Cuando menos lo esperas

Tomado de: Entre café y libros

Por María Lozano


La vida te da sorpresas, cuando menos lo esperas.
Crees haberlo vivido todo.
Y en un santiamén, recuerdas que olvidabas algo inquietante, algo lindo.
Ese detalle tan fino que te hizo feliz.
Y cuando se es feliz se es valiente y se es generoso.
En esa esquina que por primera vez sucedió.
Y sucedió por azar.
Así llegan los gratos instantes inevitables..

Queriéndote más

 Tomado de: Entre café y libros

Por María Lozano


Y de pronto aparecí a tu lado.
Queriéndote más de lo que imaginé y tú extrañándome a diario.
Ni tú ni yo supimos cuándo sucedió.
Es lindo saberte, es bello pensarte, es único amarte..

Cuerpos calados

 Tomado de: Entre café y libros

Por María Lozano

Te recordaré cuando la lluvia inunde las calles
y empapados nos encontremos,
deseando estar juntos,
acariciándote y tú besándome.
Así como nuestra primera vez
que nos miramos,
no dijimos nada,
nuestros brazos coincidieron,
creí estar en el paraíso.
Te pregunté ¿Te quedarás? Quiero amarte hoy.
Olvidaremos la vida allá afuera,
solo escucharemos la lluvia..

Hermoso ejemplo de amor

 Tomado de: Viviendo en salud

Por María Lozano

Una joven decidió llevar a su madre al parque para pasar la tarde juntas. La madre, ya en una edad avanzada, caminaba despacio, apoyándose en su bastón. Durante el paseo, la madre tropezó en varias ocasiones y, en un momento, cayó al suelo.
Algunos de los que pasaban por allí las observaban con una mezcla de lástima y desaprobación, pero la hija permanecía tranquila, siempre atenta a su madre.
Después de un rato, se sentaron en un banco. La hija, sin mostrar ningún signo de molestia, se agachó para ajustar los zapatos de su madre, asegurándose de que estuvieran bien colocados. Luego, con ternura, acarició las manos de su madre, ahora frágiles por el paso del tiempo.
Cuando se levantaron para continuar el paseo, una mujer que las había estado observando se acercó a la hija y le dijo:
—Disculpa, creo que olvidaste algo en el banco.
La hija, algo sorprendida, respondió:
—No, no he dejado nada.
La mujer, con una sonrisa, le contestó:
—¡Sí, dejaste algo! Dejaste un hermoso ejemplo de amor hacia los padres y una lección para todos los que te vimos..

La tristeza

 Tomado de: Mariaelena Merchez

Por María Lozano

Iba yo por un camino, cuando una voz de mujer detrás de mí me dijo:
- ¿Me conoces?
Me volví y le contesté:
- No recuerdo tu nombre.
Ella me dijo:
- Yo soy aquella Tristeza profunda que sufriste hace tiempo.
Sus ojos se parecían a la mañana cuando el rocío está todavía en el aire.
Permanecí en silencio y luego le pregunté:
- ¿Has perdido aquella carga inmensa de lágrimas?
Ella sonrió sin contestarme..

Conversando con el nieto

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Un abuelo le dijo a su nieto:
"Hijo, hay tres cosas que debes buscar en la vida: la mejor compañía, la mayor riqueza y el mayor conocimiento."
El nieto, intrigado, respondió: "Abuelo, ¿cómo puedo obtener todo eso si no tengo ni amigos, ni dinero, ni educación?".

A todo

 Tomado de: Entre café y libros

Por María Lozano

A todo le pongo pasión.
A la vida, al gusto y al amor.
A la vida que sólo es una y por lo tanto la vivo.
Al gusto, desde descansar y disfrutar, hasta reír y llorar.
Al amor, al bendito amor que di, doy y daré..

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