Vivir fuera del descanso

 Tomado de: Alfonso De Caro

Por María Lozano

POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: HEBREOS 4:1-13
Queda, pues, un reposo sabático para el pueblo de Dios; porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, como Dios de las suyas. Hebreos 4:9-10.
He aquí un nuevo y revolucionario principio de conducta humana, según el cual Dios quiere que el hombre actúe. De él cayó el hombre, y a él será restaurado ahora, en Jesucristo. Si este principio no opera en nuestra vida, no podemos tener la seguridad de pertenecer al cuerpo de Cristo. Esta es la clara declaración de este escritor a lo largo de todo el libro.
A todos nos han lavado el cerebro desde que nacimos con un concepto falso de la base de la actividad humana. Nos han vendido la mentira satánica que tenemos en nosotros mismos lo necesario para ser lo que queremos ser, para ser un hombre, una mujer, para lograr lo que deseamos ser. Estamos seguros de tenerlo, o, si no lo tenemos ahora, sabemos dónde encontrarlo. Podemos educarnos, podemos adquirir más información, podemos desarrollar nuevas habilidades, y cuando lo logremos, tendremos lo necesario para ser lo que queremos ser..No tenemos lo necesario, y nunca lo tuvimos. El único que puede vivir la vida cristiana es Jesucristo. Él se propone reproducir su vida en nosotros. Nuestra parte es exponer cada situación a su vida en nosotros, y, por ese medio, dependiendo de él y no de nosotros, debemos afrontar cada situación, entrar en cada circunstancia y realizar cada actividad. Dejamos de lado nuestras propias labores.
Así fue como comenzaste la vida cristiana. Llegaste al punto en que dejaste de intentar salvarte, ¿no es así? Dejaste de intentar ser lo suficientemente bueno para entrar al cielo. Dijiste: «Nunca lo lograré, nunca lo lograré». Miraste al Señor Jesús y dijiste: «Si él ha tomado mi lugar, entonces eso es todo lo que necesito». Así, al recibirlo y confiar en ese hecho por fe, dejaste tus propios esfuerzos, dejaste tu propio trabajo y confiaste en el suyo.
Pablo dice en Colosenses: «Por tanto, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, vivan en él» (Colosenses 2:6). Así como lo recibieron, dependiendo de su muerte en la cruz, vivan también dependiendo de su vida en ustedes para que todo se haga a través de ustedes. Si se deciden por ello, ¿cuál es el resultado? ¡Descanso! ¡Un descanso maravilloso! Alivio, liberación, ya no hay que preocuparse, angustiarse ni esforzarse, porque descansan en Aquel que es completamente capaz de hacer a través de ustedes todo lo que necesita hacerse. Él no nos convierte en autómatas, no nos convierte en robots. Él obra a través de nuestro pensamiento, sentimiento y razonamiento, pero nuestra dependencia debe estar en él.
POR FAVOR ORA CONMIGO
Señor Jesús, gracias por esta maravillosa cirugía que me libera. Me regocijo que aún me quede un descanso al que puedo acceder. Te pido por favor me concedas aprender a depender de tu infinita Gracia y hagas a través de mi todo lo que deba hacer. Amén.
Aplicación a la vida
¿Cuál es el principio operativo de la vida cristiana que nos asegura ser auténticamente cristianos?
¿Afirmamos la total suficiencia de Cristo Jesús, nuestro Señor, al confiar constantemente en su presencia y poder, para hacer?
Te bendigo en nombre de nuestro Señor Jesucristo. Un fuerte abrazo.



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