Tomado de: Entre café y libros
Por María Lozano
Lo mejor de esos minutos fue sentir dónde apoyabas tu cabeza.Oprimías un poco mi corazón pero era lindo.
Nuestros pulsos fueron uno.
Tus manos acariciándome
y las mías, a ti.
Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano Padre, perdóname por no escuchar y obedecer tu voz, pues me has revelado, por medio de tu Espír...
No hay comentarios:
Publicar un comentario