Sentimientos a flor de piel

 Tomado de: Poeta enamorado de la Luna

Por María Lozano

En el crepúsculo lento del mar
cuando el sol se despierta al
naufragar el cielo se viste de
rosa y naranja y el día cansado
en silencio se marcha.
Ahí se dibuja un corazón de
luz, púrpura y fuego suave
como tú y en su latido milagro
fiel aparece tu rostro mirándome
a el..

Velad y Orar

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: MARCOS 14:26-52
Luego regresó a sus discípulos y los encontró durmiendo. Simón, le dijo a Pedro: «¿Duermes? ¿No pudiste velar ni una hora? Velad y orad para no caer en la tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil». Marcos 14:37-38.
El enemigo no tuvo mucha resistencia en Pedro. Siquiera es necesario amenazarlo con arrojarlo a los leones o quemarlo en la hoguera. Su determinación se derrumba con el simple recurso de adormecerlo tanto que no pueda orar. Eso es todo; y esa tremenda determinación, esa firme resolución, se disuelve, y Pedro queda tan débil como una masilla de harina. Es débil porque le falta el fortalecimiento de la oración. El diablo solo tuvo que adormecerlo, eso es todo. Estoy seguro que fue un ataque satánico. La espada que Jehová blandía, que hería y angustiaba al Hijo de Dios, ahora afectaba a los discípulos, y Satanás pudo aparecer como un sigiloso hombre de arena, infundiéndoles sueño en los ojos. Así que se durmieron en lugar de orar.
Jesús analiza la situación. Viene y los encuentra, y hay casi un toque de humor. Después de despertarlos, les dice a sus discípulos: «Pedro, ¿no pudiste velar una hora? ¿No pudo tu resolución y tu férrea determinación durar al menos lo mismo?». Luego nos explica por qué Pedro no pudo hacerlo. «El espíritu está dispuesto, Pedro. Conozco tu corazón. Sé que me amas. Tu espíritu está perfectamente dispuesto. Pero Pedro, confiaste en tu carne. La carne es débil».
Todos hemos sentido esto, ¿no es cierto? Se nos ha pedido que hagamos algo y decimos: «El espíritu está dispuesto, pero la carne está lista para el fin de semana». La carne es débil. Jesús dice que esa es la naturaleza de la carne. Ese sentido humano de independencia, la confianza que tenemos en nosotros mismos, siempre es débil en la hora de la prueba. No resiste la prueba. Este es el análisis que Jesús da del problema de Pedro. La clave es la oración. Si Pedro, sintiéndose somnoliento y débil, hubiera seguido el ejemplo de Jesús y se hubiera entregado al Padre y le hubiera contado el problema, el Padre lo habría ayudado a superarlo, y no habría negado a su Señor..

Entrada destacada

Sentimientos a flor de piel

 Tomado de: Poeta enamorado de la Luna Por María Lozano En el crepúsculo lento del mar cuando el sol se despierta al naufragar el cielo se v...