Tomado de: Mi Devocional
Por María Lozano
LECTURA: SALMOS 1:1-6
La historia de Marie Curie (1867-1934) sigue siendo tan impactante hoy como lo fue en la etapa más sobresaliente de su carrera, cuando se convirtió en la primera mujer galardonada con el Premio Nobel de Física en 1903; posteriormente, recibió un segundo Premio Nobel, pero esta vez de Química en 1911.
Tan extraordinaria contribución a la humanidad también tuvo un precio muy alto en la salud de la señora Curie, quien murió de leucemia luego de sus amplísimas exposiciones a la radioactividad. Aún hoy, cualquier persona que quiera tomar los diarios de esta impresionante mujer, tiene que usar ropa protectora contra la radiación.
Por supuesto, nadie se aproximaría a material radioactivo sin protección por más curioso que fuera. Pero hoy, muchos parecen indiferentes ante otro tipo de exposición que también es mortal, nos referimos a las consecuencias del pecado. El Salmo 1 nos advierte sobre las consecuencias de las actitudes, vocabulario y comportamiento pecaminoso. (v.1,4-6)..