Dos poemas

 Tomado de: Guillermo Rosales Medellín

Por María Lozano

Cuerpos calados
Manos quietas
Te recordaré cuando la lluvia inunde las calles
Me acerco a ti y rozo tus labios, tu pecho y tu corazón.
y empapados nos encontrábamos,
Te beso el cuello, la boca y el alma.
acariciándote y tú besándome.
Todo cuanto sea posible, pero despacio,
Así como nuestra primera vez
lento, quiero que lo sientas.
nuestros brazos coincidieron,
Quiero erizarte.
Te pregunté ¿Te quedarás? Quiero amarte hoy.
Quiero verte..Olvidaremos la vida allá afuera,
Los centímetros de tu piel se estremecen.
Poco a poco ir despojándonos de lo innecesario.
Nuestros cuerpos tiemblan satisfactoriamente.
Mis gafas y tu sostén.
Mis manos que son inquietas, desean saberte, acariciarte, tocarte.
con entereza de estar contento,
Provocan, convocan y evocan.
Llenos de placer.
nos habíamos jurado amor eterno
Las sensaciones son maravillosas.
La lluvia será nuestra aliada,
Sabe a vida, amor y candor.
de calles empapadas.
Y nuestros cuerpos igualados,
Acércate, que la noche finaliza.
soñados, deseados y también empapados.
Acércate, pero sin prisa...
Guillermo Rósales Medellín.
DAR

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

La Debilidad puede ser algo Bueno

 Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano “Tú bendices a todos los que dependen de ti para su fortaleza”. Salmo 84:5 (NVI) ¿Estás cansado...