Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
“¡Deja que el amor sea tu meta más alta!”
1 Corintios 14:1 (NTV)
Los seres humanos tenemos una asombrosa capacidad tanto para recordar como para olvidar. Recordamos cada pequeña herida que hemos experimentado, pero olvidamos las lecciones que esas heridas nos enseñaron. Y así, terminamos necesitando aprender las mismas lecciones una y otra vez.
Por eso necesitamos aprender a orar como David: “Enséñanos a usar sabiamente todo el tiempo que tenemos” (Salmo 90:12 NVI).
En los próximos días, con la ayuda del Señor, veremos tres verdades que a menudo aprendemos sobre la vida y las relaciones, pero que luego olvidamos demasiado rápido.
Estas tres verdades te ayudarán a enfocar tu vida y reducir la sobrecarga. Si las practicas y las aplicas, tendrás una vida más saludable. Tendrás una familia más feliz. Tendrás un negocio más productivo. Y si todos siguiéramos estas verdades, el mundo experimentaría relaciones más significativas y comprometidas.
Hoy comenzaremos con la primera verdad: *El mejor uso de la vida es el amor*
La Biblia dice en 1 Corintios 14:1: “¡Que el amor sea tu meta más alta!” (NTV) En otras palabras, haz del amor tu prioridad número uno. Conviértelo en tu objetivo principal. Haz que sea tu mayor ambición. Haz que sea tu propósito de vida. No digas: “Una de las cosas que quiero en la vida es llevarme bien con las personas”. No lo pongas de esta manera. ¡Hazlo tu prioridad número uno!
¿Por qué Dios dice que hagas del amor tu meta más alta? Hay dos razones:.