La Gran Cena

 Tomado de: El Poder De Orar

Por María Lozano

Al oír esto, uno de los invitados le dijo a Jesús:

—¡La bendición más grande será participar en la gran fiesta del reino de Dios!
Jesús le respondió:
—En cierta ocasión, un hombre organizó una gran cena e invitó a mucha gente. Cuando llegó la hora, envió a su sirviente para que llamara a los invitados y les dijera: “Vengan, ya todo está listo.”
»Pero cada uno de los invitados dio una excusa, y rechazó la invitación. Uno dijo: “Dile a tu amo que por favor me disculpe, pues acabo de comprar un terreno y necesito ir a verlo.”
»Otro dijo: “Le ruego que me disculpe, pues hoy compré cinco yuntas de bueyes y tengo que probarlas.”

No Basta Saber

 Tomado de: Nuestro Pan Diario

Por María Lozano

Dame entendimiento. Y guardaré tu ley. Y la cumpliré de todo corazón (Salmo 119: 34). 

El joven vendedor se acercó al granjero y, emocionado, le habló del fantástico libro que estaba vendiendo. Dijo que contenía toda la información necesaria para administrar una granja que produjera ganancias: cuándo sembrar, cuándo cosechar, cómo pronosticar el tiempo, cómo cuidar el ganado; en fin, todo lo que haría triunfar a un granjero.
El hombre, escuchó con paciencia y, después, contestó: “Yo sé todo lo que dice su libro. Mi problema es hacerlo”.
Este puede ser también nuestro problema cuando leemos la Biblia. Aunque no sabemos todo lo que hay en el Libro de Dios, quizá conozcamos bien los hechos que contiene y las doctrinas que enseña, pero, a menudo, nos resulta difícil poner en práctica la página impresa.

Como Aprender A Orar

 Tomado de: Devocionales

Por María Lozano

Pedir es lo primero que hace un niño cuando empieza a hablar. Los bebés, en cambio, piden llorando porque no pueden hablar. Para comer, para ir al baño, para que lo asistan un bebé llora y los padres asisten. En definitiva, lo primero que hacemos al nacer es pedir de acuerdo a nuestra necesidad. Cuando el niño comienza a hablar, comienza a pedir verbalmente. Así somos nosotros los cristianos en el primer nivel espiritual de la oración. Lo primero que hacemos cuando nos convertimos y conocemos a Jesús es pedirle todo lo que nos falta. “Señor te pido por mi familia, te pido por mi economía, te pido por mi trabajo, mis exámenes, mis metas, mi casa”. No está mal pedir, Dios quiere que le pidamos cosas. En Mateo 7:7 lo deja claro, debemos pedir. Pero no debemos de estancarnos en este nivel de oración, porque Dios desea tener una verdadera relación con cada uno de sus hijos. Lo aliento a que le pida a Dios porque Él puede y quiere suplir sus necesidades.

Aquí estoy - Marcos Witt & Hillsong

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El Gran Quizás

 Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: JOB 25-26 ¡Cómo has ayudado a los indefensos! ¡Cómo has salvado el ...