Tomado de: Alfonso De Caro
Por María Lozano
POR FAVOR LEE LA ESCRITURA: LUCAS 24:13-51.
Jesús les dijo: « ¡Qué insensatos sois y qué tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera estas cosas para entrar en su gloria?» Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. Lucas 24:25-27.
Como cristianos, no tenemos derecho a tener una visión diferente de las Escrituras que la sostenida por el propio Jesús. Este es el primer hecho que debemos tener presente al considerar la autoridad de la Palabra. Dicho de otro modo, la autoridad de la Biblia se basa directamente en la autoridad de Jesucristo mismo. Ser cristiano significa que hemos aceptado plenamente la autoridad de Jesús. Si no lo hemos hecho, no somos cristianos, excepto de nombre. Es una absoluta incoherencia decir que aceptamos lo que la Biblia dice acerca de Cristo y rechazamos lo que él dice acerca de las Escrituras. No podemos decir de Jesús que es la imagen del Dios invisible, está completamente equivocado acerca de Adán, Noé, Jonás y el resto del Antiguo Testamento. ¿Ves la absoluta incoherencia de esa posición? No podemos llamarlo Señor y decir que tiene el derecho de elegir a nuestra pareja, de escoger nuestro trabajo y de gobernar nuestra vida en todos sus episodios, actitudes y formas —incluso de confiar nuestro destino eterno en sus manos—, pero no podemos creerle cuando habla de la creación del hombre, o de la santidad del matrimonio, o de la pecaminosidad de ciertos actos sexuales. Si lo hacemos, somos totalmente incoherentes..
Usted puede ser un cristiano viejo y experimentado con un conocimiento profundo de la Biblia, o puede ser un cristiano completamente nuevo que casi no tiene conocimiento de lo que dice y tiene muchas preguntas sobre varios aspectos de ella, pero si usted es un cristiano en absoluto, y ha recibido la vida eterna al creer en Jesús de Nazaret, debe, por ese mismo acto, también estar sujeto a su autoridad en este asunto de aceptar o rechazar las Escrituras.
POR FAVOR ORA CONMIGO
Señor Jesús, Dios mío, me pongo bajo la autoridad de tu Palabra. Al llamarte mi Señor, decido confiar en tu visión de las Escrituras como la Palabra escrita de Dios. Gloria a tí Jesús. Amén.
Aplicación de vida
¿Separas tu sumisión a la persona de Jesucristo de tu sumisión a la Palabra de Dios? Conozca lo que el mismo Jesús dijo acerca de las Escrituras.
Te bendigo en el nombre de Jesucristo. Un fuerte abrazo.
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