¡MIRA LO QUE DIOS HA HECHO!

Tomado de Gracia para todo momento
Max Lucado
Por María Lozano



Los cielos cuentan la gloria de Dios
Salmo 19:1


Cuan vital es que oremos armados con el conocimiento de que Dios está en el cielo.
Sin esa convicción, tus oraciones serán tímidas, triviales y huecas.
Pero dedica algún tiempo a caminar por el taller de los cielos, viendo lo que Dios ha hecho, y observa cómo tus oraciones cobran energía.
¡He aquí el sol! Cada metro cuadrado del sol está emitiendo constantemente ciento treinta mil caballos de fuerza, o el equivalente a cuatrocientos cincuenta motores de automóvil de ocho cilindros. Y, sin embargo nuestro sol, con todo lo poderoso que es, una pequeña estrella en los cien mil millones de orbes que componen nuestra galaxia Vía Láctea. Toma una monedita de diez centavos y extiende el brazo hacia el cielo, dejando que la moneda eclipse tu visión.
Habrá bloqueado quince millones de estrellas de tu vista…Al mostrarnos los cielos, Jesús nos está mostrando el taller de su Padre…Nos toca en el hombro y nos dice: “Tu Padre puede resolverte eso”

La Gran Casa de Dios

Preparación del corazón

Tomado de Gracia para todo momento (Max Lucado)
Por: María Lozano



Cuanto está lejos el oriente 
del occidente, hizo alejar de
nosotros nuestras rebeliones
Salmo 103:12
La confesión es para el alma lo que la preparación de la tierra es para el campo. Antes que el campesino plante la semilla rebaja el terreno, quita las piedras y desarraiga los tocones. Sabe que la semilla crece mejor si la tierra está preparada. La confesión es el acto de invitar a Dios a caminar por el terreno de nuestro corazón. “hay una piedra de codicia aquí, Padre, y no puedo removerla. ¿Y ese árbol de culpa junto a la cerca? Sus raíces son largas y profundas. ¿Puedo mostrarte la tierra seca, demasiado dura para la semilla?”. La semilla de Dios crece mejor si el terreno del corazón está limpio.
Y así Padre y el Hijo recorren juntos el campo. Excavando y arrancando, preparando el corazón para dar fruto. La confesión invita al Padre a preparar el terreno del alma.
Dios de la Gracia

UN HOGAR PARA TU CORAZÓN

Tomado de: Gracia para todo momento
Max Lucado
Por María Lozano






Jehová, la habitación de tu casa he buscado, y el lugar de
la morada de tu gloria.
Salmo 26:8

Cuando se trata del descanso de tu alma, no hay sitio como La Gran Casa de Dios.
“Una cosa he demandado a Jehová, escribió David, “ésta buscaré:
Que esté yo en las casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová y para inquirir en su templo. Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal” (Salmo 27:4-5)
Si pudieras  pedirle a Dios una cosa, ¿Cuál sería tu petición? David nos dice lo que le pediría. Anhela vivir en la casa de Dios. Enfatizó la palabra vivir, porque merece enfatizarse. David no quiere conversar ni desea una taza de café en la terraza del patio. No pide una comida ni pasar una tarde en la casa de Dios. Quiere mudarse allí con Él…
para siempre.

Está  solicitando su propia habitación…para siempre. No quiere un estacionamiento pasajero en la casa de Dios, sino que ansía retirarse allí. No busca un puesto temporal, sino más bien una residencia de por vida.

La Gran Casa de Dios.    




Dios Siempre Da de Su Gracia

Tomado de Gracia para todo momento.(Max Lucado)
Por María Lozano


Todas las cosas son posibles para Dios.
Marcos 10:27







Nuestras preguntas traicionan nuestra falta de entendimiento:¿Cómo puede Dios estar en todas partes al mismo tiempo?
¿Quién dice que Dios está limitado por su cuerpo?).
¿Cómo puede Dios escuchar todas las oraciones que se le dirigen? (Tal vez sus oídos son diferentes de los nuestros)
¿Cómo puede Dios ser el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo? (¿Será que en los cielos rigen diferentes leyes físicas que en la tierra?
Si las personas aquí en la tierra no me perdonan,¿Cuánto más yo soy culpable ante un Dios santo?
(Ah, exactamente lo contrario. Dios es siempre capaz de otorgar gracia cuando nosotros los humanos no podemos. Él inventó la gracia.)
La Gran Casa de Dios.


ES DIOS

Tomado de Renuevo de Plenitud
Por María Lozano


¿Alguna vez sentiste el deseo de hacer una cosa agradable por alguien a quien le tienes cariño?
ES DIOS
que te habla a través del Espíritu Santo.
¿Alguna vez sentiste tristeza y soledad, aunque alguien cercano este a tu lado?
ES DIOS
que te escoge por medio de Jesucristo.
¿Alguna vez pensaste en álguien que te es querido y no ves hace mucho tiempo, y de repente aparece esa persona?
ES DIOS,
porque la casualidad no existe!
¿Alguna ves recibiste algo maravilloso que no habías pedido?
ES DIOS
que conoce bien los secretos de tu corazón.
¿Alguna vez estuviste en una situación muy problemática sin tener la menor idea de como resolverla y de repente la solución aparece?

ES DIOS

que toma nuestros problemas en Sus Manos.
¿Alguna vez sentiste una inmensa tristeza en el alma y de repente como si un balsamo fuese derramado aparece una paz inexplicable que invade todo tu ser?

ES DIOS

que te consuela con un abrazo y te da esperanza.
¿Alguna vez te sentiste tan cansado de la vida, a punto de querer morir… y de repente un día, sientes que tienes la fuerza suficiente para continuar?

ES DIOS

que te cobija en sus Brazos y te da descanso.
Todo es mejor cuando…
ES DIOS QUE ESTA AL FRENTE DE TODO!!!
¿Piensas que este mensaje fue enviado por casualidad?
Fue DIOS que toco mi corazón y me hizo acordarme de ti. No por ser una persona amiga, colega o un pariente, sino porque eres importante para DIOS y para mi, porque DIOS también te ama!
“Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él”. 1 Jn 4, 16
“Dios es Amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: En que mandó al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de El”. Jn. 4, 8-9.

UNA IDEA Y UNA ESPERANZA

Tomado de Gracia para todo momento (Max Lucado)
Por María Lozano






Y él le dijo, tu fe te ha hecho salva;
ve en paz y queda sana de tu azote
(Marcos 5:34)

Quizás todo lo que tienes es una loca idea y una gran esperanza. No tienes nada más que ofrecer
Pero estás herido. Y todo lo que tienes para ofrecerle es una herida,
Quizás eso te ha alejado de Dios. Ah, has dado un paso o dos hacia Él. Pero viste a otras personas a su alrededor. Parecían tan limpias, tan pulcras, tan arregladas y correctas en su fe. Y cuando las viste, bloquearon tu visión de Él. Así que te volviste atrás.
Si eso te describe, observa cuidadosamente a alguien que Cristo elogió por tener fe. No era un rico dadivoso. No era un seguidor fiel. No era un maestro reconocido. Fue un pobre avergonzado-
Una mujer que venía sangrando por doce años –que se aferró a la corazonada de que Él podía y a la esperanza de que Él lo haría.
Lo cual, dicho sea de paso, no es una mala definición de la fe. La convicción de que Él puede y la esperanza de que lo hará.

Todavía Remueve Piedras.   













SALMO 91 EN ORACIÓN

Tomado de Renuevo de Plenitud
Por María Lozano



Gracias Señor porque en tu palabra me aseguras que quién habita a tu abrigo será acogido en tu sombra.
Hoy te digo Señor: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío.»
Sólo tu puedes librarme de las trampas del cazador y de las mortíferas plagas, pues me cubrirás con tus plumas y bajo tus alas hallaré refugio. ¡Tu verdad será mi escudo y mi baluarte! No temeré el terror de la noche, ni la flecha que vuele de día,  ni la peste que acecha en las sombras ni la plaga que destruye a mediodía.
Podrán caer mil a mi izquierda, y diez mil a mi derecha, pero a mi no me afectará. No tendré más que abrir bien los ojos, para ver a los incrédulos recibir su merecido.
Te he puesto a ti Señor como mi refugio, a ti mi Dios como mi protección, ningún mal habrá de sobrevenirme, ninguna calamidad llegará a mi hogar. Porque tú ordenarás que sus ángeles me cuiden en todos mis caminos. Con sus propias manos me levantarán para que no tropezar con piedra alguna. Aplastaré al león y a la víbora; ¡hollaré fieras y serpientes!
«Tú Señor me librarás, porque me has unido a ti ;  Me protegerás, porque he reconocido tu nombre. Te Invocaré Señor, y me responderás; Tú el eterno estarás conmigo en momentos de angustia y me has prometido que me librarás y me llenarás de honores. Me colmarás con muchos años de vida y me hará gozar de mi salvación.»
Lo creo con todo mi corazón: Amén.

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