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DERECHO A LA INFORMACIÓN


Tomado de la Buena Semilla
por María Lozano

Todos los atenienses…en ninguna otra
cosa se interesaban sino en decir o en
oír algo nuevo. Hechos 17:21

He aquí os doy nuevas de gran gozo, que
será para todo el pueblo: que os ha nacido
hoy, en la ciudad de David, un Salvador,
que es CRISTO el Señor. Lucas 2:10-11

Nuestro siglo 21 es, más que nunca, el siglo de la comunicación y la información. Nos comunicamos, estamos conectados… La información mundial circula, sin dificultad podemos estar al tanto de todo lo que sucede. Pero nos llegan tantas informaciones totalmente superfluas que debemos, pues, seleccionar para recibir sólo las que nos interesan y asegurarnos de que las fuentes sean fiables; por ello es importante que nos informemos con mucho cuidado. Todo esto es cierto para nuestra vida práctica, pero también queremos pensar en la vida del alma.
Mediante este calendario deseamos transmitirles una información que Dios dirige a todos los seres humanos desde hace más de veinte siglos. ¿Cuál es este mensaje? Es una buena noticia: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Medite en esta información, y no pase a otra cosa antes de haberla examinado. Es fiable,
Porque Dios es la fuente. Ella le interesa, pues la expresión “todo aquel” lo precisa muy bien.
Es vital, pues tiene que ver con nuestro futuro eterno.
¡No deje que esta importante información se hunda en el mar de noticias que nos llegan diariamente! ¡Responda sin tardar a este inmenso amor de Dios!

DIOS ESCUCHA NUESTRAS ORACIONES


Tomado de la Buena Semilla
por María Lozano









Tú oyes la oración… El que hizo el oído,
¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?
Salmos 65:2 y 94:9)

Orar no es repetir una y otra vez frases comodines aprendidas de memoria. No, orar es dirigirse a Dios al igual que un hijo habla a su padre, con confianza y respeto. Millones de personas en toda la tierra pueden hablar con el Señor al mismo tiempo, pues ningún pensamiento de ningún hombre puede escapar a su perfecto conocimiento. Varios salmos de David así lo afirman: “Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme… Todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Señor, tú la sabes toda” (Salmo 139:2-4) “Desde los cielos miró el Señor; vio a todos los hijos de los hombres; desde el lugar de su morada miró sobre todos los moradores de la tierra” (Salmo 33:13-14)....

MIENTRAS HAYA VIDA HAY ESPERANZA



Tomado de: La Buena Semilla
Por María Lozano


He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación. (2 Corintios 6: 2)
Dios nuestro Salvador…quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. (1 Timoteo2:3-4)


MIENTRAS HAYA VIDA HAY ESPERANZA


Escuché decir esta frase como consuelo a la esposa de un hombre que estaba muy enfermo. Con ella se quería decir que por muy grave que sea una enfermedad, la vida siempre puede ganar la batalla. De hecho, a veces hemos visto cambios radicales y sorprendentes en enfermos desahuciados.
Pero la mayor esperanza, mientras uno está vivo, es que todavía tiene la oportunidad de volverse a Dios. Este es el profundo deseo de Dios, quien “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). El hombre recibió la vida a fin de que pudiese creer, conocer a Dios y recibir la vida eterna, para vivir en feliz comunión con él.
¡Pero hay que aprovechar esa oportunidad hoy! Después de la muerte no habrá ninguna posibilidad de ponerse en regla con Dios. La Biblia es muy clara en cuanto a este asunto . “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio”(Hebreos 9:27). Por lo tanto nuestro porvenir eterno depende de la manera en que hayamos respondido a las invitaciones que Dios hace a cada persona durante su vida terrenal. Como usted todavía está vivo, aún puede tener un encuentro con Dios. Jesús se presenta hoy como Salvador. No espere más, pues a medida que su vida pasa, esta esperanza ve menguando. Que vuestra fe y esperanza sean en Dios” (1 Pedro1:21).
¡Que Dios nuestro Padre nos ilumine!

UN PENSAMIENTO ACERCA DE LA ORACIÓN




Tomado de La Buena Semilla
Por María Lozano



UN PENSAMIENTO ACERCA DE LA ORACIÓN

Yo os digo; Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá. (Lucas 11:9)


Orar es hablar con Dios. ¿No es grandioso que nosotros, seres humanos insignificantes que viven en el minúsculo planeta Tierra, podamos hablar con el Dios Todopoderoso?
Orar es una conversación de nuestro corazón con Dios. Así como cualquier conversación no queda sin efecto en nosotros y en nuestro interlocutor, lo mismo ocurre cuando conversamos con Dios. En nosotros hay un cambio.
¿De qué se habla en una oración? Podemos hablar libre, abierta y sinceramente a Dios. No hay temas que no podamos mencionar. ¡Tal es la bondad y la gracia de Dios!
¿Y cómo contesta Dios a nuestras oraciones? Muy a menudo éstas consisten en pedidos y deseos. Quisiéramos obtener algo de él, anhelamos que cambie algo en nuestra vida o en la de otros. Al orar a Dios debemos contar con toda clase de respuestas, respuestas que siempre vienen de su corazón lleno de amor.
Quizás él diga “Si” y cumpla nuestro deseo “mucho más abundante de lo que pedimos o entendemos” (Efesios 3:20).
Puede suceder que nos diga “No”, porque lo que le pedimos podría dañarnos o no ser útil. Él sabe mejor lo que es bueno para nosotros y tiene las mejores intenciones.
A veces nos dice; “Espera un poco”.
También puede responder de otra manera a nuestro pedido. Contesta, pero no como lo habíamos imaginado.
Pero una cosa es segura; cuando le hablamos sinceramente, cada uno de nosotros debe saber; Dios me oye y me comprende. No me olvida porque me ama.
¡ Que podamos escuchar al Señor con atención!

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