Tomado de: Guillermo Rosales Medellín
Por María Lozano
El corazón del soñador ama en silencio,se desangra en lo que calla.
El del poeta aprende a habitar la soledad
como quien acepta una condena..Entre ambos, mi corazón tiembla,
aprendiendo a sentir, a extrañar
lo que fue amor
y nunca encontró voz.
En la penumbra de mis pensamientos,
el amor se vuelve palabra oscura,
onírica y doliente.
Escribo tu ausencia con manos temblorosas,
como si al nombrarte
pudiera evitar
que dejes de pertenecerme.
Guillermo Rosales Medellín.
DAR
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