CUANDO DIOS NOS INTERPELA


Tomado de La Buena Semilla
por María Lozano

Ellos no oyeron… para no… recibir corrección. (Jeremías 17: 23
(El Señor dijo:) Te he hablado… mas dijiste; No oiré.(Jeremías 22:21)
Mirad que no desechéis al que habla. (Hebreos 12:25)


El humorista Mark Twain hablaba de la Biblia con uno de sus amigos. Éste último le dijo; “Lo que me perturba de la Biblia es todo lo que no entiendo” “A mí me pasa todo lo contrario, respondió Twain, lo que me perturba de la Biblia es precisamente todo lo que entiendo”
Por medio de ese dicho afirmaba una gran verdad. Lo que realmente nos interpela de la Biblia es lo que comprendemos muy bien, pero que no queremos tener en cuenta. Los israelitas, por ejemplo, habían captado bien el valor de los diez mandamientos, pero el problema consistía en poner en práctica esas advertencias divinas.
Cierto día Jesús explicó a Nicodemo, un hombre culto y rico, las bases del “nuevo nacimiento”.
“El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije; Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:5-7).
Al igual que un niño, con simplicidad y humildad, sometámonos a la autoridad de la Palabra de Dios.
Sólo con esta condición podremos entrar en el reino de Dios (Mateo 18:3).”La fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Dios”. (Romanos 10:17).
¡Señor que podamos oír tu Palabra!

LA REBELDÍA


Tomado de La Buena Semilla
por María Lozano
Habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. (Romanos 1:21).
(Jesús dijo:) Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. (Juan 12:46).


Periódicamente la insatisfacción y la rebeldía amenazan nuestra civilización. Algunos jóvenes, descontentos con el legado de sus antepasados, reaccionan con violencia. Algunos incluso acusan las bases de nuestra sociedad. Defienden la idea de tener más libertad y menos obligaciones. Quieren liberarse de las cadenas del pasado con la ilusión de que eso los conducirá hacia un mundo mejor. Sin embargo, el malestar y el desorden de muchos jóvenes, ¿No vienen acaso del hecho de que sus mayores quieren vivir su vida sin Dios? El abandono de valores como el temor a Dios, el amor al prójimo, el respeto a las autoridades, el matrimonio, la familia y la solidaridad, ¿no sería lo que conduce nuestra sociedad a la ruina?
A usted que es joven, nos gustaría darle un mensaje de esperanza. Con Jesús descubrirá un sentido a su vida, una felicidad que la sociedad de consumo no puede ofrecer, es decir la felicidad de ser amado por Dios.
Dios ama a todos los hombres, sea cual sea la injusticia que los lleva a rebelarse o el odio que los atormenta. Él dio a su Hijo Unigénito para salvarlos. Pero es necesario reconocer ante él todo lo que hemos hecho mal, y entonces nos dará su perdón y su paz.
Lea la Biblia, en ella encontrará al Dios de amor.

SÓLO APARIENCIAS


Tomado de La Buena Semilla
por María Lozano

Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan. (Tito 1:10).
Amadores de los deleites más, que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella. (2 Timoteo 3:4-5)


La Iglesia, tal como Dios la ve, está compuesta por todos los que han acudido a la cruz de Jesucristo, han reconocido se culpabilidad ante Dios y han aceptado a Jesús como su salvador personal. Entonces les fue dada una nueva vida, recibieron al Espíritu Santo y pasaron a estar unidos a Cristo y a sus hermanos para así formar un único conjunto espiritual. Desgraciadamente muchos llevan el nombre de cristianos pero nunca han pasado por el nuevo nacimiento (Juan 3:3-7). Por supuesto, han sido bautizados, quizás asistan con regularidad a un oficio religioso; pero aunque forman parte de la cristiandad, pero no pertenecen a la Iglesia de Cristo.
A ellos precisamente queremos dirigirnos individualmente y decirles: ¡Reflexione bien! ¿Ha nacido usted de nuevo? ¿Pertenece a Jesucristo? ¿O es acaso como una de esas vírgenes insensatas de la parábola, que posee una lámpara pero no tiene aceite para que alumbre? (Mateo 25:1-13). ¿Se conformaría con una religión que ofrece una falsa seguridad, sin tener la vida de Dios? Quizás usted acepta intelectualmente algunas verdades bíblicas, pero no ha abierto su corazón a Jesús. Si es así, sepa que todavía está perdido. Tiene que volverse a Dios cuanto antes. Al creer el Evangelio usted nacerá de nuevo y pasará a ser un hijo de Dios, junto con todo lo que implica esa maravillosa relación.
¡Que Dios nuestro Padre lo ilumine en su decisión!

EL VIAJE MÁS HERMOSO


Tomado de La Buena Semilla
por María Lozano

Al pasar por una agencia de viajes siempre veo múltiples ofertas para ir de vacaciones a los lugares más hermosos de la tierra. La verdad es que dan ganas de hacer las maletas e irse de viaje.
Pero en realidad quiero algo diferente. Deseo ir más lejos; me apetece ir a un país en donde no haya dolor ni tristeza y de donde no regrese. Usted dirá que estoy loco y que un viaje así no existe, pero se equivoca.Ya tengo mi pasaje y estoy esperando el momento de la partida. ¿ Le interesa saber más? Entonces le explico.
Mi boleto es Jesucristo. Él lo pagó por mí, pues yo no hubiese podido hacerlo; está fuera de mi alcance. Su sangre vertida en la cruz me lava de mis pecados y me abre el acceso a la presencia de Dios. Mi destino es el cielo, la del Padre, en donde está preparado un lugar para mí: El momento de la salida es el regreso del Señor Jesús por los suyos, lo cual sucederá muy pronto. Resucitará a los creyentes que murieron y transformará a los que aún estén vivos en ese momento. A todos dará cuerpos nuevos; para que vivan eternamente con Él en el cielo, y una vez que hayan entrado en la gloria celestial, no regresarán más a la tierra.
Todavía hay lugar; Dios lo está esperando. Acepte hoy su gracia y, al igual que yo, prepárese para ése último viaje

EL HEROÍSMO


Tomado de La Buena Semilla
por María Lozano

Os escribo a vosotros, jóvenes, porque
habéis vencido al maligno. 1 Juan 2:13.
Portaos varonilmente, y esforzaos.
Corintios 16: 13.

El escritor y poeta Paul Claudel escribió un día a un joven.

“No crea a los que le digan que la juventud es para divertirse; la juventud no es para el placer, sino para ser un héroe.
Es cierto, un joven necesita ser un héroe para resistir a las tentaciones que le rodean, para creer en una doctrina rechazada por la mayoría, para atreverse a enfrentarse, sin retroceder ni un milímetro, a una réplica, a la blasfemia, a la burla que inunda los libros, las calles y los periódicos, para resistir a su familia, a sus amigos, para ser el único que va en contra de todos. Pero Jesús dijo: “Confiad, yo he vencido al mundo” Juan 16:33.
No piense que será rebajado, sino todo lo contrario, será engrandecido de forma maravillosa. Se es hombre gracias a la virtud. La castidad lo volverá vigoroso, vivo, alerta, claro como el sonido de la trompeta y tan espléndido como el sol de la mañana.
Usted que es joven y desea seguir a Cristo, no tenga miedo. Nunca es fácil luchar e ir a contracorriente, pues se necesita valentía para ser diferente a los que nos rodean.
Siempre es más fácil seguir a la mayoría. Pero la opinión de nuestros familiares sobre nuestro comportamiento tiene poca importancia con respecto a la apreciación que Dios tiene de nuestra vida. Usted puede estar seguro de que al alejarse del mal, complace al Señor. Y esa es una manera de mostrarle que lo ama. Hace muchos años el joven Daniel, desterrado de su país, se “propuso en su corazón no contaminarse” (Daniel 1:8)

LA VOZ DE JESÚS


Tomado de La Buena Semilla
por María Lozano

Oye ahora la voz del Señor…y te irá bien y vivirás.
Mis ovejas oyen mi voz…y yo les doy vida eterna.
Juan 10:27-28.

Si estamos en medio de una multitud, en la sala de espera de una estación de
Tren a una hora justa, con los oídos saturados por los ruidos y mil voces diferentes, sabemos cuán difícil es distinguir una voz entre las otras. Pero cada timbre de voz es único, al igual que las huellas dactilares o el ADN, que son verdaderas firmas de la persona. Eso es lo que nos permite reconocer la voz de quienes conocemos o amamos: cónyugue, hijos, padres, amigos.
Y la voz de Jesús, ¿No es una voz clara y reconocible entre el resto de voces? Es la voz que tranquiliza al que tiene temor o dudas, que anima y consuela en medio de la prueba y el dolor. La voz que Elías escuchó en el silencio del monte Horeb fue una voz apacible y delicada (1 Reyes 19: 12).
Esa es la voz que escuchamos cuando hacemos callar el resto de voces, es decir, cuando la escuchamos realmente; Esa también fue la voz que los discípulos reconocieron en medio de la tempestad, cuando Jesús les dijo ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! (Marcos 6:50). Esa es la voz del Pastor que guía a sus ovejas, las protege y también las reprende.
Hoy en día, para oírla, nos basta leer la Biblia, la Palabra de Dios. “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 3: 7).
“El Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal” (Hechos 18:9-10).
¡Que podamos oír la voz del Señor!

MI PATRIA CELESTIAL


Tomado de La Buena Semilla
Por María Lozano

Buscad las cosas de arriba, donde está
Cristo sentado a la diestra de Dios.
Poned la mira en las cosas de arriba, no
En las de la tierra.
Nuestra ciudadanía está en los cielos.
(Filipenses 3: 20).

Cuando alguien se dispone a ir a un país lejano, y ante todo cuando piensa fijar en él su residencia, estudia la región, busca familiarizarse con el idioma y las costumbres del país.
Amados creyentes, ¿consagramos suficiente tiempo a “las cosas de arriba”, ¿El cielo?
¿Cómo quiere que me lo imagine? ¡Ni siquiera los astronautas vieron gran cosa ahí arriba! Pero leamos todo el versículo citado: “Buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”.
En el cielo tenemos, pues, a un ser querido, a un Salvador viviente que nos conoce personalmente, que nos ama y nos fijó allí una cita. ¿No sería esto el mayor motivo de gozo?
Si allá arriba está nuestro tesoro, allá también estará nuestro corazón. Debemos tomar posesión de ese lugar por la fe y con gozo santo. Esto no nos llevará a un misticismo soñador, sino que hará de nosotros unos siervos activos y fieles a nuestro Señor.
Velemos, pues, para que veamos claramente. Hasta un objeto muy pequeño cerca del ojo nos oculta el sol. Son numerosas, variadas y hasta atrayentes las cosas que pueden distraernos en la tierra
Dejemos de lado todo lo que nos velaría la gloriosa persona de Cristo y las cosas que están arriba. En la Palabra de Dios las descubriremos por la fe
¡Que Dios nos aumente la fe!.

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