Denso y majestuoso amor

 Tomado de: Guillermo Rosales Medellín

Por María Lozano

Así tal cual,
como penetran los rayos solares
en un denso bosque
lleno de majestuosos árboles,
así penetró
tu majestuoso amor,
en mi densa vida,
con tus rayos
únicos,
y la iluminaste...
Guillermo Rosales Medellín.
Derechos Reserva

Sueños y despertares

 Tomado de: Guillermo Rosales Medellín

Por María Lozano



La imborrable distancia
vacía nuestros corazones insatisfechos.
Desencanto vivo, ceguera mental.
En los sueños y el despertar quiero verme triunfante.
Sanando de tal herida, el amor todo lo cura.
La utópica forma de la soledad,
y el resplandor de la esperanza engaña causante.
El dolor eterno, constante y atenuante..

Amor de Vidas Pasadas

 Tomado de: La voz del corazón

Por María Lozano

Mi alma se quedó dentro de tu alma,
amor de vidas pasadas,
amor que nunca acaba.
Entre lazos invisibles, viviremos unidos,
amor mágico, amor divino,
amor que no lo desvanece lo vil del destino.
Somos una sola alma,
por el amor encadenada
perteneciéndonos desde vidas pasadas..

Mucha tristeza

 Tomado de: Empty Mind

Por María Lozano

“El día que vi llorar a mi madre porque no nos alcanzaba para pan, supe que si quería una vida distinta… tendría que coserla con mis propias manos.”

Nací en un pequeño pueblo de Galicia, España. Mi padre era empleado del ferrocarril, y mi madre limpiaba casas. No teníamos casi nada. Recuerdo una noche en particular: mi madre fue a comprar comida fiada… y la señora del negocio le dijo que no más, que ya debíamos mucho. Volvimos caminando en silencio. Yo tenía 12 años y ese fue el primer día que odié la pobreza con todo mi ser.
Dejé la escuela y empecé como repartidor en una camisería. Observaba cómo cosían, cómo vendían, cómo trataban a los clientes. Cada noche volvía a casa con las manos llenas de hilo y la cabeza llena de ideas. Con el tiempo, me atreví a confeccionar batas de baño junto a mi esposa. Las vendíamos casa por casa. No teníamos local, ni marca, ni dinero. Solo determinación. .

Carta de un padre su hija:

 Tomado de: Letras de Maar

Por María Lozano

“Enamórate de un hombre que te ame tanto como yo”
Sé que no puedo elegir por ti, pero me gustaría verte al lado de un hombre que supiera apreciarte por lo que eres, que te amara y que te respetara siempre y en todo momento, y que te cuidara de todos los peligros, porque aún sigues siendo mi pequeñita y te sigo viendo frágil y chiquita como cuando eras una niña.
Enamórate de un hombre hecho y derecho, que se pierda en tu mirada, que te vea como nunca ha visto a ninguna otra mujer, que lo dé todo por ti. Enamórate de un hombre que sea capaz de defenderte de monstruos y dragones, y que quiera librar mil batallas en tu nombre.
Enamórate de alguien que sea lo suficientemente hombre como para cocinarte cuando tú estés cansada, como para coserte el botón de tu blusa mientras tú te maquillas, como para darte un masaje relajante cuando te encuentres estresada.
Enamórate de un hombre que, sin importar sus creencias religiosas, valore la espiritualidad. Un hombre que, además, tenga en alta estima a la familia y a la amistad. Un hombre honrado, que lo único que sea capaz de robar sea tu corazón..
Enamórate de un hombre que no solamente te diga mil veces te amo, sino que te lo demuestre con acciones y con esos pequeños detalles que no dejan lugar a dudas, como acariciar tu cabello mientras te mira fijamente a los ojos o llevarte de la mano orgulloso mientras caminan por la calle.
Enamórate de un hombre al que le interese colmarte de felicidad, que siempre te haga sonreír y que haga lo posible por ponerte de buen humor incluso en los momentos más difíciles.
Enamórate de un hombre que no sea presuntuoso, que tenga un carácter humilde aunque posea muchos bienes materiales, un hombre al que no le guste discriminar a la gente por su condición económica. Un hombre para el que tú seas su mayor tesoro, su joya más preciada..

Soñé en escribirte

 Tomado de: Guillermo Rosales Medellín

Por María Lozano

Imaginé unas rimas.
Pero ya todas las metáforas suenan trilladas.
Intento, invento, adivino palabras.
No quiero escribir como los otros.
Porque no dicen nada, nada que me acerque a ti, que te enamore.
Busco esa palabra que te llegue.
Pero no la encuentro,
tal vez no sea con palabras que te pueda enamorar..

De mis sueños, sueño

 Tomado de: Hostilio Macias

Por María Lozano

Había mucho garbo
cuando ponía
su cuerpo a andar,
en su boca
era todo prosa
al hablar,
reflejarme en sus ojos
era cuanto yo quería
y mirar su sonrisa
para mi alma alegrar,
todo lo demás
lo podía imaginar,
pero no hace falta
a nadie contar,
si las estrellas
la hubieren podido ver,
seguro de envidia
sentirían desfallecer.
De tanto admirar
empecé a notar,
que aunque cercana
muy lejana
ella podría estar,
si la tomara
de la mano solía pensar,
nunca más
la habría de soltar..

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