Hoy...No Quiero Planificar Sin Dios

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano
delicados-planificar29b



“Encomienda al Señor tu camino, y confía en él; y él actuará” Salmo 37:5
Hoy quiero compartir una meditación que tocó mi corazón al leer un devocional de Oswald Chambers.  Yo estaba iniciando mis primeros pasos para planificar mi día, cuando al leer este devocional tuve que reflexionar.
Chambers dice que este verso nos impulsa a tomar la determinación de no planificar sin Dios, porque Dios parece tener una manera deliciosa de perturbar nuestros planes cuando los hemos hecho sin contar con él.  Nos metemos en conflictos que Dios no escogió, y de repente nos damos cuenta de que tomamos nuestra decisiones sin él.  Qué ni siquiera le tuvimos en cuenta como factor vital en la planificación de nuestras vidas.
Nuestros planes nos parecen mejores y no nos atrevemos a consultar ante la presencia de Dios.  Hoy quiero planificar pero tomando a cuenta al Señor.  Se que soy dado a consultar con Dios las cosas espirituales pero a veces he creído que en las cosas prácticas y seculares de la vida, eso no tiene sentido, pero si tiene gran sentido porque Dios no es solo mi vida espiritual, sino también mi vida física y emocional.
Cuando pongo mis planes ante la presencia de Dios estoy asegurando una buena trayectoria, porque Dios no permitirá que yo tome un camino que al final me hará daño.  El salmista lo expresó con gran sabiduría cuando dijo: Encomienda al Señor tu camino, pon tu camino delante del Señor y confía en él y él hará. 
Dios es creador de todo y en él puedo confiar y estar seguro.  La confianza puesta en Dios siempre me llevará a puerto seguro porque aún cuando las tempestades se levanten, Dios estará conmigo y me llevará a su puerto y allí me rodeará de su gloria.  Hoy, tengo mucho por hacer, pero si eso no es planificado ante el Señor todo traerá tristeza y dolor.   Mas cuando todo está en el altar de Dios, traerá sus risas y sus cantos.
Hoy quiero tener un día planificado ante el Señor.
Señor, mi vida en tus manos está segura.  Mis planes y proyectos no son seguros, pero los tuyos si.  Hoy llego ante ti con esa confianza y seguridad de saber que eres mi Dios, mi Padre y mi dueño. Como Dios quieres guiarme por la vida con salvación, como Padre quieres tomarme en este día con tu bendición y como dueño quieres conducirme con tu sabia dirección.
Hoy, humildemente llego a tu presencia para pedirte que me sostengas con tu diestra y que no me dejes planificar nada que antes no haya puesto ante ti.  La vida contigo tiene sentido, la vida sin ti pierde importancia y hoy quiero que mi vida y mis quehaceres tengan sentido.  Amén.
Dr. Serafín Contreras Galeano.

Tocando a Otros a pesar de.....

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano

Mi corazón estaba más cargado de lo que jamás pensé podría estarlo. Estaba sentado en la sala de espera de la Unidad de Cuidados Intensivos a las 3:00 de la mañana, después de que mi hijo se viese involucrado en un accidente automovilístico. Él luchaba por su vida. Su hija, mi única nieta, trágicamente había perecido en el accidente. Mis pensamientos, temores y dolor no me dejaban conciliar el sueño.
Mientras estaba sentado allí, preguntándole a Dios por qué, Él me reveló Su gracia y paz. Allí se hallaba un hombre que más tarde descubrí había luchado contra un cáncer por 7 años, perdido a su esposa por el cáncer, y que tenía a su propio hijo en coma en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Sin embargo, este hombre se acercó a mi esposa y a mí y nos preguntó si necesitábamos una sábana o almohada.
refle ayuda09aEl hospital en Fort Worth, Texas le permitía a la gente literalmente “acampar” en la sala de espera de la Unidad de Cuidados Intensivos, y ya que éramos los nuevos en la manzana, no estábamos al tanto de esos detalles. Este hombre, quien todavía llevaba una enorme carga, se estiró y puso su fe en acción, aún en medio de su propia desesperación.
Dios me mostró, a través de el simple acto de bondad de este hombre, que Él se basta para sacarnos adelante de cualquier situación. Mi hijo sobrevivió y enterramos a nuestra nietecita de un año.
En medio de todo eso, he visto a Dios manifestarse y ofrecernos esperanza, aún en nuestra hora más oscura. Este simple acto de bondad me demostró que Dios puede obrar a través nuestro, aún cuando nuestras cargas nos tengan contra el piso.
Eddie Gallagher
Y se nos olvida que otros luchan más que nosotros, sufren más que nosotros y podrían llorar más que nosotros y sin embargo no retroceden si se encasillan, sino que han entendido la bendición de tocar a otro aún con gestos y detalles pequeños que podrían cambiar el rumbo de la vida.

Dios Cambia Nuestro Rostro

Tomado de: Gracia Para Cada Momento
Max Lucado
Por María Lozano


Puso luego en mi boca cántico nuevo,
alabanza a nuestro Dios
Salmo 40::3
Dios nos invita a mirar su rostro para poder cambiar el nuestro. Usa nuestro rostro descubierto para desplegar su gloria. La transformación no es fácil. El escultor de Monte Rushmore hizo frente a un desafío menor que el que encara Dios. Pero nuestro...

Las Misericordias de Dios

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano




Su misericordia en verdad es misericordia, y aun cuando la muerte nos impida ver sus efectos, sin embargo reconoceremos que la palabra del Señor nunca será desmentida. Estamos ciertos de que Dios concederá las promesas hechas a todos los hijos del pacto. Cada uno de los elegidos de Dios recibirá a su tiempo la gracia prometida. Son «firmes a toda simiente», desde la más pequeña hasta la más grande. 
Estamos ciertos de que el Señor continuará prodigando sus misericordias a su pueblo. Él no da para después quitar. Lo que concede es garantía de dones más espléndidos. Lo que aún no hemos recibido es tan seguro como lo que nos ha dado. Toda duda sobre el particular es injustificada. El amor, la palabra y la felicidad de Dios son ciertos. De muchas cosas podemos dudar, pero del Señor cantamos: «Para siempre es su misericordia ». Esta misericordia siempre es fiel y siempre cierta.
Hoy al recibir esa misericordia divina la extiendo a quienes me rodean.
Señor, Gracias por ser tan misericordioso conmigo. Tu misericordia viene a mi cada mañana. Amén.

Charles Spurgeon.

Lo que yo Soy, es lo que Importa

Tomado de: Renuevo de Plenitud
Por María Lozano

Una maestra decidió llevar este proyecto a la comunidad, para ver que clase de influencia tendría en ella. Dio a cada uno de sus estudiantes tres cintas, y les dijo que fueran e hicieran conocer a otros esta ceremonia de reconocimiento personal.
Entonces tendrían que hacer un seguimiento de los resultados, ver quiénes honraron a la clase la semana siguiente. Uno de los chicos de la clase fue a donde un joven ejecutivo de una compañía cercana, y le reconoció por haber planificado su carrera. Colocó una cinta azul en su camisa, y luego le dio otra de las cintas.
- Estamos haciendo en la clase un proyecto sobre reconocimiento -le dijo- y nos gustaría que usted busque a alguien quien admire para que le dé una de las cintas azules, y la otra para que esa persona haga lo mismo con alguien más, a fin de mantener esta ceremonia en marcha. Una vez hecho esto, por favor, infórmeme que sucedió.
Más tarde, ese mismo día, el joven ejecutivo fue a ver a su jefe, quien a propósito tenía fama de ser un individuo gruñón y de mal humor. Lo hizo sentar y le dijo que lo admiraba profundamente por ser un genio creativo. El jefe se sorprendió. El joven ejecutivo le preguntó si aceptaría la cinta azul como regalo, y le pidió permiso de colocársela en el pecho.
- Seguro, hazlo - contestó su sorprendido el jefe-.
El joven ejecutivo tomó la cinta azul y la colocó en el saco del jefe, sobre su corazón.
- ¿Me harìa un favor?, le dijo mientras le daba la última cinta, quisiera tomar esta cinta extra, y darla como prueba de admiración a alguien más, el chico que me dio estas cintas está llevando acabo un proyecto de su escuela. Queremos mantener en marcha esta ceremonia de reconocimientos, y ver como afecta a las personas.
Esa noche el jefe llegó a su casa, se dirigió a su hijo de catorce años de edad y se sentó con él.
- Hoy me sucedió algo increíble, le dijo. Estaba en mi oficina cuando uno de los jóvenes ejecutivos entró, me dijo que me admiraba y me dio una cinta azul por ser un genio creativo.
Después la puso en mi saco, sobre mi corazón, esta cinta azul que dice "Lo que yo soy, es lo que importa". Me dio una cinta extra y me pidió que encontrara a alguien más a quien reconocer. Mientras manejaba a casa esta noche, empecé a pensar a quien honrar con esta cinta, y pensé en ti.
Quiero darte este reconocimiento. Mis días son realmente agitados y cuando llego a casa no te presto mucha atención. A veces te grito por no sacar buenas notas en el colegio, y por tener tu dormitorio echo un desastre, pero esta noche quiero sentarme contigo aquí y hacerte saber que tú eres importante para mí. Tú y tu madre son las personas más importantes de mi vida. ¡Eres un gran chico y te amo!
El sorprendido muchacho comenzò a sollozar, y no pudo contener las lágrimas. Todo su cuerpo se sacudió.
- Papá, le dijo llorando y mirándolo firmemente, estaba planeando suicidarme mañana porque pensaba que tu no me querías. Pero ya no necesito hacerlo!

Marcos 6:34
Y saliendo Jesús vió grande multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y les comenzó á enseñar muchas cosas.
Proverbios 12:26
El justo hace ventaja á su prójimo: Mas el camino de los impíos les hace errar.
Lucas 10:27
Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.
Romanos 15:2
Cada uno de nosotros agrade á su prójimo en bien, á edificación.

Boleta de Calificaciones

Tomado de: El Poder De La Palabra
Por María Lozano






Era miércoles, 8:00 a.m., llegué puntual a la escuela de mi hijo -“No olviden venir a la reunión de mañana, es obligatoria - fue lo que la maestra me había dicho un día antes.

-“¡Pues qué piensa esta maestra! ¿Cree que podemos disponer fácilmente del tiempo a la hora que ella diga? Si supiera lo importante que era la reunión que tenía a las 8:30.

De ella dependía un buen negocio y... ¡tuve que cancelarla!

Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar. No recuerdo qué dijo, mi mente divagaba pensando cómo resolver ese negocio tan importante, ya me imaginaba comprando esa nueva televisión con el dinero que recibiría.

Juan Rodríguez!” -escuché a lo lejos -“¿No está el papá de Juan Rodríguez?”-Dijo la maestra.
“Sí aquí estoy”- contesté pasando al frente a recibir la boleta de mi hijo.

Regresé a mi lugar y me dispuse a verla. -“¿Para esto vine? ¿Qué es esto?” La boleta estaba llena de seises y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones que había obtenido mi hijo.

De regreso a casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba:

“Pero ¡si le doy todo! ¡Nada le falta! ¡Ahora sí le va a ir muy mal!” Llegue, entré a la casa, azoté la puerta y grité: -“¡Ven acá Juan!” Juan estaba en el patio y corrió a abrazarme. -“¡Papá!” -“¡Qué papá ni que nada!” Lo retiré de mí, me quité el cinturón y no sé cuantos azotes le di al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él. “¡¡¡¡ Y te me vas a tu cuarto!!!”-Terminé.

Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.

Mi esposa no dijo nada, sólo movió la cabeza negativamente y se metió a la cocina.

Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa se acercó y entregándome la boleta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco, me dijo:

-“Léele despacio y después toma una decisión...”. Al leerla, vi que decía: BOLETA DE CALIFICACIONES Calificando a papá:

Por el tiempo que tu papá te dedica a conversar contigo antes de dormir: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para jugar contigo: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ayudarte en tus tareas: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica saliendo de paseo con la familia 7
Por el tiempo que tu papá te dedica en contarte un cuento antes de dormir 6
Por el tiempo que tu papá te dedica en abrazarte y besarte 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ver la televisión contigo: 7
Por el tiempo que tu papá te dedica para escuchar tus dudas o problemas 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para enseñarte cosas 7

Calificación promedio: 6.22

Los hijos habían calificado a sus papás. El mío me había puesto seis y sietes (sinceramente creo que me merecía cincos o menos) Me levanté y corrí a la recámara de mi hijo, lo abracé y lloré. Me hubiera gustado poder regresar el tiempo... pero eso era imposible. Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por las lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo: -“¡Te quiero papito" Cerró sus ojos y se durmió.

¡Despertemos papas! Aprendamos a darle el valor adecuado aquello que es importante en la relación con nuestros hijos, ya que en gran parte, de ella depende el triunfo o fracaso en sus vidas.

¿Te has puesto a pensar que calificaciones te darían hoy tus hijos? Esmérate por sacar buenas calificaciones...

¡Preciosa Historia

Tomado de: Dios Es Bueno
Por María Lozano




En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:
-¿Tú crees en la vida después del parto?
- Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
- ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?
- No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.
- Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
- Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.
- ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?
- ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
- ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.
- Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella...

Entrada destacada

Jesús Interviviene en Nuestro Sufrimiento

 Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano Cuando ya se acercaba a las puertas del pueblo, vio que sacaban de allí a un muerto, hijo único...