Tomado de: Devocionales
Por María Lozano
Solo se le va a abrir al que golpea e insiste. Al que llama y persiste, se le abrirá. Por eso no se canse, no abandone, siga insistiendo, porque Dios le responderá. La oración persistente abrirá las puertas. La puerta no es el lugar en sí mismo, siempre que uno abre una puerta es para ir hacia otro lado, nadie se queda debajo del dintel. La puerta es un estado de transición para recibir más de Dios. Le profetizo que Dios tiene para usted puertas abiertas que le llevarán a un nuevo nivel espiritual y a nuevas bendiciones.



