EL SELLO DE LA VERDAD (testimonio)


Tomado de La Buena Semilla
por María Lozano

Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es la verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes. (1 Tesalonicenses 2:13).


“En el mensaje de Cristo encuentro tal grandeza, tal sabiduría revolucionaria en cuanto al amor por los demás, en su invitación a entregar a Dios todo nuestro ser…
En el Evangelio encuentro tal fuerza para romper el caparazón del egoísmo, de la rutina y del desánimo que nos cubre a lo largo del día...
Encuentro tal grandeza en la posibilidad que cada creyente tiene, incluso los que están inmovilizados en una cama del hospital, para intervenir a favor de los demás…
Encuentro tal vitalidad en la actitud cristiana de esperanza ante las pruebas que marcan nuestra existencia, a las que nadie escapa, ni usted ni yo…
Encuentro tal estímulo para la búsqueda, la ciencia, como para el progreso intelectual y espiritual que me permiten profundizar en la verdad…
Sí, en el mensaje del Evangelio encuentro tal potencial de gozo y de audacia, tal sentido de la vida, que para mí ese mensaje lleva el sello de la verdad…
La vida, con todo lo que ostenta de compleja, de evolutiva, de inestable, de bueno, de malo, pero también con sus esperanzas y entusiasmo, está iluminada por la persona de Cristo”
¡Que Dios nos muestre cada día su amor!

POR UN DÓLAR


Tomado de Reflexiones para el Alma
por María Lozano


Hace años un sacerdote fue trasladado a la ciudad de Houston. Cuando se bajó del tren, tomó un autobús para ir al centro de la ciudad.

Al sentarse, descubrió que el chofer le había dado un dólar de más en el cambio.
Mientras consideraba qué hacer con el dólar, se decía a si mismo: Olvídalo, es solo un dólar
¿Quién se va a preocupar por tan poca cantidad?, de todas formas la compañía de autobuses gana muchísimo dinero y sus tarifas a veces son excesivas. Seguro que no echarán de menos un dólar.
Acéptalo como un regalo de Dios.

Pero cuando llegó a su parada, se detuvo y pensando de nuevo, decidió darle el dólar al conductor.
Se acercó y le dijo:
Tome, usted me dio este dólar de más.

El conductor sonrió y le respondió;
Sé que usted es el nuevo sacerdote del pueblo. Había pensado regresar a la iglesia porque hace ya unos años que dejé de ir, pero antes quería ponerle a prueba y ver que haría usted si yo le daba cambio de más.

El sacerdote se bajó del autobús profundamente alterado, pensó: Oh Dios, por poco vendo a Tu Hijo por un miserable dólar.

Nuestras vidas serán la única Biblia que algunos leerán, así que no olvides ser ejemplo en todo lo que haces.

“Ninguno tenga en poco tu juventud; sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12)

“Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” (Juan 13:15)

¡Ayúdanos Señor a ser ejemplo para todos!

¿DESESPERACIÓN O CONSUELO?

Tomado de La Buena Semilla
por María Lozano

Sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor, pensamientos de paz, y no de mal para daros el fin que esperáis. (Jeremías: 29:11).
No os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. (1 Tesalonicenses 4:13).


Los creyentes de Tesalónica le habían contado al apóstol Pablo sus inquietudes respecto a la muerte de sus familiares. Se preguntaban que sucedería con ellos cuando Cristo viniese a buscar a los suyos. El apóstol los tranquilizó revelándoles de parte del Señor que todos los rescatados de Cristo, muertos o vivos, oirán el llamado del Señor e irán a su encuentro (cap. 4:13-18). Y concluye diciendo: “Alentaos los unos a los otros con estas palabras”. Por otro lado les habló de los que pierden a uno de los suyos y “que no tienen esperanza”. Si no hay esperanza respecto a los que se fueron, no hay consolación posible. Por eso permanecen sumidos en la tristeza, haciéndose, miles de preguntas: ¿Dónde están? ¿Desaparecieron en la nada? ¿Están en una especie de descanso? ¿Están sufriendo en los tormentos? ¿Se ha reencarnado? ¡Cuántas preguntas sin respuesta carcomen a los que no quieren creer lo que Dios dice!
Dios no deja al hombre la duda. Efectivamente, no hay ninguna esperanza para los que mueren en sus pecados (Juan 8:21-24), es decir, sin haber creído en Jesucristo, sino “una horrenda expectación de juicio”
(Hebreos 10:27). Pero para los que han depositado su confianza en el Hijo de Dios, quien murió por ellos en la cruz del Gólgota, no se trata sólo de esperanza, sino que tienen una seguridad: “estar con Cristo” por toda la eternidad, “lo cual es muchísimo mejor” (Filipenses 1:23).
¡Que Dios nos de consuelo!!

PERFECTO



Tomado de Devocional PC "Tu momento de Dios cada dia"
por Maria Lozano

“Mis ojos pondré en los fieles de la tierra para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, ese me servirá” (Salmo 101:6)


Hay muchos lugares públicos que tienen un cartel en la puerta que dice “Este local se reserva el derecho de admisión”. Con ello tienen la posibilidad de seleccionar quien entra y a quien dejan afuera. Incluso tienen en la puerta algunos muchachos musculosos que impiden que ingresen los indeseables.

Siempre se trata de elegir lo mejor. Hay lugares en los que no se puede entrar si no se tiene la vestimenta apropiada. Los seres humanos nos caracterizamos por discriminar. Siempre menospreciamos lo que no nos gusta y valoramos lo que queremos.

Catalogamos a las personas según el dinero que tienen, la ropa que usan, el nivel de estudio logrado, el cargo que ocupa en la empresa, el poder que tienen. Nos juntamos con los compañeros mas reconocidos del colegio porque están con más onda. Nos juntamos con el grupo de chicas más lindas, porque todos desean mirarlas. Y segregamos a otros que aparentemente, no tienen esos valores.

Dios no es así no discrimina. Dios a todos recibe, no deja a nadie afuera. No tiene salones VIP para los importantes y deja a los otros en la puerta. Él tiene amor para todos y para cada uno.

Pero aunque acepta a todos, es también justo y tiene sus preferencias. Él salmista nos recuerda que los ojos de Dios están sobre los fieles. Solo el que ande en los caminos de la perfección puede servir a Dios.

Y esto no es una contradicción. Es una consecuencia lógica. Dios no puede dar responsabilidades en Su Reino a individuos mediocres. No le niega la entrada a nadie, pero en la distribución de funciones, Dios elige lo mejor. Porque Dios es Excelente, y busca la excelencia. No se puede hacer de otra manera. Dios hizo, hace y hará todo de manera sublime y perfecta. No hay error, no hay falla, no hay nada incorrecto en lo que Dios hace y para delegar Su obra busca personas que tengan el mismo carácter.

Solo el perfecto de corazón, el que busca cada día de no pecar y que intenta vencer la tentación, es el que está capacitado para servir a Dios. ¿Estás vos capacitado?

Reflexión- Para Dios solo la excelencia.

CONVOCADO


Tomado de Devocional PC "Tu momento con Dios cada día"
por María Lozano

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, Él os de,” (Juan 15:16)


En la escuela primaria el peor momento en el recreo eran los primeros 5 minutos cuando se armaban los equipos para jugar a la pelota. Nunca fui un gran jugador, nunca fui un destacado, y todos lo sabían.

Era terrible ver como cada capitán llamaba a los otros chicos para formar sus equipos y quedábamos en el grupo sin convocar los peores jugadores. Siempre se llamaba a los mejores primero y por lo general a mi me llamaban anteúltimo.

Uno siempre elige lo mejor. Cuando comemos pizza, elegimos la porción con más queso. Es algo natural que sale inconscientemente. Jamás elegimos algo malo o roto pudiendo tener lo mejor. Jamás elegimos una ropa sucia o rota para ponernos para ir a una fiesta.

Me maravilla esta frase de Jesucristo. Él me eligió a mí. De todo el universo, de toda la increíble creación, de entre tantos seres perfectos e importantes, Jesucristo me eligió a mí, que era el peor de todos. Es increíble pensar en el amor supremo de Cristo, que me eligió a pesar de lo que era.

No tenía ningún mérito personal para ser convocado. Todo lo que hacía estaba mal, mi persona y mis actos eran totalmente contrarios a lo que Jesucristo estaba buscando. No tenía ninguna capacidad, no hacía nada bien. Merecía el infierno y la total condenación. Mis pecados y mis actos solo merecían el peor de los castigos y Dios sería justo si me condenara por la eternidad a causa de mis terribles e innumerables faltas.

Sin embargo Cristo me amó, me ama y me seguirá amando siempre. Y me dio esta posibilidad increíble de ser hijo de Dios, de ser heredero del Cielo, de formar parte del Reino de Dios. Me sacó de mi condenación eterna, que por derecho merecía, y me colocó en su Gloria.

Jesucristo también te eligió a vos. Sos importante, valioso y especial para Él. Tanto que estuvo dispuesto a morir en tu lugar. No te desvalorices, no pienses que no servís, que no valés, que no sos importante. Fuiste elegido por Jesucristo.

Reflexión- Sos el primer convocado, sos importante.














2

ORDEN


Tomado de Devocional PC "Tu momento con Dios cada dia"
por María Lozano
“Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba lo vio, y le dijo
Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que me hospede
En tu casa”. (Lucas 19:5)


Las señoras siempre tratan de tener su casa ordenada y linda pero cuando esperan visitas se esmeran más. Se preocupan para arreglar cada pequeño detalle. Saben que su casa las representa.

Era conocida la fama de Cristo para todo Palestina. Zaqueo salió esa mañana dispuesto a ver a Jesús y se subió a un árbol. Quizá comentó su plan con su mujer y le pidió consejo. Y cuando menos lo esperaba Jesús lo llama y le pide ir a su casa. Zaqueo baja deprisa y fue con Jesús a su casa. Seguramente envió un siervo para avisarle a su mujer que iba con Jesús y que llegaría muy pronto. Me imagino la situación de la esposa de Zaqueo.

¡Cómo habrá corrido esa mujer buscando el mejor mantel, limpiando todos los muebles de nuevo, tirando los cacharros viejos que no servían, barriendo dos veces el piso, acomodando los sillones y la ropa desordenada, guardando los papeles que había sobre la mesa, buscando algo mejor para preparar la comida! ¡Venía un invitado muy especial! ¡Venía Jesús!

¿Cómo prepararías tu casa si Jesús fuera de visita a almorzar? ¿Qué cosas esconderías dentro del armario? ¿Qué palabras o actitudes esconderías en el rincón de tu corazón? ¿Qué cosas dejarías de hacer y qué cosas comenzarías a hacer? ¿Qué libros o casetes dejarías a la vista y cuáles esconderías? ¿Qué tan gentil serías con tu mujer, con tu madre, con tu hermano solamente porque viene Jesús a almorzar?

El problema es que no tenemos conciencia que Jesús vive con nosotros y está todos los días, a toda hora y en cada habitación. Y la preocupación y esmero de la mujer de Zaqueo debería ser nuestra cada día. Hay muchas cosas que cambiarías si estuvieras parado frente a Jesús y te estuviera mirando. Y lo terrible es que Jesús siempre es tu invitado, siempre está presente: No hay día que no está al lado tuyo.

Cristo siempre está al lado tuyo y siempre te está mirando. El invitado de lujo, está siempre presente.

Reflexión- Que tu casa esté siempre en orden.

LA ORACIÓN DE SU NIETO


Tomado de La Buena Semilla
por María Lozano

A ti he clamado, oh Señor, y de mañana mi oración se presentará delante de ti.
(Salmo 88:13)
Invoqué en mi angustia al Señor, y él me oyó.
(Jonás 2:2)
Yo sabía que siempre me oyes.
(Juan 11:42)
Constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos.
(Romanos 12:12-13)

Ya era tarde y había llegado el momento para Patricio de ir a la cama. El niño abrazó cariñosamente a sus padres y luego volviéndose hacia su abuela, también la besó y le dijo: -Buenas noches abuelita, voy a acostarme. ¿Necesitas algo? –No, hermosura, pero, ¿Por qué me preguntas eso?
-Porque voy a hacer mi oración, fue la respuesta.
¿No es ésta una lección para nosotros? ¿Es así como empezamos y terminamos nuestros días?
Dichosos los abuelos que se benefician de las oraciones de sus nietos, y viceversa. ¡Qué privilegiados son los nietos cuyos nombres son pronunciados de rodillas cada mañana y cada noche por sus padres y abuelos! Por ejemplo, para los jubilados, ¿Hay una actividad que tengan más valor? Muchos de ellos cuidan con esmero su jardín. ¿No merecen las jóvenes almas que tienen a su cargo ser cultivadas días tras día a fin de que lleven fruto para Dios?
A los 80 años de edad, el autor de estas líneas no ha olvidado la corta oración que su mamá le enseñó a pronunciar cada noche al pie de su cama, cuando aún era niño. “Señor Jesús, enséñame a conocerte y a amarte…”.
¡Que así sea Señor!

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