Tomado de: Me gustó mucho
Por María Lozano
El mejor regalo que puedes dar a alguien no se envuelve,no hace ruido al abrirse
ni deja recibos que puedan cambiarse.
Es tu tiempo.
Ese instante que se va sin avisar
y que, una vez entregado, jamás vuelve a ti.
Porque cuando das tu tiempo,
das madrugadas, cansancio, atención,
das silencios compartidos
y presencia real en un mundo distraído.
Das momentos que podrían haber sido para ti,
pero eliges ofrecerlos a otro,
sin garantías, sin promesas de devolución.
El tiempo revela intenciones.
Quien te dedica tiempo te prioriza,
quien no, siempre tendrá excusas..Por eso duele tanto cuando descubrimos
que algunos solo nos dan lo que les sobra,
mientras nosotros entregamos lo más valioso.
Aprendes, con los años,
a cuidar a quién le regalas tus horas,
tus días, tu energía.
A no malgastarlos en ausencias,
en medias presencias,
en personas que están pero no se quedan.
El tiempo no se guarda,
no se recupera,
no se negocia.
Se vive… o se pierde.
Y cuando lo entregas con amor,
con conciencia,
con verdad,
no importa si fue poco o mucho:
se vuelve eterno en la memoria
de quien supo valorarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario