy te pido que el poder vivificante de tu Santo Espíritu avive el fuego de mi corazón, para poder disfrutar la vida en plenitud a la que me has llamado, por medio de la obra de Jesús a través de su resurrección. Que tu aliento de vida me levante de mi condición de desesperanza y muerte, para caminar nuevamente en comunión contigo. Lléname una vez más de tu Santo Espíritu, en el nombre de Jesús, amén.»
2. Lee la palabra de Dios
“Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová”. Ezequiel 37:5-6.
3. Reflexiona
Esta visión en Ezequiel fue dada a los judíos desfallecientes que estaban en cautiverio, para animarlos espiritualmente, porque Dios los iba a restaurar de su dispersión tan prolongada, anunciando de esta manera que Israel renacería como nación.
Ningún poder creado puede dar vida y restaurar de la manera que dice el pasaje de Ezequiel, solo Dios puede hacerlo. Aquí se describe que la piel y la carne cubrieron los huesos secos y luego se le dio una orden al viento que soplara sobre esos cuerpos para que revivieran. El viento en la Biblia es figura del Espíritu Santo y representa el poder vivificante. Solo Dios puede hacer que nos levantemos, cuando pone su aliento de vida dentro de nosotros para que volvamos a vivir.
Es lo mismo que expresó el Señor Jesús a Nicodemo en Juan 3:8 “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. Nuestro amado Salvador habla de la necesidad de un nuevo nacimiento y de una regeneración; nacer de nuevo es el comienzo de una vida espiritual (Juan 3:5-6)..

Cómo ser Fuerte

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
2 Timoteo 2:1.
Lo primero que tiene usted que hacer cuando las cosas empiezan a desmoronarse a su alrededor, dice Pablo, es ser fuerte en la gracia que está en Cristo Jesús, que es el principio fundamental para ayudar a cualquier persona. Usted sólo puede pasar a otros lo que usted mismo ha recibido. El conocimiento mental no tiene valor alguno. Si usted sencillamente transmite un conocimiento de la verdad, enseñando a las personas las diferentes doctrinas del cristianismo, no ha hecho nada para ayudarlas. A menos que puedan ver que esta verdad le ha cambiado a usted la vida y le ha hecho que sea diferente, que habla usted acerca de la experiencia de haber sido transformado por la verdad que cree; solo así podrá ayudar a otras persona en la hora de peligro. Si desea fortalecer a otros, el consejo de Pablo es que comience por usted mismo.
Lo que fortalece es la gracia. Una cosa peculiar acerca de la gracia es que nunca está a disposición de las personas fuertes. Esto es lo que hace que resulte difícil para nosotros contar con ella a veces. Hoy en día nos vemos continuamente asaltados por una andanada de propaganda que nos enseña que la manera de ser fuertes es desarrollar alguna cualidad acerca de nosotros, algún poder oculto, alguna reserva de personalidad, algún derecho que debemos exigir. Pero si cree usted en la Biblia, estas enseñanzas son la manera de seguir siendo débiles, y ese resulta ser el caso. Sólo la gracia de Dios es suficientemente fuerte como para enfrentarse con las presiones de un mundo caído, pero la única manera en que puede usted aprovechar la gracia de Dios, es reconocer que es usted tan débil que no tiene ninguna otra cosa que le fortalezca..

La Deuda fue pagada con Amor....

 Tomado de: Palabra de Vida

Por María Lozano

La deuda que teníamos era imposible de pagar, pero nuestro Libertador murió por nosotros para cancelar esa deuda y darnos la posibilidad de llegar a ser hijos de Dios. ¿Cómo no vivir agradecidos y en obediencia a nuestro Señor y Salvador Jesucristo?
• Romanos 4:25 el cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación.
• Romanos 14:7 Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo;
• Colosenses 3:17 Y todo lo que hagan o digan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, y por medio de él acérquense a la presencia de Dios con acción de gracias..

Cómo Examinarse a sí Mismo

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Examinaos a vosotros mismos, para ver si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos? ¿No sabéis que Jesucristo está en vosotros? (2 Corintios 13:5a).
Cuando vivimos desobedeciendo las normas cristianas, tenemos que preguntarnos: “¿Soy yo un verdadero cristiano o estoy siendo falso? ¿He nacido de nuevo o estoy sencillamente fingiendo serlo?”. Aquellos de nosotros que somos cristianos deberíamos hacernos ocasionalmente esta pregunta. Es una buena idea que te examines a ti mismo, especialmente si hay algún mal comportamiento en tu vida.
El sencillo hecho que el apóstol pudiera hacer una pregunta como esta, indica que una posible respuesta es lo que marca el auténtico cristianismo. Como es natural, un cristiano no es simplemente una persona que se une a una iglesia cristiana. Ni el adherirte a ciertas normas morales en tu vida, o el hecho que leas de una manera consistente la Biblia te convierte en cristiano. El verdadero cristiano es alguien en el cual mora Cristo. Y la persona en la que Cristo mora podrá mostrar cierta evidencia incontrovertible de este hecho que le ha sido concedido. Pablo está sugiriendo que nos preguntemos a nosotros mismos si poseemos la evidencia que Jesucristo está vivo en nosotros.
Tal vez te estés preguntando en este preciso momento: “¿Cómo puedo saber eso?”. La respuesta se encuentra en varios lugares en las Escrituras. Por ejemplo, las Escrituras hacen referencia a un testimonio “interior”. Pablo dice en Romanos: “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, que somos hijos de Dios” (8:16). Esta es una manera de saberlo. Hay un testimonio interior, un sentimiento, una impresión en nuestro ser producido por el Espíritu de Dios que mora en nosotros, quien genera el convencimiento que formamos parte de la gran familia de Dios.
Las Escrituras hablan también de deseos que surgen del corazón del nuevo cristiano. Primera de Pedro 2:2 dice: “y desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, ya que habéis gustado la bondad del Señor”. Una de las señales de los creyentes nacidos de nuevo es que tienen una profunda y repentina sed de la Palabra de Dios, un hambre por ser alimentados, para conocer la verdad de Dios..

La Integridad Puesta a Prueba por el Fuego

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Amado Dios, me has revestido de Cristo para cubrirme de gracia y de tu amor, soy salvado del fuego, de las dificultades y las pruebas, porque tú caminas a mi lado, por lo tanto me mantengo firme en mi fe y descanso en ti, incluso cuando soy presionado por el mundo, pues mi integridad se basa en tus principios, promesas y en tu Palabra que ahora mora en mí. Amén
LEE LA PALABRA DE DIOS
“El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levantó en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia.” Daniel 3:1.
“Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.”, Daniel 3:16-18.
REFLEXIONA
Nabucodonosor mandó a levantar una estatua de oro de 27 metros, edificada sobre la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia, y manda a que todos, pueblos, naciones y lenguas, al oír música de distintos instrumentos, se postren y adoren esta estatua. Cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo (Daniel 3:1, Daniel 3:4-6). Era un edicto en contra del primer y segundo mandamiento:
No tendrás dioses ajenos delante de mí. — Deuteronomio 5:7.
No te harás imagen ni escultura para adorarla. — Deuteronomio 5:8-10.
Sadrac, Mesac y Abed-nego, no adoraron la estatua de oro levantada por Nabucodonosor y fueron confrontados por el rey, pero su respuesta aún retumba en nuestros oídos: “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado” (Daniel 3:17-18). Al escuchar esto, Nabucodonosor se llenó de ira y ordenó que fuesen amarrados, echados al horno de fuego que fue calentado 7 veces más de lo acostumbrado (Daniel 3:19).
Y luego de ser echados al fuego, pasó algo extraordinario: “Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.” (Daniel 3:24-25)
Poderosamente fueron salvados; su fe en Dios, independiente de las circunstancias, muestra el más elevado concepto de negarse así mismo para hacer la voluntad de Dios; esto lo evidencia una pequeña palabra de enlace en Daniel 3:18 —“Y si no”—.

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