Así soy...

 Tomado de: Pensamientos del alma

Por María Lozano


Soy la que extraña a los que ama y la que olvida a quienes la olvidaron, la que se rompió como un cristal cuando la vida le dio de lleno la peor pedrada.
Soy la que no sabe de rencores, la que se enoja fácil y se desenoja más fácil pero no pierde la memoria.
La que se preocupa por todos porque todos los suyos son un pedazo de si misma.
Soy la lluvia calma cuando las ausencias inundan los ojos y también soy la tormenta que se puede desatar en un suspiro.
Soy la que ama, más allá de ella misma sin importar cuanto amor hay del otro lado de la acera pero que está aprendiendo a distinguir quien si, quien no.
La que ve más allá de las máscaras por mucho que se quieran disfrazar.
Soy la que la vida forjó a fuego y golpes como el acero de las espadas. Soy la que sostienen las raíces aunque le hayan nacido alas..

Cómo se ignora la voz de Dios

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Hebreos 4.12-16.
Lo crea o no, muchas personas que asisten a la iglesia eligen ignorar la verdad de Dios porque no les gusta escuchar sermones que condenen o exijan un cambio. Pero tendemos a hacer lo mismo cuando decidimos arbitrariamente qué leer en la Biblia.
Cuando usted abre la Palabra de Dios, ¿lee solo los versículos que alientan, confortan o prometen bendiciones? ¿Es reacio a abordar los pasajes más difíciles, que inquietan su conciencia y piden obediencia? ¿Evita las partes que le hacen sentir culpable por su estilo de vida?
Si se siente atacado por un pasaje de la Biblia o una predicación, entonces debe mirar con sinceridad su vida. La Palabra de Dios está destinada a llegar a los rincones más profundos de nuestra alma y nuestro espíritu. Pero con la esperanza que luego corramos hacia Cristo, nuestro Sumo Sacerdote, en confesión y arrepentimiento para ser perdonados..

Desde el alma

 Tomado de:Entre café y libros

Por María Lozano


Te escribiré desde el alma.
No hay otra manera y,
si la hubiera, elegiría escribirte desde el alma.
Es desnudar mi corazón.
A ti, a quien me cambiaste la vida.
Por quien pierdo la razón..

La distancia...

 Tomado de: Entre café y libros

Por María lozano

La distancia que aleja, mi vida de tu vida, es como el sol y la luna.
Sin él, ella no brilla, o viceversa.
Quisiera tener tu boca cerca a la mía, donde pudieran unirse, o al menos escucharla decir eso que tanto me gustaría escuchar.
Es tan difícil conciliar el sueño desde que se de ti, y de ti se lo suficiente para no poder conciliar el sueño..

Vence las dificultades y las pérdidas

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

Pero Dios, que consuela a los abatidos, nos consoló con la llegada de Tito, y no solo con su llegada, sino también con el consuelo que él había recibido de ustedes. Él nos habló del anhelo, de la profunda tristeza y de la honda preocupación que ustedes tienen por mí, lo cual me llenó de alegría.
(2 Corintios 7:6-7)
¿Has pasado alguna vez por una fase en la que parecía que llovían problemas por todos lados? Las olas y las tempestades intentaban robar toda la paz y la alegría que tenías. Cuando por fin lograbas respirar tranquilo después de un problema, surgía otro. Más noticias, más desgaste y decepción. Tal vez estés pasando por momentos así ahora mismo. Ten fe: Dios tiene para ti el consuelo que necesitas.
A veces nos llegan tantas aflicciones o adversidades que nuestro corazón se siente triste y abatido. El apóstol Pablo también pasó por momentos de gran aflicción, persecuciones, necesidades, angustias. Pero él confiaba en el cuidado de Dios y en el consuelo que el Espíritu Santo trae por medio de la Palabra de Cristo. ¡Confía y busca al Señor!.

¿Desvanecimiento o permanencia?

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: 2 CORINTIOS 3:7-11
Y si lo transitorio vino con glorPORia, ¡cuánto mayor es la gloria de lo que perdura!
2 Corintios 3:11.
El contraste es claro: el antiguo pacto produce lo que se desvanece, pero el nuevo produce lo que es permanente. Cuando Moisés bajó de la montaña con el rostro resplandeciente, descubrió que la gloria se desvanecía. Relativamente pronto desapareció por completo, para nunca ser recuperada. Pero la gloria del rostro de Jesús nunca cambia. Aquellos que esperan que él obre a través de ellos en respuesta a las demandas que la vida normal les impone experimentarán resultados eternos. Nunca se desvanecerán ni perderán su valor. Son un tesoro guardado en el cielo, no en la tierra..

Amanece

 Tomado de: Entre café y libros

Por María Lozano

Dejo en mi espalda
esa bendita noche.
Eterna noche.
De sueños.
Duermo poco,
aprovecho las horas.
Café, por supuesto en Monterrey.
Tomo mi libro favorito
y vuelvo a leer ese poema.
Lo escribí hace menos de dos años.
Y al leerlo, me visita ese recuerdo.
Tu recuerdo, hermoso recuerdo..

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