Tomado de: Entre café y libros
Por María Lozano
Lo mejor de esos minutos fue sentir dónde apoyabas tu cabeza.Oprimías un poco mi corazón pero era lindo.
Nuestros pulsos fueron uno.
Tus manos acariciándome
y las mías, a ti.
Tomado de: Alfonso De Caro Por María Lozano “Tú bendices a todos los que dependen de ti para su fortaleza”. Salmo 84:5 (NVI) ¿Estás cansado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario