Por María Lozano
Uno de los veinticinco nombres usados en referencia al Espíritu Santo es el de Espíritu de gracia y súplica. No hay manera de vivir en victoria sin entender el rol del Espíritu Santo en empoderar nuestras vidas y enseñarnos a orar, pidiendo a Dios por cuanto necesitamos en lugar de tratar de hacer que las cosas se den por sí mismas.
El Espíritu de gracia es Aquel quien trae toda buena dádiva a nuestras vidas, todo cuanto necesitamos. Su rol múltiple como Consolador, Consejero, Ayudador, Intercesor, Defensor, Fortaleza y Refugio puede resumirse al decir que su propósito es intervenir en nuestras vidas y hacer que todas obren para la gloria de Dios....




